|
La
cuenca fluvial del departamento de Rocha tiene en el Río
Cebollatí el primer eslabón de una cadena generadora de
agua que durante 50 años ha cimentado la producción
arrocera. Sin embargo y pese a las ilimitadas
posibilidades que ofrece ha tenido que soportar algunos
inconvenientes relacionados con el suministro de agua a
los numerosos establecimientos arroceros que utilizan su
caudal.
Pese
a que las plantaciones comenzaron en nuestro país en el
año 1932, recién llegaron en forma intensiva a este
departamento en el año 1954, fecha que se puede tomar como
punto de partida para hacer un análisis de este cultivo.
Fueron hasta esa fecha Jaime Serralta, Hugo Stuns, Aníbal
Saglia y Gómez y Sorozábal los que rodearon prácticamente
la pequeña localidad de Cebollatí con la siembra de
algunas hectáreas que en su totalidad no llegaban a
utilizar el área cultivada en la actualidad por uno solo
de estos establecimientos.
Pese
a los esfuerzos realizados por los productores para lograr
desde el primer momento un elevado rendimiento de los
cultivos, se encontraron con distintas dificultades de
orden técnico difíciles de superar. Con el transcurso del
tiempo y en base a la información actualizada y a una
planificación especial, se fueron aplicando nuevos métodos
que fueron permitiendo mejores rendimientos en las
cosechas. Con un plan de siembra alternada de 1 a 3 años
durante los cuales se utilizaban los rastrojos para la
ganadería se fue logrando una mayor productividad en las
cosechas. Durante más de 30 años el arrendamiento o
adquisición de tierras se ha mantenido en ascenso, con
inusitado interés de los productores brasileños que
llegaron a sembrar el 50 % del área disponible.
DESARROLLO PRODUCTIVO Y
MEDIOAMBIENTE
Los
productores rochenses y las autoridades correspondientes
vienen buscando desde hace muchos años un equilibrio que
contemple el desarrollo productivo, como así también el
medio ambiente y el potencial turístico del departamento.
Las gestiones realizadas hasta el momento no pudieron
contemplar los intereses en juego al enfrentarse con áreas
privadas donde el Estado tiene sus limitaciones para poder
actuar.
Pese
a la buena voluntad demostrada ante la coincidencia de que
hay que hacer algo para evitar que el deterioro ambiental
siga avanzando, por el momento no se han logrado los
resultados esperados. Las plantaciones de arroz con más de
50 años en el departamento han sufrido los vaivenes
naturales de todos los cultivos, pasando por las
plantaciones, industrialización y comercialización, donde
el mercado externo ha sido el principal destino de esta
producción.
Con
el paso de los años fueron aumentando las plantaciones,
tecnificando su producción y construyendo canales de riego
y represas que fueron transformando los extensos bañados
del departamento. Estas modificaciones y la recuperación
de tierras significaron también y en forma simultanea
algunas dificultades en diversas zonas generando
inundaciones en algunos campos por falta de estudios
previos a la ejecución de las obras.
El
desarrollo de la producción arrocera requiere gran demanda
de tierras aptas al tener que mantener una permanente
rotación de los mismos para que puedan recuperar su
condición natural para el cultivo. Como no siempre se
dispone de tierras en las proximidades de las fuentes
naturales ha sido necesario construir canales de riego y
sistemas de bombeo, dañando en algunas oportunidades el
medio ambiente. Se debe tener en cuenta que la gran
mayoría de estos establecimientos están radicados en una
zona identificada como Reserva de la Biosfera (Programa de
la UNESCO) a los efectos de conservar los humedales. Los
mayores problemas se han registrado en zonas específicas
del norte rochense entre la faja costera y las áreas de
los ríos Cebollatí y San Luis.
Productores de la zona han señalado que el bañado de India
Muerta ha sido el más afectado con estas crecientes al
haber desaparecido una importante cantidad de especies del
reino animal y vegetal. Debemos señalar además que fueron
destruidos varios cerritos de indios que estaban siendo
estudiados por un grupo de arqueólogos que trabajaban en
el departamento desde hace muchos años. También señalaron
que los bañados rochenses sufrieron una drástica
transformación al haberse destruido en pocos años la flora
y la fauna que ahora se pretende preservar. Los técnicos
municipales señalaron en aquella oportunidad que las obras
se estaban realizando sin haberse estudiado el impacto
ambiental que podrían causar en los bañados y eco-sistema
del norte rochense hasta la Cuenca de la Laguna Merím. Las
obras mencionadas comenzaron en 1920 con la construcción
del Canal de Andreoni que debería tirar al mar las aguas
del bañado de Las Maravillas, pasando en las proximidades
del balneario La Coronilla. Si bien el canal inicial tenía
una extensión de 4 kilómetros a los pocos años se
construyó el canal Nº 1 de 15 kilómetros que llegaba hasta
el río San Luis.
En
la década del 70 se realizaron algunas obras tendientes a
bajar el nivel de la Laguna Negra y desecar una extensa
zona de bañados y aprovecharla en distintos cultivos
fundamentalmente en el arroz. También en esa oportunidad
se construyó el canal Nº 2 que significó una prolongación
del Canal Andreoni con el objetivo de recuperar 100.000
hectáreas y destinarlas también al cultivo de arroz.
Posteriormente se declaró de interés nacional la
construcción de la represa de India Muerta que debería
regar aproximadamente 10.000 hectáreas de arroz,
adjudicándose la misma a COMISACO S.A. (Samán - Coopar)
firma que también administraba el agua destinada a los
establecimientos de la zona. Como podemos apreciar el
arroz se ha constituido en uno de los rubros fundamentales
de nuestras exportaciones agrícolas, destacándose además
el avance tecnológico que se ha logrado en los últimos
años, mediante la nivelación de suelos, laboreo en
condiciones secas y la incorporación de maquinaria y
herramientas que se utilizan en la preparación de la
tierra, plantación y cosecha del cereal.
En
la actualidad el arroz es el principal alimento para la
mitad de la población mundial, siendo el cereal más
importante en términos de producción, aunque su área sea
menor que la del trigo y es además el único cultivo que
puede desarrollarse en diversas condiciones ambientales.
Corresponde señalar que el cultivo del arroz en nuestro
país adquiere importancia en las últimas décadas cuando la
importancia de los volúmenes dejó de ser experimental para
transformarse en un rápido incentivo del área sembrada. En
esa oportunidad la política gubernamental estimuló la
producción haciendo hincapié en los siguientes factores;
a) fuentes de agua; b) topografía plana; c) textura de
suelos; d) distancias del mercado consumidor y plantas de
industrialización.
Balsa de la Quemada. El desarrollo vial alcanzado por el
país ha ido eliminando paulatinamente algunos paisajes
tradicionales del interior. Sin embargo las comunicaciones
entre Rocha y Treinta y Tres se mantienen inalterables y
la balsa sigue siendo el único medio de comunicación,
facilitando el desplazamiento de personas y el transporte
comercial entre ambos departamentos.
Chuy,
agosto 18 de 2004. |