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Uno
de los temas que viene ocupando más espacio en la prensa
local está relacionado con los menores que deambulan
diariamente por las calles de esta ciudad, lo que de
alguna manera está demostrando un avance significativo de
una realidad que hace muchos años viene soportando nuestra
sociedad.
Las
autoridades y las instituciones que vienen abordando el
tema han señalado un cuadro bastante complejo y una
situación social de difícil solución. Si bien en algunos
casos se ha llegado a soluciones temporarias para paliar
algunas dificultades, es evidente que se necesitan medidas
más profundas y sobre todo el apoyo más decidido de los
organismos estatales.
El
trabajo que viene realizando esta ciudad a través de
algunas organizaciones ha contado con el apoyo del
Instituto Nacional del Menor con sede en la capital
departamental. Recientemente su director Wagner Russi
haciendo referencia al tema señalaba que “ el INAME está
dispuesto a apoyar todos estas iniciativas de Chuy, que si
bien tiene sus problemas ha demostrado que es una sociedad
muy sensible que busca solucionar sus problemas en el
ámbito local. Hemos comprobado que son los propios
pobladores que plantean los problemas y buscan
simultáneamente las vías de solución.
El
Instituto que está con una política de puertas abiertas,
reconoce este esfuerzo de la población que al margen de
los centros CAIF, cuenta con Alternativa Chuy que nace de
una inquietud centralizada en una organización no
gubernamental donde se están atendiendo 60 adolescentes en
una proyecto que es modelo a nivel nacional y donde se
podrá duplicar con niños menores de 4 años a través del
Proyecto Infancia y Familia. Dentro de las ciudades del
interior me atrevo a decir que será una de las que tendrá
mayor cobertura y participación del INAME junto a la
sociedad civil.” Al analizar finalmente la posibilidad de
instalar en Chuy una oficina del organismo en esta
frontera Russi manifestó que “hasta el momento no hemos
tenido respuesta de la Junta Local. Si surge la
posibilidad de contar con un local, podríamos instrumentar
la forma de instalar una oficina aún elemental pero que
sirva como referencia para el Instituto Nacional del
Menor.” Por nuestra parte debemos reconocer que las
consecuencias de la pobreza recaen con más intensidad
sobre las clases más necesitadas y donde los más
perjudicados son precisamente los niños, aunque es justo
señalar que la pobreza no será nunca un buen atenuante
para justificar la delincuencia infantil.
Dentro de este panorama algunas instituciones han
propuesto algunas soluciones que lamentablemente no
siempre se pueden llevar a la practica para mejorar la
situación del menor con determinadas carencias.. De todas
maneras se están dando algunos pasos para ir solucionando
este problema dentro de una perspectiva más amplia, que
abarque en primer término el derecho al trabajo con
salarios dignos para el trabajador adulto y recursos
humanos que tiendan a mejorar la condición de los menores
en situación de calle. Como podemos observar se trata de
un tema complejo que está integrado por factores
económicos, ambientales, culturales, sociales y
familiares de difícil solución, donde al margen de la
crisis están jugando otros elementos que como la droga y
el alcohol estarían agravando la situación. Nadie niega en
la actualidad que la droga se ha convertido en el mayor
problema que enfrentan los adolescentes fronterizos.
Mientras para algunos la cosa no pasa de una breve
experiencia para otros se trata del ingreso definitivo al
mundo de la droga, anulando para siempre su evolución y
crecimiento.
Otro
aspecto no menos importante está relacionado con el
cigarro, el alcohol, sedantes, anfetaminas etc, lo que nos
estaría demostrando que la sociedad en su conjunto se está
orientando hacia el consumo de drogas. Un informe
publicado recientemente por la prensa señalaba que el
departamento de Rocha se encontraba en los primeros
puestos nacionales en materia de suicidios, con el
agravante de que un número muy importante nunca llega a
ser declarado como tal sino que son declarados como
accidentes. Cuando se produce un caso de droga entre los
adolescentes su personalidad se vuelve inestable,
existiendo muchos motivos para esta depresión que los
lleva soportar condiciones terriblemente desequilibradas.
La depresión, el sentimiento de abandono y la incapacidad
de resolver situaciones pueden contribuir a la tendencia
del suicidio, lo que ha sido catalogado por algunos
especialistas como una droga más.
Es
evidente que un alto porcentaje de nuestros jóvenes están
desilusionados de los valores éticos, lo que los hace
reclamar cambios fundamentales y rechazar la hipocresía y
la injusticia del mundo de sus mayores. Debemos reconocer
que la juventud está viviendo en un mundo vulnerable y
significativamente diferente a las generaciones
anteriores. De todas maneras es justo destacar el trabajo
de las organizaciones locales y el apoyo que dentro de sus
posibilidades viene ofreciendo el Instituto Nacional del
Menor. (conocer
Alternativa Chuy >>>)
Chuy, 18 de setiembre de
2003 |