|
Al
margen del tradicional Camino de los Indios existente en nuestro
departamento y del cual nos hemos ocupado en ediciones
anteriores, nos llega una información sobre la existencia de un
tramo identificado en Paysandú y Tacuarembó con el mismo nombre.
El trabajo de investigación realizado por el
prof. Juan Carlos Palacios con el
apoyo de la Intendencia Municipal de Paysandú, del
prof. Danny
Silveira, la cooperativa CAGDU y el
Dr. Esquivel estaría confirmando
esta información.
Desde el mes de setiembre se vienen realizando distintas
reuniones coordinadas por el periodista Pablo Valdez con alumnos
de U.T.U, operadores turísticos y
el Grupo de Jóvenes Itacumbú,
observándose un marcado interés por impulsar el desarrollo
socio-económico regional y preservar el medio ambiente en la
zona circundante de Guichón.
Haciendo referencia a los trabajos de investigación que se
vienen realizando el prof. Palacios
señaló a CHUYNET que “ el primer
sitio visitado muestra un conjunto de seis promontorios de
piedra, cinco de los cuales presentan distintos grados de
destrucción. Solamente uno de ellos se muestra bastante intacto,
dando la impresión que en épocas recientes le fue colocada
cierta cantidad de piedras en la parte superior. Este
promontorio tiene una altura aproximada de 1.60mt y unos 2.20mt
de ancho, encontrándose en la ladera norte de una pequeña
elevación. Al Este de este sitio hay otra elevación en cuya
ladera existen dos construcciones que parecen ser restos de
muros de piedras, ambos en forma de U. Llama la atención el
segundo de ellos construido en la propia ladera de la
elevación, lo cuál por la inclinación del terreno hace pensar
que ninguna de estas construcciones haya sido levantada con
destino a casa habitación.” Haciendo referencia al camino de los
Indios Palacios señaló que se trata de “una traza en el suelo,
situada en el departamento de Paysandú y que luego se interna en
Tacuarembó.
Supimos de su existencia, a comienzo de la década del
70 , cuando realizábamos un
relevamiento de suelos en la zona
conocida como cuchilla del Fuego en el departamento de Payando.
El tramo que hemos explorado en esta oportunidad está situado
en la Colonia Dr. Miguel C. Rubino
del Instituto Nacional de Colonización situada en la confluencia
del Arroyo Corrales con el Río Queguay.
Nos internamos en dicha colonia y nos dirigimos a la parte sur
de la misma y pudimos observar que el Camino de los Indios en
los lugares en que mejor se muestra responde a un fenómeno
geológico en una zona de suelos superficiales. Luego hay otros
lugares que son los mas enigmáticos, pues no hay cordones de
piedra originados en un fenómeno geológico, sino que simplemente
lo que se observa es que la vegetación natural es más pobre y
desde lejos se diferencia del resto por presentar un color
amarronado frente al verde intenso
de la pastura del resto del campo.
En
las zonas de suelos profundos no anduvimos pero pudimos
observarlo a la distancia y presentaba un tono más oscuro. El
capataz de la estancia nos confirmó que tanto en la zona de
suelos profundos como en la de suelos superficiales, la traza en
mucho más visible en los momentos en que comienza a faltar el
agua en el suelo. Cuando nos dirigíamos hacia Corrales, pudimos
comprobar que el camino pasa junto a un gran taller de tallado
de piedras. En ese lugar aparece una roca que existe en otras
partes del territorio nacional pero que no es muy común por
tratarse de una roca calcárea silicificada
que muestra tintes blancuzcos y rosados a
rosado intenso. El camino pasa sobre la ladera norte del Cerro
Grande donde está situado el taller que hacíamos referencia y
donde existe gran cantidad de lascas y núcleos de caliza
silificada. Estas rocas al ser
fragmentadas muestran una gran dureza y filos muy cortantes. Las
piezas observadas en el lugar muestran el filo y la forma
característica de aquellas trabajadas por nuestros pueblos
indígenas. A comienzos de la década del 70, en que tomamos
contacto por primera vez con esta traza conocida por la gente
del lugar como “Camino de los Indios” subimos al mencionado
Cerro Grande y pudimos constatar a presencia de unas
construcciones en piedra, pequeños muritos en forma de
semi-circulos.
Destacaba finalmente Juan Carlos Palacios que “la actividad
cumplida ha demostrado con claridad la riqueza de elementos
históricos culturales que existen en la zona, riqueza que muy
bien puede servir de atractivo de elevado valor para generar y
atraer corrientes turísticas hacia la zona que tiene como
epicentro la ciudad de Guichón y sus
Termas de Almirón. Es altamente factible diseñar circuitos
turísticos basados en visitas a lugares de interés
arqueológico, histórico, ecológico etc. Por todo esto se vuelve
tarea ineludible, realizar próximas exploraciones en otros
tramos de la traza conocida como “Camino de los Indios” las que
permitirán recoger información de la misma y de los elementos de
interés que la acompañan.”
|