|
La evocación de otros tiempos, cuando la frontera se entretenía
con pocas cosas, nos lleva invariablemente al “cine de Lasa”,
que en realidad comenzó siendo Cine Principio y finalmente Cine
Ariel, cosa que poco importa cuando se pretende revivir jornadas
del pasado.
 |
|
Muchas
generaciones se deleitaron con las películas de este cine
que sin ser el primero tuvo la virtud de ofrecer el despegue
del cine fronterizo en la segunda mitad del siglo pasado.
Algunos recordarán los comienzos de Cine Principio
en los salones del Club Social allá por 1951, donde
permaneció durante 8 meses, para trasladarse luego al local
(galpón) propio construido por “Bililí” Amaral. Todo comenzó
con una cámara AMPRO de 16 mm. y muchos rollos, sillas de
paja y la película LAS ABANDONADAS con Dolores del Río y
Pedro Armendáriz.
|
|
Ariel Lasa |
Las
preferencias del público se inclinaban por la vida del
vaquero americano eternizado con la figura del cowboy. Y era
en ese lejano oeste que encontrábamos nuestras coincidencias
juveniles en las ansias de libertad de estos hombres sin ley
que tenían siempre como elemento valedero su inteligencia su
fuerza y fundamentalmente su rapidez para sacar el revólver.
Por allí
pasaron los primeros bandidos corriendo diligencias y asaltando
trenes, las primeras ejecuciones públicas y también por allí
fuimos conociendo a los famosos pistoleros del oeste americano
que asolaban a las pequeñas poblaciones. El pasaje agreste y
solitario era el escenario natural de los “ western” del 50 con
sus personajes aventureros, sus buscadores de oro, sus
“sheriff” y sus “salones” con puertas de vaivén.
 |
|
Como
no vamos a recordar a Tom Mix, a Gary Cooper, Jhon Wayne y
Randolf Scout, que iniciaron una larga cadena de buenos
pistoleros.
Durante muchos años el “cine de Lasa” fue ofreciendo a su
público una lista de películas que hacían el deleite de
chicos y grandes. Y en esa cartelera imaginaria de grandes
películas recordamos a Flor de Mayo y Café Colón ambas
protagonizadas por María Félix y Pedro Armendáriz, Esposa y
Amante con Jorge Mistral y Libertad Lamarque, Mis Padres se
Divorcian con Arturo de Córdoba, El Balcón era la Luna con
Lola Flores y Carmen Sevilla, Viva Chihuahua con Miguel
Aceves Mejía, Piel Canela con Sarita Montiel y El Rapto con
Jorge Negrete y María Félix.
|
|
Antiguas
máquinas |
Como
no recordar a Casablanca con Ingrid Bergman, Ben-Hur con el
apuesto oficial romano y las hazañas de Charlton Heston.
Vimos a Gene Nelly “Cantando Bajo la Lluvia” lo que le valió
una complicada pulmonía.
Por
allí pasaron Lawrence de Arabia y Cleopatra con la apasionada
actuación de Elizabelh Taylor y Richard Burton. Por supuesto que
hay muchas que no recordamos y que contaron con la participación
de Luis Sandrini, Cantinflas, Dringue Farías y muchos
consagrados de la pantalla grande de aquellos años. Charles
Chaplin, los Hnos Marx, Laurel y Ardy fueron a su tiempo los
máximos exponentes del humor cinematográfico con algunas
referencias a la realidad social que se vivía en aquellos años.
También se podía admirar el escote de Gina Lollobrigida, el
erotismo de Marylyn Monroe o el contraste rudo y salvaje de
Gary Cooper. Muchos recordaran SUPERHOMBRE que tras sobrevivir
a la destrucción del planeta Krypton fue adoptado por un
matrimonio que lo ayudó en su carrera de periodista,
transformado en Clark Kent y que si estuviera vivo estaría
festejando sus 65 años.
Domingos de Matinée
En varias
oportunidades hemos apuntado a la evocación de viejos tiempos,
cuando la infancia era marcada por las cosas sencillas de una
vida con muchas limitaciones, pero también sin mayores
sobresaltos. Entre varias cosas que han quedado por el camino
queremos recordar hoy las tardes de matinée en el Club Social.
Se podía faltar al fútbol, a las misas del padre Bernasconi, a
las reuniones bailables de Peñarol, y si se quiere hasta algún
velorio de cercanos parientes, pero las secciones de matinés
eran “obligatorias”, y allí estábamos todos los domingos, para
acompañar los episodios continuados de los Aguiluchos, las
luchas del cowboy americano, o las hazañas de TARZAN contra el
hombre blanco. Debemos confesar que en algunas oportunidades
terminábamos “torciendo” por los bandidos. Por allí andaban Tom
Mix, Gary Cooper, Randof Scott y muchos otros, llenando las
fantasías de nuestra infancia con aquella violencia que
comparada con las películas de ahora nos resultan infantiles.
Antes de que el cine llegara a la frontera disfrutábamos del
TARZAN continuado, que nos ofrecía el suplemento dominical del
diario EL DIA.
Llegaron
luego las matinés del Club Social donde Johnny Weismuller
inmortalizó al mítico personaje de Edgar Rice Burrough en la
selva africana, junto a Jane su eterna compañera. Tiempos de los
primeros pantalones largos, de los cigarrillos fumados en el
baño y del primer reloj de pulso que nos daba cierto status al
pasar el día mirando la hora. Hoy todo a pasado a la mejor
historia y el modesto reloj ha sido sustituido por el celular
colgado a la cintura, al mejor estilo del cowboy con su
inseparable revolver. No sabemos cual será el destino del cine
en los próximos años, donde las transformaciones tecnológicas
harán lo posible para mantener su vigencia. Sabemos en cambio lo
que significó el “cine de Lasa” para las generaciones pasadas.
Como perderse el erotismo prehistórico de Isabel Sarli, con su
opulenta feminidad en las películas de Armando Bo, fabricando
rubias cabezas de mujer y relucientes cabelleras masculinas
denunciando muchos gramos de gomina Brancato. Como olvidar los
trajes cruzados, el pañuelo al cuello o el “gacho” gris de Tito
Lusiardo.
Un poco de historia
Resultará
muy difícil establecer una fecha aproximada para ubicar las
primeras proyecciones. Pretendemos en cambio recordar algunos
nombres que fueron de alguna manera los primeros adelantados de
la cinematografía fronteriza. Transcurrían los primeros años de
la década del 30 cuándo los pocos habitantes de 18 de Julio,
disfrutaban de películas mudas que traídas de santa Vitoria,
eran exhibidas en la casa de la familia Gatti-Dinegri frente a
la escuela pública. Surgieron posteriormente en esta frontera
algunos locales donde también se fueron exhibiendo estas
películas que comenzaron a despertar el interés de la población.
Podemos destacar entre ellos al Club Social Luz y Vida, Teatro
Río Branco, Cine Gloria, Cine Río Grande, Club Social Chuy, Cine
Principio y Cine Teatro Caetano último baluarte del cine
fronterizo. Queremos recordar además algunos nombres que se
fijaron definitivamente en la historia del cine local, Mario de
san Vicente, Elvira Rotta, Jorge Calvette, Washington Diego,
Ariel Lasa, Caetano Rotta, Esteban Fernández, Filmar Rodríguez,
Tomás Corbo, Gilberto Correa, Lujan Rocha, Guadalupe Da Costa y
muchos otros que con suerte variada participaron en distintas
tareas. |