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Las tumbas que suelen
encontrarse en los cerritos de indios, siempre han ejercido una
extraña fascinación y curiosidad entre las personas que tratan de
aportar nuevos elementos a nuestro pasado histórico.
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Existen en la
zona de San Miguel varias áreas donde se viene trabajando en
procura de nuevos aportes. Las investigaciones realizadas por
los integrantes de la Comisión de Rescate Arqueológico de la
Cuenca de la Laguna Merín han ubicado varios sitios
arqueológicos que permiten establecer una nueva concepción sobre
la prehistoria uruguaya y modificar de alguna manera la idea
que se tenía de nuestras poblaciones indígenas. |
El área
mencionada está localizada en las proximidades de San Miguel y
de acuerdo a los estudios realizados no existen dudas de que se
trata de una comunidad indígena con más de 2000 años.
Las excavaciones fueron realizadas por
un grupo de estudiantes y profesores, encontrando cerámicas y
utensilios que fueran utilizados por comunidades indígenas que
habitaron la zona hace mas de 2500 años.
La amenaza permanente que vienen ejerciendo las plantaciones de
arroz en el norte rochense, determino que en la última década el
Ministerio de Educación y Cultura a través de la Comisión de
Rescate Arqueológico, del Departamento de Arqueología y Comisión
del Patrimonio Histórico estableciera diversos programas de
divulgación a los efectos de proteger los cerritos existentes en el
norte de este departamento.
Los contactos iniciales realizados en
1990 permitieron constatar la similitud de la problemática
prehistórica del Estado de Río Grande (Brasil) y los sitios
arqueológicos de San Miguel, Treinta y Tres, Cerro Largo y el este
de Tacuarembó. Estas manifestaciones de estructuras monticulares se
encuentran también en el área de Río Grande del Sur, por lo cuál se
han establecido estrategias comunes de trabajo a los efectos de
abarcar un área que trasciende fronteras. Ya en el año 1986 y como
consecuencia de una prospección realizada en Rocha sobre una extensa
zona que abarcaba el norte del Río Cebollatí, el este de la Laguna
Merín, el océano atlántico y la ruta 14 se detectaron varios sitios
arqueológicos, escogiéndose posteriormente el de las Sierras de San
Miguel donde obtuvieron excelentes resultados.
EL MAYOR CEMENTERIO
DEL PAÍS
En nota que realizáramos en aquella
oportunidad al arqueólogo Jorge Femenias,
manifestó que se trataba de “ uno de los
trabajos más importantes que se han realizado en los últimos años.
Tenemos algunas anotaciones realizadas por el método radio-carbono
(carbono 14) que nos indican que estamos manejando una cultura que
se inició en esta región hace más de 2000 año. Tenemos
tradicionalmente una cantidad de información que surge de los
textos de enseñanza los que solamente se remiten al periódico
histórico, vale decir desde donde existían fuentes escritas. Cuando
estamos hablando de 2000 años se desprende que no podemos
relacionarlos con ninguno de los grupos que históricamente son
sugeridos para la región.”
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Haciendo
referencia a los esqueletos encontrados en aquella oportunidad
el arqueólogo manifestó que “suponemos
pero no afirmamos que este hallazgo nos está mostrando
diferentes épocas en el tiempo, incluso el hecho de que en
algunos casos hay enterramientos que han sido distorsionados por
otros. Sin embargo no podemos precisar todavía donde deberíamos
situar a cada uno de los esqueletos. |
Todo el material rescatado se
encontraba en una sobre-elevación de
tierra hecha artificialmente por los indígenas, a los efectos de
enterrar a sus muertos, sin perjuicio de que
eventualmente puedan haber tenido otra función.
Desde 1986 a la fecha, ha cambiado
totalmente el esquema que se tenía respeto a los grupos que
habitaban la región. A nivel histórico los documentos nos hablan de
los charrúas, minuanes y grupos de
economía, cazadores o bandas de números relativamente reducidos ,
sin embargo este tipo de construcción nos está indicando sociedades
mucho más complejas de lo que pudiéramos imaginar. Acá tenemos que
pensar en grupos de alto número de individuos y con una complejidad
socio-cultural, mucho más alta de lo que tradicionalmente se
piensa.
INDIO GUARANÍ TENDRÍA
MÁS DE 1.000 AÑOS
También en esa oportunidad se tuvo
conocimiento que los restos de un indio guaraní, que vivió hace más
de mil años fueron encontrados en una urna de cerámica, en las
márgenes de la Laguna Merín. El descubrimiento fue realizado por un
peón rural, de nombre Adán en circunstancias que cumplía sus tareas
en el bañado “Nuevo Mundo” en costas brasileñas de la Laguna Merín.
El profesor Péricles
Azambuya miembro del Instituto Brasileño
de Estudios Antárticos manifestó que en “varios municipios
limítrofes a la Laguna Merín existen importantes zonas
arqueológicas , careciendo hasta el
momento de una investigación adecuada. Este descubrimiento ha sido
fruto de la casualidad, puesto que el área que circunda los extensos
bañados está sufriendo permanentemente el desgaste de las
inundaciones, vulnerando de esta manera los sitios arqueológicos.”
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