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El 25 de agosto de
1988 inició oficialmente su programación en esta frontera Canal
4 Televisora Color, asumiendo la responsabilidad de cumplir con
los cometidos periodísticos y consciente de estar representando
al medio de comunicación masivo más importante del último siglo.
El directorio inicial estaba
integrado por Aníbal Marzano, Jorge
Silva, Asunción Corbalan y Milton
Pereyra, que se embarcaban en una empresa periodística cuyos
secretos no conocían ni siquiera por referencias. De esta manera
la magia de la televisión local se fue integrando al ámbito
fronterizo reflejando diariamente en sus pantallas el acontecer
ciudadano y sumando su trabajo periodístico al que ya venían
realizando las radios y semanarios locales.
Cumplidas las etapas iniciales y
superando las dificultades de aquellos años Canal 4 se fue
convirtiendo en un punto de referencia para los televidentes
del norte rochense.
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Ante
el alejamiento de algunos integrantes del directorio
inicial, le ha correspondido a Asunción
Corbalán la conducción total de la empresa y la
responsabilidad de ir cambiando lentamente el entorno y su
contenido en bien general del periodismo local. Ha
desempeñado todas las funciones que de alguna manera fueron
posibilitando el progreso del canal hasta convertirlo en uno
de los principales del interior de nuestro país.
Las
imágenes del 4 han testimoniado todos los acontecimientos de
relevancia registrados en su área de
cobertura, reflejando además la realidad la realidad
nacional e internacional. |
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Asunción
Corbalán |
Cabe destacar además que los
adelantos tecnológicos y las inversiones han significado un
desafío permanente a los efectos de mejorar la emisión y ofrecer
a los televidentes una mejor programación, acompañando las
necesidades y los imperativos de una prensa tan cambiante como
competitiva.
Ante el nuevo aniversario hemos
creído oportuno dialogar con el responsable de este éxito
empresarial y evocar sus distintas actividades para conocer
algunos hechos que marcaron a fuego su personalidad. Integrante
de una humilde y numerosa familia olimareña
(11 hermanos) nació en agosto de 1933 en el pueblo Los Palacios,
entre los 15 ranchos y un comercio de ramos generales. Las
tareas rurales en los minifundios y su primer empleo en el tambo
de Elbio
Senociaín en las proximidades de José Pedro Varela fueron
marcando su personalidad en un mundo de dificultades y
privaciones: “Nos levantábamos con otros peones a las 3 y media
para juntar las vacas del tambo, ordeñar y luego repartir la
leche en la localidad de Varela en un carruaje tirado por
caballos.” Viene luego la etapa de albañil improvisado
trabajando en la construcción de los galpones de
Casarone y el hotel
Rivoira.
Sin embargo las aspiraciones
estaban más allá de Varela y conjuntamente con algunos jóvenes
se embarca en el ferrocarril en dirección a Montevideo. “Corría
el año 1949, vivía en casa de mi hermano (Belveder) dormía
en el suelo y comprábamos leche y carne con tarjeta de pobre
mientras buscábamos trabajo.” Lo consigue finalmente en una
fundición (Santa Fe y Agraciada) para
limpiar piezas, hasta que surge un trabajo mejor como peón de
albañil y sereno ganando 8 pesos por día, lo que le permite
alquilar una pieza en sociedad con un gallego.
“La cosa mejoró sensiblemente –señala
Corbalan- cuando el
Toto Díaz me invita a trabajar de
mozo en el restauran La Proa en Arequita y Agraciada.
Luego trabajé 3 años en la Agencia
de cargas Arequita, donde simultáneamente le calentaba agua a
los camioneros y con la propina abrí una caja de ahorros en el
banco la Caja Obrera.” Viene en esa oportunidad su primera
vinculación con los camiones y que sería decisiva en su vida.
“ Don Ángel
Rapetti que se retiraba me compra una camioncito
Chevrolet
Modelo 36 en sociedad para que hiciera repartos que
venían del interior, pagándome además un sueldo para que
vigilara la agencia y me encargara de las “relaciones públicas”.
A partir de ese momento la cosas se fueron facilitando y compra
su primer camión Bedford
Modelo 54 iniciando una etapa de
superación con viajes a distintos puntos del territorio
nacional. Llega Chuy en la década del 60 con un
Bedford frontal modelo 1962,
realizando todo el acarreo para la construcción del edificio del
Banco República y transporte de mercaderías para los comercios
locales.
En 1969 se radica en esta frontera
con una barraca, en 1971 surge la automotora con José
Pienica y finalmente en 1988 la
apertura de un “free-shop” y
simultáneamente la aventura periodística de Canal 4 Televisora
Color, que en la actualidad se ha expandido a 18 de Julio, San
Luis, Barra del Chuy y Punta del Diablo. Como podemos apreciar
un éxito empresarial cimentado desde abajo con sacrificios y
privaciones que comenzaron entre los ranchos del pueblo Los
Palacios, cuando consiguió su primer trabajo juntando vacas en
el tambo de don Hugo Senociaín.
Chuy, agosto 18 de 2003 |