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Fue la primera institución social
de nuestra ciudad y cuna de la cultura popular a partir del año1928, cuando un
grupo de vecinos formo una comisión destinada a regir todos los eventos que se
realizaran en la frontera. De esta manera las actividades sociales, culturales y
deportivas quedaban centralizadas en el Club Social
LUZ Y VIDA que también recibía la visita de los vecinos de Santa Vitoria, 18 de
Julio, La Coronilla, San Luis y Castillos. Algunos recuerdan todavía los temas
románticos que alegraban las reuniones bailables de esta institución en la
primera mitad del siglo pasado.
El pueblo comenzaba a demostrar
una actividad social en crecimiento, mientras un grupo de vecinos buscaba un
local amplio que sirviera para las reuniones bailables, juegos y
entretenimientos. De esta manera y por iniciativa de estos visionarios surgió la
primera institución social de la frontera, que se ganó de inmediato un
numero importante de asociados que fueron facilitando
su crecimiento. El local elegido fue en territorio brasileño (frente a la
Comisaría) en las proximidades de la chacra de “Quelo”
Silveira, los ranchos de doña Inocencia y el boliche
de Juan “Barullo”. A pocos metros la casilla de madera donde funcionaba la
aduana brasileña a cargo del funcionario “Capiresca”
Laerte. El empuje de aquellos hombres no pudo
finalmente contra el progreso y una nueva conciencia urbana que reclamaba otra
institución con más comodidades para sus asociados. De todas maneras el
Club Social LUZ Y VIDA ha quedado como un punto de
referencia para los más veteranos, que todavía recuerdan algunos detalles,
vivencias y circunstancias que rodearon a esta institución.
En los domingos invernales
humeaban sobre sus mesas las tazas de café o chocolate, acompañadas de tortas
fritas o masas para los asociados. Luego se disfrutaba de la sección
vermouth que debía finalizar antes de media noche.
El amplio salón de un rancho largo
y de ventanas pequeñas, sirvió durante muchos años para que el pueblo festejara
desde las primeras horas del día las festividades patrias, con la presencia de
las bandas musicales de Castillos o Santa Vitoria do Palmar.
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En improvisado mástil
(tacuara) ondeaban las banderas de ambos países,
mientras en su interior se destacaba la fotografía de Artigas, entre
guirnaldas multicolores que colgaban de los tirantes y algunos malvones
plantados en latas de aceite Optimo de cinco litros.
En la directiva se
alternaban Guadil
Vitancourt, Querubín Maside,
Irineo Alvez,
Cotta de Melho,
Mauro Silva, Octavio Pereyra, Carlos Calabuig,
Rúl Decuadra, Mario
de San Vicente, Perucho Mello, Silvio
Fossati, Vogler,
Fernández, Plá, Ventura, Rodríguez
Vigliola, Rotta,
Ferreira don Gregorio Vidal y otros vecinos que se fueron incorporando al
pueblo por distintas razones. Los carnavales y las reuniones bailables
centralizaban las preferencias de los pocos habitantes que se daban cita en
el “social” para disfrutar del romanticismo alegre y natural de aquellos
años. |
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María Antonia, Irma y
Nahir, Sentados: José Silva y Anita |
Con el testimonio de las hermanas Irma y María Antonia, les
ofrecemos a nuestros lectores un acontecimiento histórico de nuestra sociedad
registrado en la década del 30. Flora Iglesias fue la primera Reina del
carnaval y el acontecimiento es recordado por María Antonia Silva, “fue algo
maravilloso, parecía una emperatriz , con su trono al
fondo del salón y una alfombra bordó desde la puerta. Con un disfraz de lamé
plateado , capa de terciopelo bordado y una flores
plateadas sobre el hombro. Cuando ella llego al trono, la capa se encontraba
junto a la puerta de entrada. Recordamos que por aquellos años Flora tenía
amores con “Manequiña” Varela un brasileño de Santa
Vitoria.” La reina del carnaval ingreso al Club
acompañada por el presidente de la institución Manuel Machado funcionario de la
receptoría de aduanas.” Por allí estaban para disfrutar de la alegría
pueblerina Don José Silva su señora Anita
Cotta de Mello y sus hijas María Antonia, Irma y
Nair.
Las
Reinas de Tres Generaciones
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Por aquellos años dos publicaciones periodísticas circulaban
entre los pocos habitantes del pueblo, uno era manuscrito y tenía el
sugestivo nombre de “JEJEN” mientras el otro se llamaba EL CHUY con textos
en español y portugués. En 1936 el periódico
EL CHUY organiza el primer certamen Internacional denominado MISS CHUY con
la participación de un selecto grupo de jóvenes de la sociedad fronteriza y
localidades adyacentes. Fue en esa oportunidad, el mayor acontecimiento
social por la difusión que se le daba al evento y porque los votos
para el certamen estaban impresos en el periódico. |
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Mónica Giuzio Calabuig,
Reina del Carnaval Club Social 1970 |
La circulación del mismo en las localidades mencionadas
aseguró una votación record que superó lógicamente los habitantes que tenía el
pueblo en esa oportunidad.
La ganadora del concurso resultó Irma Silva con 1389
votos, primera Vice Reina Nilda
Ventura con 1074 votos y segunda vice Reina Aurelia
Correa con 905 votos. Cabe destacar que el periódico venía publicando los votos
en sus ediciones dos meses antes de realizarse el Certamen. A los 85 años de
edad Doña Irma Silva de Calabuig rememora con
nitidez estos acontecimientos: “ El presidente del
Club era el funcionario policial
Guadil Vitancour, casado
con la maestra Delicia Ramis y también director de
un diario local. Recuerdo que el vestido me lo hizo Ondina Pereyra la señora de
Ramiro Núñez que era una de las pocas costureras del pueblo. Era un vestido de
terciopelo blanco muy largo y una moña “lame” que se destacaba nítidamente. La
música vino de Santa Vitoria como sucedía casi siempre y los temas variaban
entre los pasodobles, tangos, valses y sambas.”
Queremos destacar finalmente que este reinado de la belleza que comenzara con
Doña Irma en 1936 continuo luego con su hija Carmen y
su nieta Mónica.
Chuy, 7 de setiembre de 2002 |