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EN VÍSPERAS DE LA
TEMPORADA TURÍSTICA
En pocas semanas más se instalará una nueva temporada turística en
nuestras costas atlánticas y en la generosa naturaleza que la
rodea.
¿Cómo será?
No dudo que muy disfrutable, sea para quienes ya conocen la
multiplicidad de variantes que ofrece el área fronteriza
uruguayo-brasileña, como para aquellos que aspiren a vivir una
experiencia gratificante.
Nuestra gente, a ambos lados de la demarcación de límites, está
abocada a los arreglos de casas, cabañas, hoteles y hospedajes,
así como preparando los locales que suministran artículos de la
alimentación cotidiana, salones de bufets, “spetos” y servicios
de comidas preparadas para llevar.
A estos cuidados se sumarán los apoyos que brindan los servicios
públicos en playas y paseos, la vigilancia policíaca y la
asistencia sanitaria, lo que conformará un cuadro de nivel muy
aceptable para los huéspedes.
No es que todo tenga un acabado perfecto. Poseemos conciencia
crítica y aspiraríamos a alcanzar una modernidad a la que no
renunciamos.
Hay algo que no falla. Es ese espíritu de superación constante que
anima a los sustentadores de los emprendimientos, que son, en
definitiva, quienes encienden los motores en busca de más amplios
horizontes.
En el Chuy-Chuí, los “free
shops”, los establecimientos de todos los ramos y grandes
supermercados ofrecerán, como de costumbre, sus propuestas para
los clásicos paseos de compras.
Lugares históricos, espectáculos, eventos deportivos al aire libre
y entretenimientos nocturnos estarán posibilitando las diferentes
opciones, fuera de ese bien ganado descanso familiar, que por sí
convoca la majestad serena de nuestros paisajes.
Estimados amigos: es hora de hacer planes, de empezar a contactar
con conocidos o de consultar los listados CHUYNET.
Ha llegado el momento de preparar las valijas y decir: “¡Me voy a
pasar unos lindos días a la costa atlántica, con la gente amistosa
de la frontera!” |