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¿QUÉ
SON LOS HUMEDALES?
Con motivo del
Día Mundial de los Humedales parece oportuno recordar la
importancia de la materia. Cada dos de febrero se conmemora la
convención signada en 1971, actualmente ratificada por más de 130
países.
Importa señalar,
como primera cosa, qué es un humedal y cuál es su significación
para la vida planetaria.
Según la
definición de Ramsar (ciudad del estado de Rajastán, al norte de
la India) donde transcurriera la cima sobre los humedales, se
trata de “extensiones de marismas (1), pantanos y turberas (2), o
superficies cubiertas de agua, sean éstas de régimen natural o
artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes,
dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua
marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros;
podrán comprender zonas ribereñas o costeras adyacentes, así como
las islas”.
El humedal es un
ecosistema intermedio entre aquellos caracterizados por la
inundación permanente -como los mares o lagos- y los de ambiente
normalmente seco. Según su origen, localización geográfica,
régimen acuático y químico, tipo de suelo, vegetación, etc., sus
características variarán, conformando la tipicidad de sus
paisajes.
En una
clasificación básica, se admiten cinco variedades en los
propiamente naturales, a saber: marinos, ribereños, lacustres,
palustres y estuarinos.
Los azudes,
canales, acequias, estanques, embalses y otros, construidos por el
hombre, también se categorizan como humedales, constituyendo
soportes de flora y fauna.
Pese a que estas
formaciones constituyen menos del 6% de la superficie terráquea,
aportan el mayor porcentaje de la productividad biológica total y
desempeñan un papel importantísimo en la regulación de los
recursos hídricos.
Las funciones de
almacenamiento y purificación del agua, de carga y recarga de
acuíferos subterráneos, así como las de mitigación de
inundaciones, regularidad climática y protección contra tormentas,
estabilización de las líneas costeras, retención de sedimentos,
nutrientes y contaminantes, etc., se cumplen por las acciones
combinadas de los componentes físicos, químicos y biológicos del
humedal.
Este privilegio
-especialmente en el natural- tiene significación económica y
social. Suministra agua, pesca, cultivos (de arroz, por ejemplo),
pastoreo, recursos energéticos, flora y fauna y, además,
posibilita la creación de áreas de recreo y turismo controlado.
Los humedales de
Uruguay se localizan en lagunas costeras, bañados y costas de
arroyos. Los Bañados del Este y la línea de costas, en Rocha, son
unas 407.000 hectáreas, las que han sido declaradas de interés
mundial.
De interés
nacional fueron considerados los de Farrapos y de interés
municipal los de Santa Lucía y Carrasco.
La Estación
Biológica de “El potrerillo”, en Santa Teresa, dispone de un
centro de información y es una atracción turística relevante.
También lo es el Parque Natural de Montevideo, conocido como
“Parque Zoológico Lecoqc”, destinado a la conservación de
ejemplares de la fauna autóctona y especies exóticas amenazadas.
El humedal del
bajo Santa Lucía divide su jurisdicción entre los municipios de
Montevideo, San José y Canelones.
La preservación
de estos -y otros espacios similares- debe de considerarse una
gran tarea nacional y una necesaria contribución de la ciudadanía
uruguaya a un compromiso internacional: ¡por la tierra y por la
vida!
(1) Marisma: Terreno
bajo o anegadizo, en orillas marítimas o en zonas inmediatas a la
desembocadura de ríos.
(2) Turbera: Yacimiento
de turba, materia combustible de aspecto terroso, originada en la
descomposición de vegetales. |