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DELEGACIÓN VITORIENSE EN LA
FERIA DE RÍO GRANDE
Con motivo de la gran feria de Río Grande, que todos los años se
cumple en la Ciudad Portuaria del Estado, una embajada de
artesanos vitorienses se hizo presente en el evento.
La asistencia de la delegación contó con los auspicios y
coordinación de los dos municipios hermanos, SEBRAE e
instituciones que nuclean a artesanos, comerciantes, industriales
y dispensadores de servicios.
Como es ya de práctica, la muestra transcurrió en el monumental
Centro Municipal de Eventos, el espacio otrora ferroviario, ahora
transformado y acondicionado con locales múltiples y áreas
escénicas, con un diseño que permite albergar millares de
concurrentes.
Expresión de distintas manifestaciones del quehacer humano, este
acontecimiento lo es, también, de la cultura. Permite la afluencia
de vertientes creadoras, dinamiza a los pueblos de la región,
crea oportunidades laborales e incentiva la movilización de los
valiosos recursos del sur.
Los artesanos de Santa Vitória asistieron, con verdadero placer a
este encuentro, compartiendo vivencias con colegas uruguayos,
residentes en Alvorada, Barra do Chuí. Tuvieron oportunidad de
apreciar, stand por stand, la infinita riqueza del ingenio humano,
el valor de la disciplina puesta a su servicio, así como la
cooperación interinstitucional, sostenida por la actividad pública
y privada. Obviamente -como todos quienes allí estuvimos-,
valoramos esta vía magnífica para realzar la producción y
entrelazar nuestros pueblos.
Escapa al alcance de este comentario ir al detalle de esta 25ª.
exposición de FEARG (artesanos) y 8ª. de FECIS (comercio,
industria, servicios).
No obstante, he de detenerme en apenas algunas circunstancias, de
algún modo demostrativas, de la jerarquía de esta expresión fuerte
de la inteligencia del Brasil sureño.
Primero. Al ingresar al sector urbano, el recibimiento al núcleo
vitoriense fue dado -a nombre del municipio anfitrión- por la Sra.
Vicentina Muniz, una experta guía que, con maestría, hizo que la
ciudad quedara anclada en los presentes.
En su relato afloró el pasado colonial riograndino, su historia
marinera y la evolución del puerto, un punto clave de la economía
local.
Segundo. Un momento de extraordinario recogimiento fue llegar a la
plaza pública que guarda los restos de Bento Manuel Goncalves, el
héroe de la Revolución Farrupilla. Allí, sobre un enorme pedestal,
se iergue la estatua del republicano, no faltando los símbolos de
la fraternidad masónica a la que perteneció.
Tercero. En medio de los haces de luz destacando las piezas
llegadas a la feria, del bullicio entusiasta y del colorido
hormigueante de las personas, un pabellón distinto: el de los
sordos, agrupados en APADA, como para demostrar que la
comunicación no tiene barreras, aún en los casos de carencia
auditiva.
Cuarto. Otras manifestaciones creativas llegaban de la mano de los
artesanos. Para brindar su testimonio habían arribado quienes
hilan con las palabras e integran la Casa del Poeta Brasileño, de
Casino-Río Grande. Su presidenta, la poetisa Aila María Vargas
Pacheco, repartía generosas páginas literarias e invitaba para
tertulias.
Quinto. Más amigos, llegados de Rocha y Maldonado (Uruguay),
ocuparon puestos de exhibición de artesanías. Ponían de relieve el
poder integrador concitado por esta alianza construida por gente
de espíritu inquieto, explorador y tenaz.
En el decir de German Arciniegas “el mundo es ancho y ajeno”. Los
hermanos de la ciudad costera de Río Grande, con FEARG y FECIS,
han ampliado el concepto. El mundo es, además, conquistable
pacíficamente con el fruto de esta rica gama de realizaciones.
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