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DESPLIEGUE EN LA FRONTERA ATLÁNTICA
Sobre la casi veraniega mañana, en el abril último, un convoy
que avanzaba por la carretera brasileña BR 471, desembocó en Chuí
y, tras un breve trayecto, penetró en el Fuerte San Miguel.
Poco después, tropas movilizadas en camiones militares de
Uruguay, se desplazaban raudos por la Ruta 9, ingresando al área
fortificada.
El silencio de la región contrastaba con el nervioso despliegue
que se cumplía tras los altos muros de granito. Testigos de la
colonia, aquellas antiguas piedras volverían a testimoniar sobre
un acontecimiento contemporáneo inusual.
De pronto, sombreros militares de tres picos, se recortaron en
posiciones de defensa orientados hacia la campaña. Siluetas en
uniformes lusitanos parecían centrar su atención hacia la vía
principal de la fortificación.
En un momento, en que los portones quedaron abiertos, la
treintena de sorprendidos vecinos de la localidad de 18 de Julio
-que se habían aproximado al museo castrense- recién pudieron
saber de qué se trataba.
Nadie había invadido el fortín, ni se registraba incidente
alguno.
Brasileños y uruguayos estaban atareados compartiendo la
filmación de escenas de una gran coproducción que asocia a
portugueses, brasileros, argentinos y uruguayos y cuyos rodajes
tendrán variados escenarios del sur.
El director del filme es el conocido publicista y músico
norteño Paulo Nascimento, quien trabaja el guión denominado “Un
cuarto de legua en cuadro”.
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Los actores brasileños
Nicola Siri y Edson Celulari sobre los muros del Fuerte San
Miguel, en un momento de la filmación de la co-producción
portuguesa, brasileño, uruguaya, argentina.
Nótese los atuendos de la
época. (Foto AFP). |
Se trata de una historia que transcurre en 1765, cuando un galeón
de las Islas Azores llega a América. Entre otros inmigrantes, trae
a un médico viudo. Al relato de las peripecias del grupo se unirá
una historia de amor. Protagonista será la bella mujer de un
militar.
Los intérpretes principales serán los brasileños Edson Celulari
y Daniela Escobar, así como el gran cantante Ney Matogrosso.
Estarán acompañados de argentinos y uruguayos. El cantaautor
oriental Jorge Nasser, de agreste figura, oficiará como el
alférez español encargado de un fusilamiento.
La película alcanzará el costo de unos dos millones y medio de
dólares, hablándose por momentos en portugués y español. Otro de
los escenarios buscados fue la isla de Florianópolis, considerada
muy apta para las escenas marinas.
¿Pero qué aconteció con los militares uruguayos que llegaron al
fuerte? ¿Se decidió que brindaran seguridad durante el rodaje?
Nada de eso. El Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay
facilitó que uno de sus batallones, vistiendo los uniformes
portugueses del siglo XVIII, actuara para las cámaras dando
autenticidad a los cuadros.
La ventaja fue disponer de personal entrenado en pasos,
posturas y manejo de armas, evitando el empleo de extras sin
experiencia.
Y un dato más. Los sombreros de tres picos que la gente pudo
divisar a la distancia, eran parte de un atuendo que vestuaristas
de Portugal encomendaron a confeccionistas uruguayos.
La película debe estar casi pronta. Su preestreno ocurrirá en
Punta del Este, en el “Hotel Conrad”.
Nuestra frontera pone de manifiesto, una vez más, una veta
preciosa que ofrece al turismo con costas, campos, ríos, lagunas y
edificaciones que, como el Fuerte de San Miguel, también ahora
capta el cine.
Lo otro es la capacidad de nuestra gente para consorciarse en
los planos artísticos y comerciales, creando productos originales
para un gran mercado.
Tenemos mucho para ofrecer y, juntos, podemos. Esta es una
lección magnífica. |