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CONTACTOS AUSPICIOSOS
Es bastante corriente en el mundo periodístico que una noticia
importante relegue a otra, también poseedora de relieve.
Hace pocos días, en Río Branco, autoridades de las Cancillerías de
Uruguay y Brasil intercambiaron los instrumentos que ponen en
vigor la ley binacional para ciudadanos de frontera.
Un hecho tan significativo quitó -de algún modo- realce a otro
evento internacional que transcurría, en dicha ciudad, por esas
mismas horas.
Me refiero al 1er. Encuentro Brasileño-Uruguayo de Prefeitos e
Intendentes Municipales.
Estos contactos tienen una buena historia. Sólo que hoy puede
advertirse, tanto por los gobernantes regionales, como por la
sociedad de ambos países, que estos vínculos deben ser
robustecidos y desarrollados, para que generen los frutos posibles
y necesarios.
Pese a que los actores se encuentran llegando a la culminación de
sus mandatos e inmersos en los avatares de sus respectivas
campañas electorales, han expresado el propósito de continuar la
labor emprendida.
Volvieron a reunirse, ahora en La Coronilla y, en pocos días
más, lo estarán haciendo en Santa Vitória do Palmar.
Pese al escepticismo declarado de unos, los más han querido
seguir adelante, apreciando que existe un enorme e inexplorado
campo para la acción. Las labores iniciales suponen y, así lo
aprecian los protagonistas principales, abrir un camino de trabajo
y estudio para quienes les sucederán.
De momento, se trabaja sobre un reglamento de funcionamiento y,
como es lógico, sobre algunas modalidades de cooperación, de
captación de eventuales inversores, etc.
Hay que saludar la creación de este ámbito, apoyarlo para que
crezca y se alcancen los mejores resultados colectivos.
¿Cómo? ¿De qué modo?
1)
Involucrando a los partidos políticos, en general, como a sus
representantes en los gobiernos departamentales, estaduales,
nacionales, asambleas legislativas, etc.
2)
Actuando con amplitud para sumar voluntades, sin prejuicios, sin
sectarismos.
3)
Estructurando un programa mínimo, en concertación con los sectores
de la sociedad civil.
4)
Dando espacio a las lideranzas que surjan por efecto de una labor
responsable de equipo.
5)
Creando comisiones binacionales de impulso a proyectos y
actividades, formadas por los Prefeitos e Intendentes salientes y
electos, más personalidades y delegados de entidades
representativas de la producción, del trabajo, ONGs, etc.
6)
Testeando la marcha de las iniciativas, con divulgación las tareas
emprendidas.
7)
Creando ámbitos públicos de debate, con participación ciudadana.
La integración supone romper con el rutinarismo y ese burocratismo
ciego, tantas veces concebido para ofrecer puestos a amigos, sin
condiciones de idoneidad, ni de visión para el manejo de los
intereses públicos.
Esta alianza transfronteriza supone remover obstáculos propios. Y
ajenos, sin violación de la integridad de los ámbitos soberanos.
Estamos en tiempo de abrir el pensamiento hacia nuevas formas de
gobernar. No desde los unicatos tradicionales, sino desde
horizontes que valoran la ventaja de lo común y lo plural, en
beneficio de nuestros pueblos.
La conjunción de los munícipes no podrá ser en este momento más
que para objetivos inmediatos, muy concretos. No para
formulaciones en el olimpo.
Se precisará de una práctica muy cuidadosa y tenaz y de una
dosis de desprendimiento.
Deberá comprenderse que un buen paso, hoy, equivaldrá a una legua
mañana.
En un momento tan especial como el actual vuelve a cobrar certeza
el apotegma de Antonio Machado: “Caminante no hay camino, sólo se
hace camino al andar”.
¡Éxito, Sres. Prefeitos e Intendentes Municipales de la gran
frontera brasileño-uruguaya! |