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ACONTECIMIENTO VITORIENSE
La presencia de
los presidentes Batlle, de Uruguay, y Lula, de Brasil, en el
Municipio de Santa Vitória do Palmar -que habrá de ocurrir en
breve término- será un grato acontecimiento de las relaciones
binacionales de dos países, hermanados por fuertes lazos de
amistad.
La significación
del encuentro pondrá a nuestra comuna bajo un intenso haz de luz.
La reunión que pauta la presencia de los dos mandatarios tiene por
marco el inicio de la cosecha del arroz. Se trata una noble
producción de nuestras tierras. En escala universal, los plantíos
del grano están asociados al sustento fundamental de media
humanidad.
También para
nuestros pueblos el fruto de la gramínea representa un artículo de
primera necesidad, imprescindible en la dieta cotidiana.
La presencia en
el Brasil más meridional del presidente de la Federación pone
énfasis en la región y su área fronteriza con Uruguay.
La visita del
gobernante uruguayo marcará el interés por el sustentabilidad del
comercio con el país hermano.
La expectativa es
enorme. Abarca, de consiguiente, a las municipalidades de Chuí,
Río Grande, Pelotas, Rocha, Treinta y Tres, Cerro Largo, entre
otras.
Sabido es que el
arroz es un cereal apetecible por Brasil, cuyo tonelaje no alcanza
para satisfacer las necedades internas. En buena parte, la
producción uruguaya podría volcarse al gran mercado consumidor
vecino.
Las políticas de
complementación dentro del MERCOSUR, hacen viable este comercio,
históricamente signado por los intercambios binacionales de muy
variados artículos de consumo.
Y ponen sobre la
mesa de trabajo una gama enorme de temas. Desde los que se ligan a
la producción de cereales básicos, como el arroz, a la eficiencia
del cultivo, control de plantas, aguas y suelos, sanidad y
preservación del entorno natural, etc.
Pero, es mucho
más que esto, que de por sí exige los esfuerzos de cada país y la
articulación del uno con el otro. Habrá decenas de carpetas con
proyectos, muchísimos de ellos trabajados por administraciones
anteriores, e iniciativas nuevas, reformulaciones de anteriores,
que son alentadas desde cada una de nuestras comunidades.
Nada vendrá por
golpes de azar. La presencia de nuestros mandatarios nos
estimulará a ser persistentes, a desarrollar nuestro espíritu de
cooperación y negociación, en una concertación de los gobiernos
con los sectores productivos, laborales y sociales.
El abordaje
plural de las soluciones que nuestros pueblos aguardan -y nuestra
gran frontera precisa-, alienta la urgencia con que los ciudadanos
de ambas naciones aspiran a ingresar en las vías de un desarrollo
auténtico: el que exhiba su sello de bienestar colectivo por el
disfrute del trabajo.
Que Santa Vitória
do Palmar sea anfitriona de este evento binacional es un halago
cierto. Y un desafío que debemos recoger.
Como con el
cultivo del milenario arroz, después de la siembra vendrá la
cosecha que dará garantía a la vida. |