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EL
PENSAMIENTO POLÍTICO DE GARDEL
En asunto objeto del título no está exento de complejidad, es
proclive a controversias y no deja de poseer matices
significativos.
En política ¿quién se anima a tirar la primera piedra?
El pedestal de la primer voz rioplatense no ha sido ajeno a
ciertos impactos los que, en definitiva -y como se verá-, no
vulneran la imagen del cantante. De algún modo la engrandecen.
UNA PREVENCIÓN
IMPRESCINDIBLE
Entremos en materia. La ideologización pertinaz es la causa,
muchas veces, de espectaculares equívocos. Ahorraré citas.
Algunos -con total derecho- se han preguntado cuáles eran los
vínculos y amistades de Carlos Gardel y, corresponde -a lo mejor
de una biografía no fácil de recomponer-, conocer cómo eran esos
vínculos sociales. Todo ello aportaría a perfiles más exactos, que
aún no están suficientemente acabados.
De lo que se trata de saber es con qué coordenadas operaba como
cantante y como ciudadano. Si tenía una guía ética o si carecía de
ella.
Múltiples hechos, relatos de amistades, declaraciones de prensa lo
ubican como un hombre de alta disciplina, que sentía de verdad que
su primera obligación era para su público, fuente de su sustento y
de su fama.
¿Pecado en un artista? ¿O mérito especial?
Las grandes personalidades del arte nunca han dejado de
involucrarse, directa o indirectamente, en las cosas de su tiempo.
Los ejemplos huelgan.
¿Con qué cuota de acierto? ¿Con qué cuota de error? Ciertos
claro-oscuros son casi inevitables. Pero esto no va dicho a modo
de justificación previa, sino de mera reflexión. Y aunque pudiera
pensarse que la salvedad está dirigida a tutelar la imagen de
Gardel por efecto de un parcialismo deformado, conviene, ante
todo, tomarlo en cuenta como un principio de prevención dictado
por ciencia histórica.
PREGUNTA ELEMENTAL
Un cantante que va tejiendo su carrera de cafetín en cafetín
¿dónde ha de tener sus mejores y más amplias relaciones sino en el
medio en que se gesta?
Gardel, a determinada altura, concita el interés de los
parroquianos del Café O’Rondeman, frecuentado por puesteros,
peones y changadores del abasto porteño.
Allí nace el contacto con los dueños del bar, los hermanos
Traverso, afines al tango y, además, caudillos conservadores.
Las actuaciones en este medio lo arrastraron a un cambio
cualitativo en sus relaciones sociales pues, de ahí, es invitado
a cantar en las veladas de los comités, con un público más amplio.
Era de estilo amenizar las reuniones de la época con artistas
populares.
Gardel lo hace como tantos otros. Sólo que él sobresale por sus
condiciones actorales y de cantante.
LA REFERENCIA DE
OSCAR DEL PRIORE
Cuando la presencia de El Mago en los comités del Partido
Conservador le acarreó algunas críticas, hizo una precisión
importante. Lo cuenta el escritor Oscar del Priore citando estas
manifestaciones de Carlos Gardel: No me interesa la política.
Entiendo que debe ser norma de los artistas el no interesarse por
la política. El artista debe ser apolítico. Se debe únicamente a
su público.
OPINIÓN DEL
MAESTRO JOSÉ GOBELLO
Para el maestro José Gobello, Gardel no fue asimilado por la línea
de sus auspiciantes de tertulias. Y anota con claridad meridiana:
Pese a que no estaba muy en su cuerda, Gardel llegó a incluir
en su repertorio el tango “Pan” de Celedonio E. Flores, por su
letra fuertemente descriptiva de la situación social de entonces.
No se trata de la única. No es una excepción. Pero hay más.
FUNDADOR DE LA
SOCIEDAD INTERNACIONAL DE ARTISTAS
Tras los sacudimientos provocados por la Revolución Bolchevique de
1917 y el epílogo de la 1era. Guerra Mundial, en julio de 1918 se
constituye en Buenos Aires la Sociedad Internacional de Artistas
de Variedades de Socorros Mutuos, en cuya fundación interviene
activamente Gardel. Le corresponde el carné de afiliado número 8.
SOLIDARIDAD CON
EXILIADOS VENEZOLANOS
De gira por Venezuela es convidado por el dictador Juan Vicente
Gómez para ofrecer un recital privado. Aduce inconvenientes con su
voz pero, ante la insistencia del gobernante de facto -que era
criador de estupendos gallos de riña-, accede. Le canta los
siguientes versos: Pobre gallo bataraz/ se te está abriendo el
pellejo/ y ya ni para dar consejo como dicen, te encontrás/ porque
estás enclenque y viejo/ pobre gallo bataraz…
Saliendo de Venezuela, a su paso por Curaçao, dona los emolumentos
recibidos del dictador a los exiliados en lucha contra el régimen.
Eran 10.000 bolívares.
SILBIDOS RADICALES
El mundo cambiaba. La Argentina también. Fuerzas sociales
emergentes debaten y luchan. Tras la caída de Irigoyen y la toma
del poder por el general Uriburu, el máximo cantante habrá de
recibir silbidos en algunas presentaciones. En tales
circunstancias, el 25 de setiembre de 1930, registra ¡Viva la
patria!, composición del binomio Anselmo Aieta-Francisco
García Jiménez.
Después viajará a Europa emprendiendo otra rutilante etapa de su
carrera. La base de la sociedad a la que Gardel le cantara
experimentaba movimientos y a esas clases y capas el Astro les
cantó como nadie. Más allá de aquellos silbidos, nada pudo quebrar
la perdurabilidad de su liderazgo rioplatense y latinoamericano.
Hoy mundial.
La historia de los grandes personajes no puede verse como una
línea escuálida. Los trazos de la vida siempre son mucho más ricos
y proteicos.
En Gardel la luz siempre doblega la menor sombra. |