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LA
PRENDA DE UN GALÁN
Una cosa es decir y otra ver. De esto no cabe duda. Las modas
cambian, independientemente de los estilos “retro”, que operan
como una vivificación del pasado.
Gardel asume en sus presentaciones un aspecto excepcional. Se
trata de un actor que luce impecable.
La razón de esto era su concepto acerca de cómo debía encarar su
relación con el público. Captó ese sentido en sus tempranas
incursiones entre las bambalinas de los teatros, codeándose con
artistas famosos de la escena, se tratara de actores escénicos,
de la operística o la zarzuela, quienes cuidaban sus figuras.
Gardel fue un detallista y de su estilo dan prueba innumeras
fotografías que lo exhiben como un “gentleman”.
Si quisiéramos saber cómo era su ropa, algunas de sus camisas, por
ejemplo ¿qué hacer?
En el Museo de AGADU (Asociación General de Autores del Uruguay)
se exhibe una camisa de Carlos Gardel del año 1935.
Está confeccionada por la Casa Vargas, de la calle Suipacha, de
Buenos Aires.
Posee un cuello tipo Mao, mangas largas, luce en tela azul, está
abotonada con cuatro piezas desde el esternón hacia abajo. Es de
corte amplio y achalecada.
Luce una pechera con rayas horizontales azules, una fina y dos
gruesas, las que se alternan en un campo celeste.
El puño está hecho con la misma tela, en fondo celeste con rayas
azules como las anteriores.
Es factible que el cuelo Mao habilitara colocar el collarín al
estilo de la época, con colores similares o, eventualmente en
blanco, más esto no resulta de la vista.
Podría decirse que es una prenda cuidada.
¿En qué ocasiones las usaba? ¿Formaba parte de su atuendo
rutinario?
Sobre esta materia tendrán que hablar los especialistas, los
modistos que revisan el historial de las prendas, los vestuaristas
teatrales, los indumentaristas, cuyas opiniones importan y cabe
requerir.
También esta indagatoria es parte de la mejor historia del genio
del canto rioplatense y universal: Carlos Gardel. |