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EL
TANGO INVADE Y DA DIVIDENDOS
Una nueva fase de intercambios tangueros entre las dos orillas
platenses podría tomar cuerpo si las Municipalidades de Buenos
Aires y Montevideo concretan varios proyectos de intercambio que
tienen en carpetas.
A fines del siglo XIX y, más a principios del XX, la correlación
entre ambas márgenes se dio con extraordinarias figuras como
Pascual Contursi, Eduardo Arolas y Roberto Firpo, para citar
algunos de los célebres.
La correspondencia entre las ciudades se mantuvo firme a través
del tiempo aunque el carácter de gran urbe de Buenos Aires
absorbió a Montevideo, que quedó como punto de referencia de
compositores, cantantes, músicos y letristras.
El tema es cultural, por cierto; pero tiene la impronta de lo
económico.
Buenos Aires ofrece 123 bailes populares y, dentro de unos 152
boliches, una decena instalados a todo lujo.
De los 7 millones de turistas que tocan Buenos Aires al año, un
13% aducen que, entre su primer o segundo motivo para la visita,
está bailar el tango.
La Intendencia de Montevideo propone sumarse al negocio que abre
el turismo no desde una competencia -imposible-, sino desde una
complementación.
Existe el propósito de lanzar la marca común “Río de la Plata”,
con una agenda de tango para estrenarla en 2007.
En el reciente seminario ¿Qué hacemos con el tango? la
Intendencia de Montevideo recibió propuestas diversas para
incentivar la actividad y podría destinar un porcentaje del
presupuesto de cultura para apoyo de diversos núcleos.
El tango se baila, se escucha, se mira.
La oferta capitalina es sostenida de lunes a sábado en “El
Milongón” (Gaboto 1810); “La Comedia” (25 de Mayo y
Juncal); “La Morocha” (Garibaldi 2631); “Joventango”
(San José y Lanza); “Tabaris” (Tristán Narvaja
1518; “Fun Fun” (Ciudadela 1229); “Tanguería Mayor”
(Parque Hotel); “El Farolito” Juncal 1413); “Lo de
Margot” (Constituyente 1812); “Yatch Club” (Puerto del
Buceo); “Las Musas” (Canelones 1136), etc.
El local del ex restaurante “Morini”, en la Cuidad Vieja,
es visualizado para crear un gran centro de tango, que podría
aprovechar, entre otras actividades, la presencia de cruceros de
pasaje por Montevideo.
Pero no es sólo esto. Las ciudades del interior podrían
incorporarse a un gran proyecto de espectáculos, invitando a que
los turistas se integren a las numerosas ciudades que tienen una
sostenida tradición tanguera.-
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