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VADE RETRO
Desde una publicación tangófila argentina se ha pretendido
sostener que he variado mi posición en relación a la
nacionalidad de Carlos Gardel.
Independientemente que es un buen síntoma de racionalidad dejar
lo que se considera falso para optar por lo verdadero, en la
situación de referencia comparto la tesis del Gardel oriental,
abrumadoramente expuesta por una serie de expertos
investigadores.
De esta forma, si me hubiere rectificado, se tendría que probar
cuándo hice declaración de fe francesista y, mejor todavía, con
qué fundamentos pueden desmantelarse las indagaciones,
probatorias e indiciarias acerca de la nacionalidad oriental de
Gardel.
¡Claro! No se examina el fondo de la cuestión con la seriedad
debida sino que se incurre en actos de denigración personal,
escapando a la cuestión principal.
El asunto no da para distraer mucho tiempo, salvo para poner en
evidencia el reprobable método empleado.
Por tales razones me permito cursarle este correo,
transcribiendo la comunicación que le remitiera a
la Sra.
Investigadora Martina Iñiguez, distinguida
personalidad que en la ciudad hermana de Buenos Aires ha hecho
escombros y literalmente pulverizado la posición francesista
sobre la nacionalidad del Mago.
Lo(a) saluda muy atentamente,
WALTER ERNESTO CELINA
Periodista
SRA. MARTINA IÑIGUEZ.
Apreciada amiga:
No salgo de mi asombro. Por segunda vez, al menos que yo lo
tenga verificado, se me hace decir lo que jamás he sostenido.
Nunca participé de la corriente francesista en cuanto a la
nacionalidad de Gardel. Por el contrario, abrigo la convicción
de su orientalidad, siguiendo los trabajos de integración de la
verdad histórica que, con rigor, construyeron investigadores de
la prosapia de Avlis, Nelson Bayardo, Eduardo Paysée González, a
los que se ha sumado Ud. con enriquecedores elementos e
inteligente acento crítico.
Un Sr. Sureda acomete contra molinos de viento que sólo están en
su cabecita, del mismo modo que hace un tiempo integrantes de
una Peña Gardeliana del Chubut confundieron como míos conceptos
biográficos sobre Gardel que no me pertenecían y que
correspondían al ilustre maestro José Gobello. En efecto, para
enriquecer con opiniones serias mi página tanguera en
www.chuynet.com
transcribí una serie de notas biográficas del gran estudioso
argentino, altamente ilustrativas.
Ello no supuso adherir a su punto de vista sobre la nacionalidad
del Zorzal, expresado, por otra parte, con enorme delicadeza,
propia de su personalidad y sapiencia.
De manera pues que, de la noche a la mañana, se me hace sostener
lo que nunca manifesté, con evidente afán mezquino de
desacreditar una opinión que no se comparte.
¡Qué diferencia con los que buscan la verdad y siguen el
complejo entramado de la historia para extraer los elementos más
auténticos y esclarecedores!
Esta es la diferencia entre los orientalistas gardelianos y los
francesistas militantes. Investigar no es tarea sencilla.
Razonar y exponer con respeto es de civilizados. Adulterar la
verdad apenas un acto minúsculo.
Si lo considera oportuno, puede hacer el uso que estime
pertinente de esta aclaración.
Muy cordiales saludos,
WALTER ERNESTO CELINA
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