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EL
GARDEL ORIENTAL
LA INVESTIGADORA ARGENTINA MARTINA IÑIGUEZ APORTA MÁS ARGUMENTOS
CONTRA LA TESIS FRANCESISTA.
La Sra. Martina Iñiguez, investigadora gardelista independiente,
dirigió -semanas atrás- una Carta Abierta al Sr. Juan Carlos
Esteban (JEC), publicista argentino afiliado a la tesis que
sostiene el nacimiento francés de Carlos Gardel.
JCE eligió una vía indirecta para contestar. Lo hizo a través de
una colega. Conociéndose los términos de su respuesta, difundimos
la réplica que le ofrece su contrincante orientalista. Al final,
se encontrarán los cruces de opiniones vertidas anteriormente, que
ofician de contexto para apreciar los puntos en debate.
Nos
atenemos a los términos argumentales, descartando las referencias
epistolares.
Los
subtítulos pertenecen a Tango Cultura (TC).
Manifiesta la investigadora Iñiguez en su última comunicación:
DOS PERSONAS, DOS IDENTIDADES
“Considero muy esclarecedor analizar la documentación aportada por
los investigadores francesistas sobre el período 1904 – 1915.
1)
Es razonable pensar que Carlos Gardel estuviera prevenido por
Esteban Capot (un francés llegado al Río de la Plata que en
reportajes reivindicó con algunas contradicciones su amistad con
Gardel - TC), según Esteban 8 años mayor que el cantor, inscripto
a los 20 años, citado nuevamente el 1/12/1903 y declarado prófugo
el 4 de diciembre de 1904, momento en que Charles Romuald Gardes
culminaba su instrucción primaria en el Colegio San Estanislao.
En
esa fecha, según declaraciones de Berta Gardes a “La Canción
Moderna”, el cantor viaja a Montevideo y deja de verlo durante
seis años. El Dr. Carlos Perrota (distinguido investigador
gardeliano - TC) ha demostrado que no se encontraba preso en
Ushuaia y, tengo entendido, que no existen testimonios de que haya
residido en Buenos Aires durante ese período.
Según información que me fue dada en el Consulado Francés de
Buenos Aires, cualquier ciudadano nacido en Francia que solicitara
la nacionalidad del país de su residencia antes de los 18 años de
edad, no sería llamado a las armas en caso de guerra por su país
de origen porque ya no era francés. Las reglamentaciones al
respecto siguen siendo las mismas desde esa época.
Es
decir que, desde 1904, cuando Gardel “se habría enterado” de los
problemas que a Capot le generaba su inscripción como francés,
hasta diciembre de 1908, fecha en que Charles Romuald Gardes
cumpliría sus 18 años de edad, nada le impedía
nacionalizarse argentino o uruguayo, puesto que estuvo residiendo
allá, -en el caso que quisiera evadir el Servicio militar
Argentino.
No
olvidemos que, según el Sr. JCE, Gardel estaba enterado de todas
las reglamentaciones existentes porque “el contexto histórico
va a admitir que estaba prevenido de la convocatoria mucho antes”,
lo que significa que si no se nacionalizó
ni argentino ni uruguayo antes de cumplir los 18 años, fue porque
no era el francés Charles Romuald Gardes.
Fiel a su inveterada costumbre, el investigador JCE ha soslayado
esta información y toma solamente lo que le conviene de las
reglamentaciones.
Carlos Gardel y Charles Gardes no eran la misma persona,
como lo demuestra un significativo documento archivado en la
División Investigaciones de la Policía Federal.
Cualquiera puede verlo en el Museo de la Policía Federal., San
Martín 353, 4º piso.
Está firmado por Berta Gardes, el 30 de Enero de 1913, solicitando
el paradero de su hijo y dice así:
Policía de la Capital
DIVISION INVESTIGACIONES
"En
la Capital Federal el día 30 del mes de enero del año 1913 siendo
las 10 AM compareció a esta oficina una persona que previo
juramento que prestó en forma al solo objeto de comprobar su
identidad, dijo llamarse Berta Camares Vda de Gardes, ser de
nacionalidad francesa, de profesión planchadora, de estado viuda,
de 47 años de edad, domiciliada calle Corrientes N° 1557 e hizo la
siguiente denuncia: Que se presenta a esta oficina a fin de que se
dé constancia del actual paradero de su hijo Carlos Gardes, el que
es francés, de 22 años, trigueño, pelo castaño oscuro, ojos
marrones, tiene una cicatriz cortante debajo de la oreja derecha,
es grueso y alto, viste de negro y como que el domingo que fue a
las carreras no ha vuelto al hogar pide a esta oficina se averigüe
si le ha ocurrido un accidente o si estuviera detenido, que de lo
ocurrido no dio cuenta a seccional, con lo que terminó el presente
acto. Leído que le fue, se ratificó y firmó.” “Berta Gardes”
Berta Gardes se dice Camarés, viuda de Gardes, seguramente para
esconder su condición de madre soltera, no menciona el nombre
Carlos Gardel ni como nombre ni como seudónimo. (Hubiera podido
decirse Camarés de Gardel, si quería guardar las formas porque es
evidente que no le fue solicitado documento alguno para establecer
su filiación)
Dijo que su hijo era francés, y lo era,
pero no sabía cantar. Berta buscaba a su hijo Charles Romuald
Gardes, no al cantor Carlos Gardel.
Como confirma el Sr. JCE, Gardel ya no usaba el apellido Gardes
desde 1912; según Miguel Ángel Morena desde 1910 “logra una mayor
eufonía en su apellido al substituir la “s” final por la “l”.
En
1912 Gardel realiza sus primeras grabaciones; a propósito de ellas
dice Héctor Ángel Benedetti en “Apostillas al Gardel de 1912”:
“II. A sus virtudes, o quizá a la mera fama de sus virtudes,
débese el hecho que Gardel fuera convocado en aquel año para
realizar grabaciones en discos, las primeras de su carrera.”
Y
hablando de la Casa Tagini, donde Gardel grabó a comienzos de
1913, dice que a partir de 1911:
“...El sello tendrá un nuevo y certero impulso con la contratación
de los grandes artistas del momento, sumado a la
inclinación del público por el tango y la música criolla...”
Y
agrega:
“III. En medio de esta prosperidad fue incorporado Gardel”
Es
decir que Carlos Gardel, en enero de 1913, ya era reconocido
como un profesional del canto.
Si
Berta hubiera buscado al cantor, hubiera mencionado su
profesión de cantor y el nombre o pseudónimo con el que era
conocido en ese momento. Tengamos en cuenta, además, que Carlos
Gardel no poseía ningún documento que lo acreditara como francés,
ni sombra de acento que pudiera hacer suponer ese origen.
Pero Berta buscaba a su hijo Charles Romuald a quien describe de
la siguiente manera:
“Francés, de 22 años, trigueño, pelo castaño oscuro, ojos
marrones, tiene una cicatriz cortante debajo de la oreja derecha,
es grueso y alto, viste de negro...”
Gardel no era alto y sorprende que, si Berta buscaba el paradero
de su hijo el cantor, no haya dado las señas por las cuales se lo
conocía en ese momento, es decir, en vez de describirlo como
“trigueño”, hubiera especificado que se lo llamaba “El “Morocho
del Abasto”, o que al binomio formado con Razzano se lo conocía
como "El “Morocho” y “El Oriental"; hubiera dado su supuesto
“seudónimo” artístico, profesión, etc., cosa que no hizo, con lo
cual dejó que la Policía buscara a un individuo
que no existiría en ningún registro si ambos
personajes hubieran sido la misma persona.
Gardel tampoco tenía una cicatriz cortante debajo de la oreja
derecha, a pesar de que un imaginativo francesista pretende
hacernos creer que se trataba de una cicatriz circular que Gardel
tenía casi en el pómulo, porque se le “corrió” de lugar con los
años.
NI
FRANCÉS, NI ARGENTINO: ORIENTAL
Volviendo a la fantasía del desertor, Charles Romuald Gardes no
tenía impedimentos para nacionalizarse argentino antes de cumplir
los 18 años de edad; quien sí los tenía era el cantor Carlos
Gardel porque no contaba con documentación que acreditara su
nacimiento.
Y
si en 1914, Gardel “ni pensaba que el destino lo llevaría a actuar
en Francia” (de donde se deduce que menos aún lo pensaría entre
1904 y 1908), entonces: ¿Qué le hubiera impedido registrarse como
francés y quedarse tan tranquilo como Capot fuera de Francia? ¿Qué
terribles castigos cayeron sobre este “amigo de la infancia” del
cantor, para amedrentarlo tanto? ¿Acaso Gardel no hubiera
triunfado igualmente en Barcelona, Centro América, Estados Unidos
y cualquier otro país donde se hubiera presentado?
2)El Sr. JCE dice:
“Cuando debe presentarse al Consulado en 1911, con 20 años,
no tenía ninguna bala alojada en el pulmón, por lo que –de
estar inscripto– estaría en condiciones de pasar al servicio
activo en 1914.”
Es
decir que admite que Gardel no estaba inscripto como francés,
lo que significa que no debe presentarse nada, pero niega
que tampoco habría podido adoptar ciudadanía argentina ni uruguaya
porque era un indocumentado. Como dice el mismo señor JCE:
“Gardel no era ningún tonto”, tampoco era un cobarde aterrorizado
por las leyes francesas, y hubiera tenido en sus manos de haber
sido francés, desde 1904 -cuando su amigo Capot supuestamente lo
alertó-, todos los elementos para hacerse de una
documentación legal.
No necesitaba esperar a 1915 para renunciar a su nacionalidad
francesa,
pues podía haberlo hecho en 1908. Y, de haberla conservado, es
absurdo pensar que lo hubieran hecho viajar a Francia con una bala
en el pulmón para ubicarlo en una oficina.
Sin
embargo, no pudo concretar su deseo de documentarse hasta
que llegó la amnistía de 1920, a la que se acogió
gozosamente declarándose uruguayo, nacido en Tacuarembó, hijo de
Carlos y María Gardel, ambos fallecidos; filiación que siguió
acreditando hasta su fallecimiento.
La
amnistía estaba destinada a posibilitar la documentación a quienes
no tenían documento alguno que acreditara su nacimiento, algo
bastante corriente en el Uruguay de la época.
¿Qué razonamientos cree el Sr. JCE habrían llevado a Gardel a
preferir sacar un documento falso en el que decía tener 43 años de
edad, en una época en que se lo describía como “un gordo con cara
de bebe”. ¿Es que Gardel pensaba que los funcionarios de Aduana
eran ciegos? El hijo francés de Berta Gardes tendría entonces 24
años, Carlos Gardel alrededor de 30. Se puede suponer entonces que
tal vez quien anotó la edad del documento haya puesto 43 en lugar
de 34 o simplemente puesto mal la edad, -errores de ese tipo eran
bastante comunes-. No sería difícil aumentarse la edad en 2 ó 4
años -de acuerdo a las diferentes fechas de nacimiento del cantor
que se barajan-, diferencia que sería aceptable para cualquier
funcionario de Aduana, aunque estas son especulaciones que carecen
completamente de importancia.
¿Alguien tiene ese documento para que podemos ver si ésa era la
edad que figuraba en él? A menos que sea, también, un secreto a
develar en el próximo libro. (Hay que mantener la expectativa para
venderlos…)
Además ¿por qué ni Razzano ni Defino mencionaron nunca que
Gardel les haya manifestado sus temores de ser declarado desertor?
Resulta inverosímil que no les haya confiado esa preocupación a
dos amigos íntimos -a quienes confiaba no sólo la resolución de
sus asuntos patrimoniales, sino incluso la solución de sus
conflictos personales y hasta sentimentales-, cuando esa
argumentación les hubiera venido de perlas para reforzar la idea
del Gardel francés y, a Defino, para reafirmar la veracidad del
testamento ológrafo.
Creo que lo que ha molestado tanto al Sr. JCE es comprender,
aunque no sé si de manera consciente, que le ha dado la razón a
Nelson Bayardo, quien siempre decía que los mismos francesistas
son los que facilitan los mejores argumentos en contra de su
propia tesis.
Lo
que para el Sr. JCE es estar a la caza de cualquier “aparente”
contradicción, para mí es ver contradicciones que son obvias
aún para “un ignorante aficionado”.
En
beneficio de la claridad y teniendo en cuenta que la mayoría de
los que leemos sus “infalibles” opiniones somos ignorantes
aficionados, sería deseable que las expresara de manera menos
confusa.
Dice, por ejemplo en “La verdad histórica documentada, a 70
años de su tránsito”:
“Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad,
fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens,
el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las
embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a
1918) fueron asimiladas a “cantones militares” y la orden fue
publicada, en Buenos Aires, en el “Le Courrier du Río de la
Plata”.
“Inmediatamente,
Gardel consigue transitoriamente, un documento argentino...”
Pregunto: ¿Para el Sr. JCE “inmediatamente” quiere decir tres años
antes o “anteriormente”, que fue cuando se habría concretado la
“adivinanza” y el “cambio de nombre”?
Según el Diccionario de Ideas Afines de Fernando Corripio,
inmediatamente es sinónimo de: “prontamente, apresuradamente, al
momento”.
LO
HONESTO ES LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD
No
veo tampoco que sea ni más ni menos criticable llevar el agua para
el molino de Toulouse, que para el del Uruguay. Lo honesto es
llevar el agua hacia donde uno cree que está la verdad.
Disiento absolutamente con el Sr. JCE con respecto a su opinión
sobre AVLIS y sus seguidores, quienes no han hecho más que
profundizar y difundir una historia que se conocía en Tacuarembó
desde su inicio, alrededor de 1884.
En
todo caso, AVLIS y JCE tienen algunas cosas en común. Fueron
infatigables a la hora de acumular información, pero las
interpretaron con mucha ligereza. Al menos AVLIS tuvo la humildad
de admitir sus errores y, hasta donde le alcanzó la vida, los
corrigió.
(Fdo.:)
Martina Iñiguez
ANTECEDENTES DEL DEBATE
1.- NOTA DE JUAN CARLOS ESTEBAN
“La
verdad histórica documentada, a 70 años de su tránsito”:
“Curiosamente, desde el 14 de abril de 1937 el Estado Uruguayo,
con la participación del Ministerio de Relaciones Exteriores,
confirmó oficialmente, a través de la Justicia, el origen francés
de Carlos Gardel antes de declarar a su madre Berthe Gardés
heredera de su hijo, nominado indistintamente, en el expediente
sucesorio, como Charles Gardés o Carlos Gardel.
Los
historiadores orientales y algunos argentinos deberían remitirse a
esa fuente o haberla apelado en su momento, si no les conformaban
los fallos judiciales de ambos países. Es hora de terminar con el
cuento de “la buena pipa” cuestionando sistemáticamente cada
respuesta documentada.
En
1967 —treinta y dos años después de la muerte del Zorzal—, “Avlis”
resucitó a los “deudos” de Tacuarembó, quienes en los juicios
sucesorios incoados, tanto en la Argentina como en Uruguay, se
habían “evaporado”.
Se
pergeñó entonces una leyenda, a partir de una declaración falsa y
circunstanciada del propio Gardel, quien el 7 de noviembre de 1933
él mismo se encargó de desmentir en su testamento, legitimado
tanto por la Justicia Argentina como por la de la República
Oriental del Uruguay.
Por
otra parte, nunca ningún miembro de las familias Bentos de Mora
como Escayola, reclamó derecho alguno a la herencia, ni antes ni
ahora. Obviamente, tampoco se presentaron a requerir el examen de
ADN.
En
el año 2004 remití a la Academia del Tango en Uruguay, en la
persona de un entrañable amigo, la documentación recibida desde
Francia sobre la trayectoria de Marie Berthe Gardés, desde su
nacimiento en 1865 hasta su arribo a la Argentina en 1893 con su
hijo Charles. Con esa documental se demuestra fehacientemente que,
salvo el viaje a Venezuela en 1875 y su retorno a Burdeos en 1883,
jamás se ausentó de Francia. Por lo tanto nunca estuvo en el
Uruguay. En consecuencia habrá que encontrarle otra nodriza al
niño de Tacuarembó.
Precisamente, en el trabajo que vamos a editar durante el 2005,
conjuntamente con la profesora y escritora Monique Ruffié de
Saint-Blancat y el señor Georges Galopa, daremos a conocer
ampliamente la documentación sobre los antecedentes franceses a
Carlos Gardel.
Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad, fue
convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens, el
17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las
embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a
1918) fueron asimiladas a “cantones militares” y la orden fue
publicada, en Buenos Aires, en el “Le Courrier du Río de La
Plata”.
Inmediatamente, Gardel consigue transitoriamente, un documento
argentino —como nativo del país- que usa para viajar a Brasil con
“43 años, casado”, regresando al país en el vapor Re Victtorio, el
24 de octubre de 1915 (Ver Registro del Centro de Estudios
Migratorios Latinoamericanos. C.E.M.L.A.).
Automáticamente, el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de
febrero de 1916, declaró “prófugos” a aquellos franceses nacidos
en Francia o en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron
con el alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina.
Reglamentariamente, para la legislación Francesa, Gardel fue un
“insumiso” al desobedecer la orden de movilización general N7
(art. N3) inserta en el Diario Oficial de la República Francesa y
publicada también por la Embajada en la Argentina.
A
partir de entonces, Gardel decidió viajar a Europa con
documentación falsa, haciéndose pasar por uruguayo.
Para cerrar el análisis cabe adelantar que en el libro, que se
publicará con los miembros de la Asociación Carlos Gardel de
Toulouse, se incluye un exhaustivo análisis del testamento
ológrafo de 1933, aceptado por la Justicia Uruguaya bajó el amparo
del Tratado sobre Derecho Civil Internacional de Montevideo de
1889, artículo 44, donde aparece además un completo peritaje
caligráfico del Dr. Raúl Torre de la R. W. University de Los
Angeles, Estados Unidos, quién confirma los siguiente: «El
documento, del principio al fin, es auténtico. El original no
presenta raspaduras, ni enmiendas químicas, ni mecánicas, no
percibiéndose tampoco, signos de estados alterados, ni de
compulsión psicológica».
Por
lo tanto, no hace más que confirmar lo dictaminado en su momento,
por los jueces Dr. H. Dobranich de la Argentina y Dr. Francisco
Jurdi Abella de Uruguay.
Pero lo más sorprendente resulta el descubrimiento efectuado por
el Dr. Raúl Torre en el Archivo Notarial del Colegio de Escribanos
de Buenos Aires, donde pudo comprobar que, desde 1935, ningún
estudioso jamás consultó sus registros ni solicitó el libro donde
descansa dicho documento.
En
consecuencia, el testamento fue impugnado sin ningún rigor
jurídico ni científico, a partir de las copias que hicieron
circular los fabuladores, los cuestionadores de turno y los
aficionados. (Fdo.:) Juan Carlos Esteban*
2.- RÉPLICA. CARTA ABIERTA DE MARTINA IÑIGUEZ A JCE:
“He leído con profundo interés la publicación aparecida en la
página www.todotango.com, titulada "La verdad histórica
documentada, a 70 años de su tránsito", firmada por el
investigador JCE, la que dice en uno de sus párrafos:
"Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad,
fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens,
el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las
embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a
1918) fueron asimiladas a "cantones militares" y la orden fue
publicada, en Buenos Aires, en el "Le Courrier du Río de La Plata.
Inmediatamente, Gardel consigue transitoriamente, un documento
argentino -como nativo del país- que usa para viajar a Brasil con
"43 años, casado", regresando al país en el vapor Re Victtorio, el
24 de octubre de 1915 (Ver Registro del Centro de Estudios
Migratorios Latinoamericanos C.E.M.L.A.).
Automáticamente, el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de
febrero de 1916, declaró "prófugos" a aquellos franceses nacidos
en Francia o en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron
con el alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina.
Reglamentariamente, para la legislación Francesa, Gardel fue un
"insumiso" al desobedecer la orden de movilización general N7
(art. N3) inserta en el Diario Oficial de la República Francesa y
publicada también por la Embajada en la Argentina.
A
partir de entonces, Gardel decidió viajar a Europa con
documentación falsa, haciéndose pasar por uruguayo."
Desde mi modesto punto de vista, encuentro que hay algunos
conceptos poco claros:
1)
Si Carlos Gardel "fue convocado por el Cónsul de Francia en
nuestro país H. Samalens, el 17 de noviembre de 1915, para
incorporarse al Ejército", y regresó de Brasil el 24 de octubre de
1915: ¿cómo se le ocurrió gestionar un documento transitorio
argentino falso más de un mes antes de que apareciera la
convocatoria de "Le Courrier du Río de La Plata"? ¿Es que nuestro
admirado cantor tenía también dotes de adivino?
2)
Si "el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de febrero de
1916, declaró "prófugos" a aquellos franceses nacidos en Francia o
en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron con el
alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina" : ¿Qué
razones pudo tener Carlos Gardel para no presentarse cumpliendo
con sus deberes de patriota francés, físicamente incapacitado para
acudir al llamado a las armas porque desde el 15 de diciembre de
1915, tenía una bala alojada en su pulmón?
No
habría habido entonces impedimento alguno para gestionar su
documentación francesa sin ser declarado "insumiso".
¿Qué necesidad tenía de esperar una amnistía (que tampoco sabía si
llegaría) a la que recién pudo acogerse cuatro años después?
¿No
habrá tramitado Carlos Gardel la documentación uruguaya
simplemente porque no tenía documentación propia alguna y se sabía
nacido en el Uruguay?
Quedo a la espera de la gentil respuesta del Sr. Juan Carlos
Esteban:
(Fdo.): Martina Iñiguez
3.- JCE REALIZA UNA RESPUESTA OBLICUA
-POR INTERPÓSITA PERSONA- Y AGREDE
GENÉRICAMENTE A SUS OPONENTES:
Creo que es injusto, por lo menos en tu caso (le manifiesta a su
corresponsal – TC), que te deje sin fundamentar mi calificativo
acerca del caso de Martina sobre que “actúa de mala fe” y es una
“provocadora profesional”.
¡Es
así! Pero no puedo dejar de decirte por qué; y en este caso
específico lo pone de manifiesto expresamente:
1.-
De mala fe me asigna que sostengo que a Gardel “se le ocurrió
gestionar un documento más de un mes antes de aparecer la
convocatoria con lo cual resultó un adivino”.
Su
pretendido “modesto punto de vista” de pronto se convierte en una
grosería de mal gusto y llena de sorna con eso de “adivino”. Su
ignorancia la hace soberbia e insolente.
La
historia es la siguiente -para lo cual te transcribo con reserva-
parte de lo que digo en el tercer capítulo de mi próximo libro (va
anexo):
No
es que adivinó nada en 1915, sino que el contexto histórico va a
admitir que estaba prevenido de la convocatoria mucho antes. Su
amigo Capot se lo había advertido mucho antes de la Guerra del 14:
Cyrille Stephen Capot, según reza su cartilla militar gestionada
en la Argentina (matrícula de Reclutamiento). Este amigo de Gardel
era de la clase 1882 (8 años mayor) y, ya inscripto, fue citado a
presentarse al cumplir los 20 años y, al no presentarse, el
1/12/1903 se lo cita nuevamente. No se presentó y el 2 de junio de
1904 es declarado “en rebeldía”.
Finalmente, el 4 de diciembre de 1908 es declarado “prófugo”.
Recién el 24 de enero de 1935 se decreta la prescripción de su
causa, a los 52 años de edad (copiado de la cartilla).
Te
das cuenta que todo esto ocurría en situaciones de paz.
El
1 de agosto de 1914 se decreta la Movilización General y la cosa
cambia. Remitite al anexo y te vas a dar cuenta de que Gardel no
era ningún tonto y sabía lo que se venía. Además, a esa edad ni
pensaba que el destino lo llevaría a actuar en Francia.
Esto te explica que la “adivinanza” de Gardel se remonta a 1912
–cuando cambia su apellido- y a 1913 cuando saca el documento de
los “43 años”, cuyo uso registrado es del 17 de agosto de 1915,
cuando viaja a Brasil, y no en octubre, cuando regresa.
2)
Cuando debe presentarse al Consulado en 1911 con 20 años, no tenía
ninguna bala alojada en el pulmón, por lo que -de estar inscripto-
estaría en condiciones de pasar al servicio activo en 1914.
Si
se hubiera presentado en 1915 con “su bala en el pulmón”, lo
habrían movilizado dentro de las siete categorías (Ley Etienne del
21 de marzo de 1905, capítulo B 2°) que prevé la Ley (puntos 2 y
6): “Clasificados en el Servicio Auxiliar, Retaguardia, Oficinas,
etc...”
Lo
que pasa con Martina es que es una ignorante que no estudia y está
a la caza de cualquier aparente contradicción sin el menor respeto
por la investigación y el estudio. Es una auténtica provocadora
profesional.
Dice que ha “leído con profundo interés” mi nota. ¡Mentira!
De
todo lo que digo no se le ocurrió, por humildad, consultar si
tiene dudas en vez de calificar con toda soberbia. ¿Qué piensa de
todo el artículo? ¿No tiene otra cosa que llevar el agua para el
molino del Uruguay?
¿Cómo creés que le puedo contestar?
Es
de cuarta categoría. Un verdadero franco-tirador.
Son
los últimos que van quedando de una raza de mentirosos a
sabiendas, hijos putativos de AVLIS. (Fdo.:)
Juan Carlos Esteban
(Nota: “Tango Cultura” rechaza por improcedentes los
calificativos de esta carta. Además de inamistosa, traduce
impotencia intelectual.) |