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CARLOS GARDEL

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  EL GARDEL ORIENTAL

LA INVESTIGADORA ARGENTINA MARTINA IÑIGUEZ APORTA MÁS ARGUMENTOS CONTRA LA TESIS FRANCESISTA. 

   La Sra. Martina Iñiguez, investigadora gardelista independiente, dirigió -semanas atrás- una Carta Abierta al Sr. Juan Carlos Esteban (JEC), publicista argentino afiliado a la tesis que sostiene el nacimiento francés de Carlos Gardel.

   JCE eligió una vía indirecta para contestar. Lo hizo a través de una colega. Conociéndose los términos de su respuesta, difundimos la réplica que le ofrece su contrincante orientalista. Al final, se encontrarán los cruces de opiniones vertidas anteriormente, que ofician de contexto para apreciar los puntos en debate.

Nos atenemos a los términos argumentales, descartando las referencias epistolares.

Los subtítulos pertenecen a Tango Cultura (TC).

Manifiesta la investigadora Iñiguez en su última comunicación:

 DOS PERSONAS, DOS IDENTIDADES

“Considero muy esclarecedor analizar la documentación aportada por los investigadores francesistas sobre el período 1904 – 1915.

1) Es razonable pensar que Carlos Gardel estuviera prevenido por Esteban Capot (un francés llegado al Río de la Plata que en reportajes reivindicó con algunas contradicciones su amistad con Gardel - TC), según Esteban 8 años mayor que el cantor, inscripto a los 20 años, citado nuevamente el 1/12/1903 y declarado prófugo el 4 de diciembre de 1904, momento en que Charles Romuald Gardes culminaba su instrucción primaria en el Colegio San Estanislao.

En esa fecha, según declaraciones de Berta Gardes a “La Canción Moderna”, el cantor viaja a Montevideo y deja de verlo durante seis años. El Dr. Carlos Perrota (distinguido investigador gardeliano - TC) ha demostrado que no se encontraba preso en Ushuaia y, tengo entendido, que no existen testimonios de que haya residido en Buenos Aires durante ese período.

Según información que me fue dada en el Consulado Francés de Buenos Aires, cualquier ciudadano nacido en Francia que solicitara la nacionalidad del país de su residencia antes de los 18 años de edad, no sería llamado a las armas en caso de guerra por su país de origen porque ya no era francés. Las reglamentaciones al respecto siguen siendo las mismas desde esa época.

Es decir que, desde 1904, cuando Gardel “se habría enterado” de los problemas que a Capot le generaba su inscripción como francés, hasta diciembre de 1908, fecha en que Charles Romuald Gardes cumpliría sus 18 años de edad, nada le impedía nacionalizarse argentino o uruguayo, puesto que estuvo residiendo allá, -en el caso que quisiera evadir el Servicio militar Argentino. 

No olvidemos que, según el Sr. JCE, Gardel estaba enterado de  todas las reglamentaciones existentes porque “el contexto histórico va a admitir que estaba prevenido de la convocatoria mucho antes”, lo que significa que si no se nacionalizó ni argentino ni uruguayo antes de cumplir los 18 años, fue porque no era el francés Charles Romuald Gardes.

Fiel a su inveterada costumbre, el investigador JCE ha soslayado esta información y toma solamente lo que le conviene de las reglamentaciones.

Carlos Gardel y Charles Gardes no eran la misma persona, como lo demuestra un significativo documento archivado en la División Investigaciones de la Policía Federal.

Cualquiera puede verlo en el Museo de la Policía Federal., San Martín 353, 4º piso.

Está firmado por Berta Gardes, el 30 de Enero de 1913, solicitando el paradero de su hijo y dice así:

Policía de la Capital

DIVISION INVESTIGACIONES

"En la Capital Federal el día 30 del mes de enero del año 1913 siendo las 10 AM compareció a esta oficina una persona que previo juramento que prestó en forma al solo objeto de comprobar su identidad, dijo llamarse Berta Camares Vda de Gardes, ser de nacionalidad francesa, de profesión planchadora, de estado viuda, de 47 años de edad, domiciliada calle Corrientes N° 1557 e hizo la siguiente denuncia: Que se presenta a esta oficina a fin de que se dé constancia del actual paradero de su hijo Carlos Gardes, el que es francés, de 22 años, trigueño, pelo castaño oscuro, ojos marrones, tiene una cicatriz cortante debajo de la oreja derecha, es grueso y alto, viste de negro y como que el domingo que fue a las carreras no ha vuelto al hogar pide a esta oficina se averigüe si le ha ocurrido un accidente o si estuviera detenido, que de lo ocurrido no dio cuenta a seccional, con lo que terminó el presente acto. Leído que le fue, se ratificó y firmó.” “Berta Gardes”

Berta Gardes se dice Camarés, viuda de Gardes, seguramente para esconder su condición de madre soltera, no menciona el nombre Carlos Gardel ni como nombre ni como seudónimo. (Hubiera podido decirse Camarés de Gardel, si quería guardar las formas porque es evidente que no le fue solicitado documento alguno para establecer su filiación)

Dijo que su hijo era  francés, y lo era, pero no sabía cantar. Berta buscaba a su hijo Charles Romuald Gardes, no al cantor Carlos Gardel.

Como confirma el Sr. JCE, Gardel ya no usaba el apellido Gardes desde 1912; según Miguel Ángel Morena desde 1910 “logra una mayor eufonía en su apellido al substituir la “s” final por la “l”.

En 1912 Gardel realiza sus primeras grabaciones; a propósito de ellas dice Héctor Ángel Benedetti en “Apostillas al Gardel de 1912”:

“II. A sus virtudes, o quizá a la mera  fama de sus virtudes, débese el hecho que Gardel fuera convocado en aquel año para realizar grabaciones en discos, las primeras de su carrera.”

Y hablando de la Casa Tagini, donde Gardel grabó a comienzos de 1913, dice que a partir de 1911:

“...El sello tendrá un nuevo y certero impulso con la contratación de los grandes artistas del momento, sumado a la inclinación del público por el tango y la música criolla...”

Y agrega:

“III. En medio de esta prosperidad fue incorporado Gardel”

Es decir que Carlos Gardel, en enero de 1913, ya era reconocido como un profesional del canto. 

Si Berta hubiera buscado al cantor, hubiera mencionado su profesión de cantor y el nombre o pseudónimo con el que era conocido en ese momento. Tengamos en cuenta, además, que Carlos Gardel no poseía ningún documento que lo acreditara como  francés, ni sombra de acento que pudiera hacer suponer ese origen.

Pero Berta buscaba a su hijo Charles Romuald a quien describe de la siguiente manera:

“Francés, de 22 años, trigueño, pelo castaño oscuro, ojos marrones, tiene una cicatriz cortante debajo de la oreja derecha, es grueso y alto, viste de negro...”

Gardel no era alto y sorprende que, si Berta buscaba el paradero de su hijo el cantor, no haya dado las señas por las cuales se lo conocía en ese momento, es decir, en vez de describirlo como “trigueño”, hubiera especificado que se lo llamaba “El “Morocho del Abasto”, o que al binomio formado con Razzano se lo conocía como "El “Morocho” y “El Oriental"; hubiera dado su supuesto “seudónimo” artístico, profesión, etc., cosa que no hizo, con lo cual dejó que la Policía buscara a un individuo que no existiría en ningún registro si ambos personajes hubieran sido la misma persona.

Gardel tampoco tenía una cicatriz cortante debajo de la oreja derecha, a pesar de que un imaginativo francesista pretende hacernos creer que se trataba de una cicatriz circular que Gardel tenía casi en el pómulo, porque se le “corrió” de lugar con los años.

NI FRANCÉS, NI ARGENTINO: ORIENTAL

Volviendo a la fantasía del desertor, Charles Romuald Gardes no tenía impedimentos para nacionalizarse argentino antes de cumplir los 18 años de edad; quien sí los tenía era el cantor Carlos Gardel porque no contaba con documentación que acreditara su nacimiento.

Y si en 1914, Gardel “ni pensaba que el destino lo llevaría a actuar en Francia” (de donde se deduce que menos aún lo pensaría entre 1904 y 1908), entonces: ¿Qué le hubiera impedido registrarse como francés y quedarse tan tranquilo como Capot fuera de Francia? ¿Qué terribles castigos cayeron sobre este “amigo de la infancia” del cantor, para amedrentarlo tanto? ¿Acaso Gardel no hubiera triunfado igualmente en Barcelona, Centro América, Estados Unidos y cualquier otro país donde se hubiera presentado?

2)El Sr. JCE dice:

“Cuando debe presentarse al Consulado en 1911, con 20 años, no tenía ninguna bala alojada en el pulmón, por lo que –de estar inscripto– estaría en condiciones de pasar al servicio activo en 1914.”

Es decir que admite que Gardel no estaba inscripto como francés, lo que significa que no debe presentarse nada, pero niega que tampoco habría podido adoptar ciudadanía argentina ni uruguaya porque era un indocumentado. Como dice el mismo señor JCE: “Gardel no era ningún tonto”, tampoco era un cobarde aterrorizado por las leyes francesas, y hubiera tenido en sus manos de haber sido francés, desde 1904 -cuando su amigo Capot supuestamente lo alertó-, todos los elementos para hacerse de una documentación legal.

No necesitaba esperar a 1915 para renunciar a su nacionalidad francesa, pues podía haberlo hecho en 1908. Y, de haberla conservado, es absurdo pensar que lo hubieran hecho viajar a Francia con una bala en el pulmón para ubicarlo en una oficina.

Sin embargo, no pudo concretar su deseo de documentarse hasta que llegó la amnistía de 1920, a la que se acogió gozosamente declarándose uruguayo, nacido en Tacuarembó, hijo de Carlos y María Gardel, ambos fallecidos; filiación que siguió acreditando hasta su fallecimiento.

La amnistía estaba destinada a posibilitar la documentación a quienes no tenían documento alguno que acreditara su nacimiento, algo bastante corriente en el Uruguay de la época.

¿Qué razonamientos cree el Sr. JCE habrían llevado a Gardel a preferir sacar un documento falso en el que decía tener 43 años de edad, en una época en que se lo describía como “un gordo con cara de bebe”. ¿Es que Gardel pensaba que los funcionarios de Aduana eran ciegos? El hijo francés de Berta Gardes tendría entonces 24 años, Carlos Gardel alrededor de 30. Se puede suponer entonces que tal vez quien anotó la edad del documento haya puesto 43 en lugar de 34 o simplemente puesto mal la edad, -errores de ese tipo eran bastante comunes-. No sería difícil aumentarse la edad en 2 ó 4 años -de acuerdo a las diferentes fechas de nacimiento del cantor que se barajan-, diferencia que sería aceptable para cualquier funcionario de Aduana, aunque estas son especulaciones que carecen completamente de importancia.

¿Alguien tiene ese documento para que podemos ver si ésa era la edad que figuraba en él? A menos que sea, también, un secreto a develar en el próximo libro. (Hay que mantener la expectativa para venderlos…)

     Además ¿por qué ni Razzano ni Defino mencionaron nunca que Gardel les haya manifestado sus temores de ser declarado desertor?

Resulta inverosímil que no les haya confiado esa preocupación a dos amigos íntimos -a quienes confiaba no sólo la resolución de sus asuntos patrimoniales, sino incluso la solución de sus conflictos personales y hasta sentimentales-, cuando esa argumentación les hubiera venido de perlas para reforzar la idea del Gardel francés y, a Defino, para reafirmar la veracidad del testamento ológrafo.

Creo que lo que ha molestado tanto al Sr. JCE es comprender, aunque no sé si de manera consciente, que le ha dado la razón a Nelson Bayardo, quien siempre decía que los mismos francesistas son los que facilitan los mejores argumentos en contra de su propia tesis.

Lo que para el Sr. JCE es estar a la caza de cualquier “aparente” contradicción, para mí es ver contradicciones que son obvias aún para “un ignorante aficionado”.

En beneficio de la claridad y teniendo en cuenta que la mayoría de los que leemos sus “infalibles” opiniones somos ignorantes aficionados, sería deseable que las expresara de manera menos confusa.

Dice, por ejemplo en “La verdad histórica documentada, a 70 años de su tránsito”:

“Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad, fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens, el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a 1918) fueron asimiladas a “cantones militares” y la orden fue publicada, en Buenos Aires, en el “Le Courrier du Río de la Plata”.

Inmediatamente, Gardel consigue transitoriamente, un documento argentino...”

Pregunto: ¿Para el Sr. JCE “inmediatamente” quiere decir tres años antes o “anteriormente”, que fue cuando se habría concretado la “adivinanza” y el “cambio de nombre”?

Según el Diccionario de Ideas Afines de Fernando Corripio, inmediatamente es sinónimo de: “prontamente, apresuradamente, al momento”.

LO HONESTO ES LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD

No veo tampoco que sea ni más ni menos criticable llevar el agua para el molino de Toulouse, que para el del Uruguay. Lo honesto es llevar el agua hacia donde uno cree que está la verdad.

Disiento absolutamente con el Sr. JCE con respecto a su opinión sobre AVLIS y sus seguidores, quienes no han hecho más que profundizar y difundir una historia que se conocía en Tacuarembó desde su inicio, alrededor de 1884.

En todo caso, AVLIS y JCE tienen algunas cosas en común. Fueron infatigables a la hora de acumular información, pero las interpretaron con mucha ligereza. Al menos AVLIS tuvo la humildad de admitir sus errores y, hasta donde le alcanzó la vida, los corrigió.

 (Fdo.:) Martina Iñiguez  

  ANTECEDENTES DEL DEBATE

1.- NOTA DE JUAN CARLOS ESTEBAN

La verdad histórica documentada, a 70 años de su tránsito”:

“Curiosamente, desde el 14 de abril de 1937 el Estado Uruguayo, con la participación del Ministerio de Relaciones Exteriores, confirmó oficialmente, a través de la Justicia, el origen francés de Carlos Gardel antes de declarar a su madre Berthe Gardés heredera de su hijo, nominado indistintamente, en el expediente sucesorio, como Charles Gardés o Carlos Gardel.

Los historiadores orientales y algunos argentinos deberían remitirse a esa fuente o haberla apelado en su momento, si no les conformaban los fallos judiciales de ambos países. Es hora de terminar con el cuento de “la buena pipa” cuestionando sistemáticamente cada respuesta documentada.

En 1967 —treinta y dos años después de la muerte del Zorzal—, “Avlis” resucitó a los “deudos” de Tacuarembó, quienes en los juicios sucesorios incoados, tanto en la Argentina como en Uruguay, se habían “evaporado”.

Se pergeñó entonces una leyenda, a partir de una declaración falsa y circunstanciada del propio Gardel, quien el 7 de noviembre de 1933 él mismo se encargó de desmentir en su testamento, legitimado tanto por la Justicia Argentina como por la de la República Oriental del Uruguay.

Por otra parte, nunca ningún miembro de las familias Bentos de Mora como Escayola, reclamó derecho alguno a la herencia, ni antes ni ahora. Obviamente, tampoco se presentaron a requerir el examen de ADN.

En el año 2004 remití a la Academia del Tango en Uruguay, en la persona de un entrañable amigo, la documentación recibida desde Francia sobre la trayectoria de Marie Berthe Gardés, desde su nacimiento en 1865 hasta su arribo a la Argentina en 1893 con su hijo Charles. Con esa documental se demuestra fehacientemente que, salvo el viaje a Venezuela en 1875 y su retorno a Burdeos en 1883, jamás se ausentó de Francia. Por lo tanto nunca estuvo en el Uruguay. En consecuencia habrá que encontrarle otra nodriza al niño de Tacuarembó.

Precisamente, en el trabajo que vamos a editar durante el 2005, conjuntamente con la profesora y escritora Monique Ruffié de Saint-Blancat y el señor Georges Galopa, daremos a conocer ampliamente la documentación sobre los antecedentes franceses a Carlos Gardel.

Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad, fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens, el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a 1918) fueron asimiladas a “cantones militares” y la orden fue publicada, en Buenos Aires, en el “Le Courrier du Río de La Plata”.

Inmediatamente, Gardel consigue transitoriamente, un documento argentino —como nativo del país- que usa para viajar a Brasil con “43 años, casado”, regresando al país en el vapor Re Victtorio, el 24 de octubre de 1915 (Ver Registro del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos. C.E.M.L.A.).

Automáticamente, el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de febrero de 1916, declaró “prófugos” a aquellos franceses nacidos en Francia o en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron con el alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina.

Reglamentariamente, para la legislación Francesa, Gardel fue un “insumiso” al desobedecer la orden de movilización general N7 (art. N3) inserta en el Diario Oficial de la República Francesa y publicada también por la Embajada en la Argentina.

A partir de entonces, Gardel decidió viajar a Europa con documentación falsa, haciéndose pasar por uruguayo.

Para cerrar el análisis cabe adelantar que en el libro, que se publicará con los miembros de la Asociación Carlos Gardel de Toulouse, se incluye un exhaustivo análisis del testamento ológrafo de 1933, aceptado por la Justicia Uruguaya bajó el amparo del Tratado sobre Derecho Civil Internacional de Montevideo de 1889, artículo 44, donde aparece además un completo peritaje caligráfico del Dr. Raúl Torre de la R. W. University de Los Angeles, Estados Unidos, quién confirma los siguiente: «El documento, del principio al fin, es auténtico. El original no presenta raspaduras, ni enmiendas químicas, ni mecánicas, no percibiéndose tampoco, signos de estados alterados, ni de compulsión psicológica».

Por lo tanto, no hace más que confirmar lo dictaminado en su momento, por los jueces Dr. H. Dobranich de la Argentina y Dr. Francisco Jurdi Abella de Uruguay.

Pero lo más sorprendente resulta el descubrimiento efectuado por el Dr. Raúl Torre en el Archivo Notarial del Colegio de Escribanos de Buenos Aires, donde pudo comprobar que, desde 1935, ningún estudioso jamás consultó sus registros ni solicitó el libro donde descansa dicho documento.

En consecuencia, el testamento fue impugnado sin ningún rigor jurídico ni científico, a partir de las copias que hicieron circular los fabuladores, los cuestionadores de turno y los aficionados. (Fdo.:) Juan Carlos Esteban*

2.-  RÉPLICA. CARTA ABIERTA DE MARTINA IÑIGUEZ A JCE:

 “He leído con profundo interés la publicación aparecida en la página www.todotango.com, titulada "La verdad histórica documentada, a 70 años de su tránsito", firmada por el investigador JCE, la que dice en uno de sus párrafos:

"Además, cuatro años antes que Gardel fraguara su nacionalidad, fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens, el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército. Las embajadas francesas durante la primera guerra mundial (de 1914 a 1918) fueron asimiladas a "cantones militares" y la orden fue publicada, en Buenos Aires, en el "Le Courrier du Río de La Plata.

Inmediatamente, Gardel consigue transitoriamente, un documento argentino -como nativo del país- que usa para viajar a Brasil con "43 años, casado", regresando al país en el vapor Re Victtorio, el 24 de octubre de 1915 (Ver Registro del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos C.E.M.L.A.).

Automáticamente, el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de febrero de 1916, declaró "prófugos" a aquellos franceses nacidos en Francia o en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron con el alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina.

Reglamentariamente, para la legislación Francesa, Gardel fue un "insumiso" al desobedecer la orden de movilización general N7 (art. N3) inserta en el Diario Oficial de la República Francesa y publicada también por la Embajada en la Argentina.

A partir de entonces, Gardel decidió viajar a Europa con documentación falsa, haciéndose pasar por uruguayo."

Desde mi modesto punto de vista, encuentro que hay algunos conceptos poco claros:

1) Si Carlos Gardel "fue convocado por el Cónsul de Francia en nuestro país H. Samalens, el 17 de noviembre de 1915, para incorporarse al Ejército", y regresó de Brasil el 24 de octubre de 1915: ¿cómo se le ocurrió gestionar un documento transitorio argentino falso más de un mes antes de que apareciera la convocatoria de "Le Courrier du Río de La Plata"? ¿Es que nuestro admirado cantor tenía también dotes de adivino?

2) Si "el Ministro de guerra Francés Gallieni, el 23 de febrero de 1916, declaró "prófugos" a aquellos franceses nacidos en Francia o en el extranjero menores de 50 años que no cumplieron con el alistamiento obligatorio convocado también en la Argentina" : ¿Qué razones pudo tener Carlos Gardel para no presentarse cumpliendo con sus deberes de patriota francés, físicamente incapacitado para acudir al llamado a las armas porque desde el 15 de diciembre de 1915, tenía una bala alojada en su pulmón?

No habría habido entonces impedimento alguno para gestionar su documentación francesa sin ser declarado "insumiso".

¿Qué necesidad tenía de esperar una amnistía (que tampoco sabía si llegaría) a la que recién pudo acogerse cuatro años después?

¿No habrá tramitado Carlos Gardel la documentación uruguaya simplemente porque no tenía documentación propia alguna y se sabía nacido en el Uruguay?

Quedo a la espera de la gentil respuesta del Sr. Juan Carlos Esteban:

(Fdo.): Martina Iñiguez  

3.- JCE REALIZA UNA RESPUESTA OBLICUA

-POR INTERPÓSITA PERSONA- Y AGREDE

GENÉRICAMENTE A SUS OPONENTES:

 Creo que es injusto, por lo menos en tu caso (le manifiesta a su corresponsal – TC), que te deje sin fundamentar mi calificativo acerca del caso de Martina sobre que “actúa de mala fe” y es una “provocadora profesional”.

¡Es así! Pero no puedo dejar de decirte por qué; y en este caso específico lo pone de manifiesto expresamente:

1.- De mala fe me asigna que sostengo que a Gardel “se le ocurrió gestionar un documento más de un mes antes de aparecer la convocatoria con lo cual resultó un adivino”.

Su pretendido “modesto punto de vista” de pronto se convierte en una grosería de mal gusto y llena de sorna con eso de “adivino”. Su ignorancia la hace soberbia e insolente.

La historia es la siguiente -para lo cual te transcribo con reserva- parte de lo que digo en el tercer capítulo de mi próximo libro (va anexo):

No es que adivinó nada en 1915, sino que el contexto histórico va a admitir que estaba prevenido de la convocatoria mucho antes. Su amigo Capot se lo había advertido mucho antes de la Guerra del 14: Cyrille Stephen Capot, según reza su cartilla militar gestionada en la Argentina (matrícula de Reclutamiento). Este amigo de Gardel era de la clase 1882 (8 años mayor) y, ya inscripto, fue citado a presentarse al cumplir los 20 años y, al no presentarse, el 1/12/1903 se lo cita nuevamente. No se presentó y el 2 de junio de 1904 es declarado “en rebeldía”.

Finalmente, el 4 de diciembre de 1908 es declarado “prófugo”. Recién el 24 de enero de 1935 se decreta la prescripción de su causa, a los 52 años de edad (copiado de la cartilla).

Te das cuenta que todo esto ocurría en situaciones de paz.

El 1 de agosto de 1914 se decreta la Movilización General y la cosa cambia. Remitite al anexo y te vas a dar cuenta de que Gardel no era ningún tonto y sabía lo que se venía. Además, a esa edad ni pensaba que el destino lo llevaría a actuar en Francia.

Esto te explica que la “adivinanza” de Gardel se remonta a 1912 –cuando cambia su apellido- y a 1913 cuando saca el documento de los “43 años”, cuyo uso registrado es del 17 de agosto de 1915, cuando viaja a Brasil, y no en octubre, cuando regresa.

2) Cuando debe presentarse al Consulado en 1911 con 20 años, no tenía ninguna bala alojada en el pulmón, por lo que -de estar inscripto- estaría en condiciones de pasar al servicio activo en 1914.

Si se hubiera presentado en 1915 con “su bala en el pulmón”, lo habrían movilizado dentro de las siete categorías (Ley Etienne del 21 de marzo de 1905, capítulo B 2°) que prevé la Ley (puntos 2 y 6): “Clasificados en el Servicio Auxiliar, Retaguardia, Oficinas, etc...”

Lo que pasa con Martina es que es una ignorante que no estudia y está a la caza de cualquier aparente contradicción sin el menor respeto por la investigación y el estudio. Es una auténtica provocadora profesional.

Dice que ha “leído con profundo interés” mi nota. ¡Mentira!

De todo lo que digo no se le ocurrió, por humildad, consultar si tiene dudas en vez de calificar con toda soberbia. ¿Qué piensa de todo el artículo? ¿No tiene otra cosa que llevar el agua para el molino del Uruguay?

¿Cómo creés que le puedo contestar?

Es de cuarta categoría. Un verdadero franco-tirador.

Son los últimos que van quedando de una raza de mentirosos a sabiendas, hijos putativos de AVLIS. (Fdo.:) Juan Carlos Esteban

(Nota: “Tango Cultura” rechaza por improcedentes los calificativos de esta carta. Además de inamistosa, traduce impotencia intelectual.)

Walter Celina - Agosto de 2005  waltercelina@hotmail.com


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