EL TESTIMONIO DE HUGO MARIANI
Hasta el fallecimiento de Carlos Gardel, el 24 de junio de 1935,
más de una decena de documentos oficiales acreditan su
nacimiento en Tacuarembó, Uruguay, el 11 de diciembre de 1887.
El primer antecedente surge el 8 de octubre de 1920, cuando el
Consulado de Uruguay en Buenos Aires expide el certificado de
inscripción n° 10.052, donde el cantante realiza la declaración
respectiva, ofreciendo detalles significativos.
La manifestación acerca de su lugar de nacimiento se ha de
repetir, ininterrumpidamente, en tramitaciones públicas y
privadas, en forma constante y pacífica.
El hecho inusitado ocurre con motivo de la apertura de su
sucesión, momento en que su apoderado, el Sr. Armando Defino,
presenta un testamento ológrafo, signado por Carlos Gardel en
Buenos Aires, el 7 de noviembre de 1933.
Expone que es francés, haber nacido en Toulouse el día 11 de
noviembre de 1890 y ser hijo de Berthe Gardes.
Desde el punto de vista del análisis histórico ¿cómo se resuelve
la dualidad emergente?
En primer lugar sería preciso conocer la causa de la
discordancia documental, lo que a ciencia cierta se ignora, más
allá de interpretaciones.
En consecuencia, no cabe otra alternativa que integrar todos los
elementos posibles que surgen de las declaraciones públicas del
astro, de sus comunicaciones privadas, de lo que manifestaron
fehacientemente sus relaciones, etc., con
la finalidad de construir hipótesis lógicas, para
acercarse a la verdad.
En “La documentación gardeliana” (nota de abril de 2007) se ha
visto el peso abrumador de los instrumentos públicos existentes
a favor del Gardel uruguayo. Tal acopio milita decididamente
contra la opinión de la nacionalidad francesa. Ello, sin entrar
a otros indicios concomitantes, que emanan de los documentos de
referencia.
A partir de este
artículo se ingresará al área de algunos testimonios relevantes.
Conviene retener las fechas del 11 de diciembre de 1887, en que
Gardel, cita su nacimiento en Tacuarembó y la del 11 de
diciembre de 1890, mencionada en el testamento de 1933.
Hay una diferencia de edades que ha ameritado la sospecha de la
existencia de dos niños. Uno, nacido en Toulouse, de nombre
Charles Romuald Gardes y, otro, oriundo de Tacuerembó: Carlos
Gardel
Entre el primero y el segundo existe una diferencia notoria de
edades. La del francés no se superpone, en manera alguna, con la
del uruguayo.
Importa, por revelador, un testimonio que, fuera de la polémica
ulterior, ofrece el Director de la Orquesta Sinfónica de la
National Broadcasting Corporation (NBC), Sr. Hugo Mariani, quien
en 1933 visitó Buenos Aires y trabó una amistad intensa con
Gardel.
En 1949 Mariani escribe para el Diario “Clarín” cuatro notas
bajo el título “Cuando Gardel fue a conquistar la Meca del
Cine”.
Allí ofrece detalles como éstos:
“Cumplidos mis compromisos en Buenos Aires, partí a los pocos
días de regreso a los Estados Unidos. Al despedirme de Carlitos,
con quien me seguí viendo todas las madrugadas, le dije:
-En cuanto llegue a Nueva York arreglaré las condiciones que va
a proponerle la dirección de la NBC. Creo que van a convenirle.
Una cosa muy importante quiero preguntarle.
-Dale nomás, me contestó “El Morocho”. ¿De qué se trata?
-De la edad... ¿Cuántos años tenés?
-49.
-Bueno Carlos, en Nueva York tendrás 39.
¿Diez de un saque? apuntó Gardel. ¡Qué bolada!
Había comprendido muy bien. Y agregó:
-Muy bien Mariani, tengo 39.
A los pocos días de mi llegada a Nueva York, tenía el asunto
arreglado en principio...”
Fluye, con toda claridad, que si Gardel en 1933 tenía 49 años no
había nacido en 1890, sino -al menos- en 1884.
Este era el tacuaremboense. El que declaró serlo repetidas veces
en los documentos.
El otro, era el francés Charles Romuald Gardes, nacido en 1890.
El que nunca cantó.
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