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LA INVESTIGADORA
MARTINA IÑIGUEZ SIGUE DEMOLIENDO LA
PRESUNCIÓN DEL GARDEL TOULOUSIANO
La Investigadora Gardeliana Martina Iñiguez
rebate, una vez más,
una nota de
Juan Carlos Esteban, representante de la “corriente
francesista”, sostenedora del origen toulousiano de “El Mago”.
Al texto del artículo
“GARDES
– GARDEL - PULVERIZANDO CRÍTICAS”, que presentamos a
continuación, la analista
le incorpora sus comentarios.
Sus apostillas lucen entre paréntesis y con
distinto tipo de letra al artículo de marras. Para más comodidad
del lector, hemos numerado las secciones argumentales.
Se encontrarán referencias al reciente libro de
Torre & Fenoglio, “Investigación criminalística sobre Carlos
Gardel”. (Edición de “Dos y Una” – Bs. As. 2005)
La pulverización anunciada, termina para su
autor en una polvorienta demolición. La desacreditadora corriente
europeísta y anti-oriental luce cada vez peor.
WALTER ERNESTO CELINA
1
AFIRMA JUAN CARLOS ESTEBAN:
Deseo ahorrarles el contratiempo a mis respetables amigos, los
autores del citado libro, de sentirse agraviados por la liviandad
con que han sido tratados.
Los estudios científicos suelen ser abordados, sin llegar a
comprenderlos, por quiénes no pueden o no quieren entender el
sacrificio y el tiempo que lleva la investigación seria e
imparcial.
Pero bueno, en el caso Gardel, también se entrelazan preconceptos,
intereses espurios, patrioterismo y pequeñez intelectual
REPLICA LA
INVESTIGADORA MARTINA IÑIGUEZ
Y, ASÍ, SUCESIVAMENTE:
(Defectos que, desde su punto de vista, sólo practicamos los que
defendemos la tesis oriental.)
Por fortuna la investigación histórica, desapasionada y rigurosa,
encarada por Morena, Collier, Barsky, Torre, Aballe y otros, va
sacando a la superficie los elementos residuales que sobreviven a
los fabulistas originales, cuyas obras ya no se leen o, han
quedado en el olvido.
Sin embargo, dos conceptos podemos rescatar del análisis que
pasamos a comentar y que constituyen avances sobre la “leyenda”:
1º) El joven detenido en 1904 en Florencio Varela bajo el apellido
Gardes y Carlos Gardel son una misma persona.
2º) La
rúbrica en el testamento pertenece a Carlos Gardel.
Pero… entremos en materia.
2
a) En primer término se habla de los enigmas sobre C. Gardel.
“¿Qué cosa hay que resolver definitivamente de no ser
presunciones, indicios de convicción y los se dice que pueblan el
olimpo de las famosas tesis orientales?
(Ignora absolutamente las contradicciones existentes.)
b) Me imagino que el análisis comparativo de Gardel con Clelio
Oliva se debe referir al célebre estudio antropológico
que dejó
en ridículo al diario “El País” de Montevideo, el
24 de Junio del 2002, y cuya conclusión - ahora me entero - es que
todos nos parecemos a alguien; más cuando queremos buscarnos
parecidos.
(Considera una prueba de consanguinidad el parecido de Gardel con
Berta y desestima completamente el notable parecido que tiene
también Gardel con Irene Gardes y con Clelio Oliva.
(¿Con qué méritos juzga la validez del trabajo del Licenciado
Horacio E. Solla,
técnico del Instituto Técnico Forense (Uruguay), donde desarrolla
una función de alto valor científico, a través de la cual alcanzó
prestigio nacional e internacional. Ostenta la condición de
Miembro del American College of Forensic Examiners, organismo que
reconoce la experiencia y la educación de las personas dedicadas
al examen forense y al entrenamiento multidisciplinario en ese
campo. El ACFE es una institución internacional dedicada a reunir
profesionales de varias disciplinas para obtener un foro confiable
y veraz para los estándares éticos y profesionales de los
forenses. Está compuesto por profesionales forenses activamente
comprometidos en los campos de la antropología, medicina,
psicología, criminología, odontología, toxicología, documentos
dudosos, reconstrucción de accidentes y de hechos criminales,
investigación criminal, análisis de riesgos e identificación de
voz.)
3
c) Como los atemoriza el examen de ADN comienzan a abrir el
paraguas, por las dudas, y rescatan del olvido, los misterios del
cadáver de Gardel para que, si ello se concreta, exitosamente,
sean los restos de otro muerto y Santas Pascuas.
A propósito, todavía estamos esperando el requerimiento sobre el
ADN propuesto por el diputado oriental, Agapo Palomeque y, otro
posterior, hasta ahora cajoneado, del diputado Heber, en abril del
2003.
(Parece no entender que no todos han accedido ya a las nuevas
conclusiones del Comisario Torre)
4
d) Se toma de la honesta afirmación de Torre, en el sentido que
hay una sola muestra para cotejar del remanido 7 (numeral
séptimo de la disposición de bienes, N. de R.), en el
testamento y tratan de licuar y relativizar sus conclusiones.
(¿Quién se toma de esas conclusiones?)
5
Pero, lamentablemente para ellos, el famoso 7 se repitió, con el
mismo trazo alargado, como una constante en su caligrafía, ya
veinte años antes. Efectivamente, aparece el 7 de julio, 27 de
agosto y 17 de septiembre de 1913, en ocasión de las anotaciones
de la famosa libreta de Gardes en su gira en Bs. Aires. (1)
(Ya Bayardo admitía la posibilidad de que el testamento fuera
legítimo, lo que no significa veracidad.)
6
e) Bayardo no dijo que las huellas dactilares y la firma de 1904
correspondan a Gardel. Simplemente habló de una
presunción. (2)
(Las
"presunciones" eran generalizadas hasta que Torre y Fenoglio
demostraron que el detenido era realmente Carlos Gardel.)
7
A diferencia de Torre y Fenoglio, el célebre fantasista, no hizo
ningún estudio científico sobre las líneas papilares y la
signatura.
(Por eso habló de presunción, no de certezas.)
8
Es más, sin el menor escrúpulo por el adolescente todavía imberbe,
detenido en Florencio Varela, se lo pretendió sustituir por un
presunto homónimo oriental barbado él con 21 ó 23 años según la
fecha de nacimiento que aventuran en las tesis.
(Esteban utiliza la edad que más conviene a sus fines y soslaya la
que se considera más probable: 19 años.)
9
El inefable Bayardo lo presenta jugando al equívoco (?) y a la
confusión con Charles pero equivocándose…
Mientras tanto, no reparan que a la Policía le asignan un triste
papel como que se comió el garrón, anotando gato por liebre. (2)
(Ignora
si el detenido declaró 14 años, edad que la policía anotó como
aparente, lo que significa que no había certeza de la edad, nada
más.)
10
f) Se compromete a R. Ostuni –a regañadientes y con pésimo
talante, me imagino– con el cuento del balazo en la pierna.
(Qué tiene que ver el balazo en la pierna con el tiro recibido en
el “Palais de Glace”? Está mezclando conceptos.)
11
Por lo tanto se mofan e ignoran el Parte Médico, suministrado a
los medios, por el Hospital Ramos Mejía en 1915 y, las
declaraciones del Profesor Ricardo Donovan que, en una clase de
Patología Quirúrgica, confirmó la herida en el pulmón, sin
orificio de salida (Leoplan 21/8/63).
Agrego aquí lo dicho por los investigadores Torre y Fenoglio en
la Conferencia y Panel ofrecidos al presentar su reciente trabajo:
Expresó el doctor Fenoglio:
“Probablemente (el proyectil) no estuviera alojado en el pulmón,
como dice en..., sino en el tórax, que no es lo mismo; que haya
sido muy superficial y, como la causa dice que en lado derecho,
que fue justamente donde lo recibe, las costillas estaban quemadas
y expuestas. Ahí puede ser que el proyectil se haya caído y se
haya encontrado en el momento de la exhumación”.
Siguió con el tema el Comisario Torre:
“En realidad el tema del proyectil es toda una historia. Uds.
saben que se llegó a contar que, aparentemente es un tal Roberto
Guevara, por una discusión que se produce a la salida del “Palais
de Glace” -se llegó a decir que era el padre del Che Guevara-,
todo un tema muy folclórico.
Hemos hablado también con muchos médicos neumólogos, que dicen que
ya en aquella época, jamás hubieran dejado un proyectil dentro del
pulmón. Lo que se supone es que, si realmente tuvo el disparo, y
yo no lo pongo en duda porque el proyectil aparece en el ataúd
cuando lo exhuman para enviarlo a Argentina, haya estado en el
celular, o sea, haya estado por ahí.
Después él (Gardel) se va. Tiene un período de convalecencia por
ese disparo y se va a Uruguay, creo ¿no es cierto?; díganme, por
que no me quiero meter... no está confirmado, pero..., asumamos
que fue... El tema es así, yo voy al tema específico médico-legal:
Si hubo un disparo, tuvo que estar convaleciente varios o muchos
días porque el disparo estaba en el pulmón... ¡no..!, ...hay una
característica que nosotros hemos visto y discúlpenme que me meta
con la medicina legal, es muy común que existan infecciones por
los disparos de armas de fuego, particularmente porque con el
proyectil ingresa la ropa, y hasta un disparo, yo he tenido un
caso personal mío, de un chico que quiero mucho que fue herido en
servicio de un disparo en una pierna, que lo llevó a un estado de
gravedad bastante importante por la infección, porque el proyectil
siempre arrastra ropa y la ropa tiene polvo ambiental, suciedad,
etc, etc, y así se generan las infecciones, o sea que aún un
disparo con efecto trivial como hubiera sido que quedara en el
celular subcutáneo, también podía llevar varios días de
convalecencia”.
Usando sus mismas palabras podríamos decir que el señor Esteban
“se mofa” e ignora lo dicho por los investigadores Torre y
Fenoglio).
12
Según
la leyenda, la “herida en la pierna” se la habría producido el
“Coronel” Escayola cuando Gardel, – en este caso el
“duplicado–
sin precisar la fecha, le fue a pedir plata, terminando en el
Hospital “Maciel”
de Tacuarembó… Hasta aquí si nos atenemos a la
fábula que inventó Bayardo, naturalmente, desprovista de pruebas.
(3)
(Omite, con evidente mala fe, que Bayardo menciona:"No son estos
elementos probatorios, sino simples tradiciones orales que no
tienen, como en otros casos, posibilidad de verificación.")
13
g)
Se cuestiona que fuera tipógrafo -figura como tal, en el registro
policial y lo atestiguan E. Capot, su madre, el Padre Baratta y el
propio Gardel en Montevideo- cuando sólo cursó esa materia 2
meses. No es así. En realidad estudió
Imprenta
durante tres meses
(Es la investigadora Guadalupe Avalle, mencionada como infalible
por el señor Esteban quien dice en la página
http://www.todotango.com/spanish/gardel/cronicas/escolaridad_gardel.asp
:
Estuvo en los siguientes talleres: Imprenta (abril);
Encuadernación (mayo, junio, julio); Herrería (agosto, septiembre,
octubre) y Zapatería (noviembre). El 3 de noviembre de 1901
recibió el Sacramento de la Confirmación junto con otros chicos.)
Luego trabajó como tal en la imprenta Cúneo, ubicada en Córdoba y
Florida y cuyo nombre, - recuerda Capot - era “Au bon marché”.
(Por favor suministrar pruebas de que allí se imprimía “El
Heraldo” de Tacuarembó, seguramente expuesto a los azares de una
problemática travesía.) ¡Ya no nos conforman las afirmaciones, sin
respaldo documental, denominadas con solemnidad “indicios de
convicción”.
(Se ha demostrado con pruebas irrefutables que algunas de las
afirmaciones de Capot son mendaces.
¡Por favor suministrar pruebas que trabajó en la imprenta “Au bon
marché” y del año en que lo hizo!
Tampoco a nosotros ya no nos conforman las afirmaciones sin
respaldo documental, denominadas con solemnidad “recuerda Capot”…)
14
El 29 de septiembre de 1933 Gardel declaró a “El Diario” de
Montevideo que paraba letras. Según los analistas del libro del
Dr. Torre. Pero se olvidaron de completar la declaración. Gardel
prosigue la frase: “…oficio aprendido en un curso de artesanos,
en un
Colegio Salesiano.” (4)
(Esta referencia no figura en la página citada: Susana Cabrera
“Los Secretos del Coronel”. Pág. 154. 1998. Esteban olvida que
Gardel también declaró haber asistido a escuelas montevideanas.)
“Ya sabemos a cuál se refiere y en qué año y edad cursó esa
materia (1901 con 11 años) (5) ¿o, sería el mozalbete de 21 años
que emergió en Tacuarembó?
l5
h) Cuando se produjo la detención de Gardes/Gardel en Florencio.
Varela, el menor declaró que tenía 14 años. No es verdad. Es la
Policía la que lo registra con 14 años de edad, aparente. (En
realidad, es posible que la policía también confunda la edad por
el tiempo transcurrido de residencia en el país lo cual no tiene
suficiente entidad para entrar en polémica).
Pero, aunque así fuera, no dejó de decir la verdad.
Le
faltaban 3 meses para terminar de completar sus 14 años
¿O el crítico presume que nacemos con un año, en lugar de cero
año?
El 12 de diciembre Gardel comenzaba sus 15 años. En septiembre,
cuando es detenido, estaba transcurriendo o completando los 14
años. ¡Es un cálculo elemental de matemáticas!
(No sé porqué no aplica también la matemática pura para decir que
Carlitos Gardes llegó a Buenos Aires con 3 años y 6 meses de
edad.)
16
Para ir cerrando los comentarios críticos que merece el libro en
cuestión debe señalarse que en el Formulario Policial no figura
que fue
retirado
por su padre.
La lectura de la parte impresa del Formulario revela que tiene
cuatro casilleros, a saber:
1 DISPOSICION; 2 QUE AUTORIZA; 3 RESOLUCION; 4 OBSERVACIONES.
Estas casillas fueron llenados de la siguiente manera: 1, 2
Señor jefe; 3. Entregar a su Sr. Padre, y la fecha en que se
ordena su libertad (17.9.1904).
En el casillero final:
Observaciones, no hay ninguna firma que
aventure alguna especulación acerca de quien lo retiró; tampoco es
correcto confundir entregado cuando media una
Resolución
que dice: entregar, que se debe entender como una mera fórmula
administrativa.
(Reproduzco nuevamente las palabras pronunciadas por el Comisario
Torre en su Conferencia-Panel, conservadas en grabación en mi
poder:
“Este prontuario es genuino. Como alguna de las historias que he
escuchado por ahí dicen que hubo dos chicos, dos Gardel, bueno,
vamos a ver... Este francés, ¿es el mismo que el otro?...Fíjense,
otro de los grandes misterios: Entregado a su padre, cuando todos
sabemos sin ninguna duda que era Berta, su madre, quien lo tenía a
Gardel. En realidad era hijo natural.
El padre es otro de los misterios que aparece acá.”)
17
i) Veamos el caso de la cicatriz en la oreja, que tanto desvela a
los cronistas orientales.
Según los devotos de las tesis uruguayas el tema añade misterio,
pero sólo para los que quieren alimentarlo.
1) En el formulario Policial consta que la oreja tiene el lóbulo
adulterado (abreviado). En la parte derecha cicatrices consta:
cicatriz (abrev.) parotídea derecha.
2) El 30 de enero de 1913, la madre de Gardes/Gardel denuncia ante
la Policía Federal la ausencia de su hijo, francés de 22 años
todavía no se había evaporado y, entre otros datos, consigna su
nombre real y
señala una
cicatriz cortante en la oreja derecha.
3) El 28 de febrero de 1985, en el periódico “Tiempo Argentino”,
el
Sr. Miguel
Arcieri, peluquero, que atendía a Gardel, ya
famoso, declaró: El único detalle que podemos decir era una seña
particular. La tenía sobre la oreja derecha.
Tenía una
cicatriz en el lóbulo que le venía de chico, algún
corte en alguna caída.
4) El 24/6/85 el fotógrafo J. M. Silva confirma que a Gardel le
retocaba los defectos e imperfecciones, a través del
iluminado
aplicado a la zona afectada. (Entrevista del Diario “La
República”, de Montevideo por el Sr. Ramón Mérica, donde se
aprecian dos fotos
del perfil
derecho de Gardel una con sombrero donde se
observa, nítidamente el
iluminado
sobre la
zona de la
oreja). (6)
5) De modo que hay una continuidad histórica desde 1904 y 1913, en
la fijación de una característica que une al jovencito de aquella
época, con el cantor devenido uruguayo, que ratifica la identidad
unívoca de un sólo protagonista.
(¡Para qué la va a hacer fácil, si la puede hacer bien complicada!
¿Con el fin de que nadie entienda nada?)
18
j) En cuanto a la opinión del Dr. Torre, referida a la posible
inclusión del número 7
después
de la redacción del Testamento; ésta circunstancia no abroga ni
enerva su legitimidad.
Sin embargo, se cree ver -aunque desconoce sus implicancias- que
“de una sola vez” significa que, obligatoriamente, debe ser
redactado de corrido, sin pausas, ni vacilaciones.
No obstante el artículo del
Código
Civil Argentino Nº 3.639 expresa que debe ser
“escrito todo entero, fechado y firmado
por la
mano misma del testador”. Nada más.
Todo entero no quiere decir que la fecha no pueda ser postergada
para otro día. Significa que
no puede
ser sustituida la mano del testador, que no es lo
mismo.
El
testamento ológrafo, es un acto privado, sin
testigos y escribanos que oficien de Marco Porcio Caton.
Sí así lo
decide el testador, sólo interviene, en solitario,
su propia voluntad (Art. 3649 del ya citado Código)).
Si nuestros críticos no tuvieran tanto
desapego
por el
estudio y
la consulta, podrían leer el comentario incluido
en el
Código
Civil de los Dres. M. Salerno y C. Lagomarsino - Ed.
Claridad - Año 1993 - Pág. 845.
Al pie del artículo de referencia (Nº 3639) se aclara que el que
hace un testamento ológrafo puede meditarlo todos los días,
leerlo, estudiarlo fácilmente, y
rehacerlo
cuando quiere
y sin que nadie sepa si ha testado o no. Es su obra
personal y exclusiva.
Sugiero, además, que se lea -para evitar papelones- el artículo Nº
3647 que dice: “El
testador no está obligado a redactar su testamento de una sola vez,
ni bajo la misma fecha. Si escribe sus disposiciones en épocas
diferentes, puede
datar
y firmar, cada una de ellas,
separadamente o poner a todas,
la fecha y
la firma, el día en que termine su testamento”.
Por lo tanto, los comentarios están demás.
(Ya no se cuestiona la legitimidad del testamento, sino la
veracidad del contenido. Lo único que se cuestiona con respecto al
(numeral) 7, son las razones que hubieran llevado a Gardel a poner
el 7 después de haber escrito el resto del texto.
Mi impresión personal es que copió textualmente el testamento de
un texto escrito previamente por Defino, quien habría dejado el
espacio porque no sabía exactamente qué día de noviembre Gardel lo
copiaría. Se me ocurre que Defino al ver el espacio vacío puede
haberle dicho: poné también la fecha. No encuentro otra
explicación para que alguien, al redactar un testamento ponga:
Buenos Aires, el día de noviembre de 1933.)
19
Eso sí, después de todo, se le otorga un premio consuelo a nuestro
amigo Torre. “El libro –se sentencia– tiene una gran virtud; es
imparcial”.
Menos mal. De lo poco que queda en pie al final de “Los
comentarios”, al Comisario se le concede una dispensa. ¡Por muy
poco pudo salvar la ropa!
Pero a no fiarse.
Sabemos que nuestros críticos, son incorregibles,
como atisbaba Jorge Luis Borges en ciertos personajes. En realidad
son unos inveterados cultores del sofisma y el retruécano.
Sospecho que, como contumaces aficionados, eligen el mejor papel
que les cuadra. Sentencian:
¡A cada
solución una duda; a cada certeza, un recelo! Se retroalimentan de
una retórica de nunca acabar.
En efecto, un crítico embozado al que en ese sitio, de vez en
cuando se le concede un nombre y un espacio para que formule sus
apotegmas, se despacha: “no veo cual es la utilidad de este
trabajo” espeta por pura premonición y sin leerlo. Y, a
continuación se entusiasma: “Por lo que Ud. comenta –pronostica–
es un libro que
no despeja
ninguna de las dudas que se vienen sustentando
desde hace años”.
¿Qué le habrán
comentado?
(Los comentarios y la respuesta dada están en la página:
http://www.geomundos.com/cultura/gardeloriental/investigacion-criminalistica-sobre-carlos-gardel_doc_8519.html
20
¿Es qué, por fin, le habrán descubierto las “cuatro patas al
gato”, en cuya búsqueda han consumido sus mejores afanes y
empeños?
¡No! Ya lo imaginamos. Seguramente le habrán confiado que no
pudieron encontrar, pese a su infatigable pesquisa “ningún indicio
de convicción”, que tanto regocija a los amigos del “Observador”
de Montevideo.
Lamento que el encomiable y valioso aporte científico de los
expertos Torre y Fenoglio, encuentre una audiencia tan sorda, mal
predispuesta y tendenciosa.
(El señor Esteban parece no haber visto el acápite
“Nuevos y precisos aportes al esclarecimiento de la historia del
cantor Carlos Gardel”.)
Pero este “Corso e Ricorsi” no tiene fin. Esperamos, una vez más,
fatigados y resignados que nos aburran con el cuento de “la buena
pipa”.
Juan
C. Esteban
Buenos Aires, 8 de noviembre de 2005
1 Libreta en poder del coleccionista A. Olivieri.
2 R. Ostuni: Repatriación de Gardel pág. 97 Ed. C. de Tango
3 N. Bayardo, C. Gardel a la luz de la Historia pág. 57
4 Susana Cabrera: Los Secretos del Coronel pág. 154. 1998.
5 Ingresó el 2 de abril de 1901. Imprenta: Febrero, Marzo, y
Abril. Libro Mayor de Artesanos Folio 470. Datos Personales: Folio
338 Nº de orden 4160. Aclaración, tipografía: sinon. Imprenta,
arte de imprimir y lugar donde se imprime. Era lícito que si
estudió y trabajó en una imprenta usara en esa época el sinónimo:
tipógrafo en una de sus acepciones. Fran. Tipographe, imprimeur.
Ingl. Printer. Espasa-Calpe Tomo VII pág. 587.
6 J.A.Varese: Memorias de José M. Silva. Notas. Págs. 86 y 88 Ed.
Alfaguara. 1997.
NOTA: El encomillado corresponde al texto del comentario aparecido
en el citado sitio de Internet.
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