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LA NACIONALIDAD DE GARDEL
NUEVA
INSTANCIA EN EL DEBATE
* Términos con que Ana Turón examina argumentaciones vertidas
por investigadora orientalista.
* Martina Iñiguez.: Libro de Barsky maneja datos
“probadamente erróneos”, interminables de detallar.
Reivindica un examen amplio, sin cortapisas.
“TANCO CULTURA”
REPRODUCE CON EL MISMO TIPO DE LETRA LOS PASAJES CENTRALES DE LA
CONTROVERSIA Y, CON LETRA MÁS REDUCIDA, LOS QUE RESULTAN
ACCESORIOS.
-I-
Azul, agosto 26 de 2005.-
Estimada Martina:
Ante todo te ruego me disculpes la demora de
esta respuesta, pero como te comenté en algún mail privado, mis
actividades laborales me impedían dedicarte el tiempo que
requieren tus extensos análisis.
Primero querría reiterarte un comentario que te hice, y cuya
aclaración pública considero oportuna:
En el sitio a tu cargo publicaste unas líneas que dicen que “La
página del Centro de Estudios Gardelianos ha creado una sección
titulada ‘El Debate’ y se nos ha invitado a publicar opiniones...”
No fueron así las cosas. El debate se abrió a instancias de una
inquietud planteada por Amiria Curbelo al Dr.Carlos Perrotta,
quien la expuso en reunión de Comisión Directiva. El CEG no se
formó para discutir con quienes opinan distinto -la Institución
como tal se abstiene de toda polémica y has podido comprobar que a
nivel individual la mayoría de sus integrantes también preferimos
mantenernos al margen-, sino para agotar los recursos científicos
(léase ADN, léase peritajes, léase nuevas búsquedas de pruebas
históricas). Con estas expectativas -de confrontar documentación y
no versiones sin sustento- se llevó a cabo el Congreso “Quien es
Gardel” y se continúa trabajando ininterrumpidamente.
En segundo término, te agradezco que me consideres
“investigadora”, y al respecto te confieso que nunca me detuve a
meditar si lo soy o no.
Simplemente me satisface no encontrarme entre quienes repiten lo
primero que escuchan sin profundizar, ni entre quienes escriben
sandeces con el único fin de ver sus nombres con grandes letras,
ni entre quienes elaboran artículos con datos que roban a quienes
confían en ellos. Me satisface trabajar por Gardel con “todas las
pilas”, sin mezquindades, y aprender cada vez más, más allá de la
categoría en que se me sitúe. Y presto, por lo tanto, mucha
atención antes de regalar “títulos” o adjetivos inmerecidos,
porque el aval -o no- de un trabajo está dado por la seriedad -o
no- de su autor. Es por esta razón, y porque conozco tus actitudes
frontales, que vuelvo a agradecerte tus manifestaciones de respeto
hacia mi persona y mi trabajo. Si bien estos dos aspectos debieran
considerarse por separado, habrás notado tan bien como yo que
muchas veces se confunden.
Así, se desautoriza una importante investigación porque quien lo
hizo es “soberbio” (son innumerables los adjetivos que circulan),
como si esa característica –cierta o no- influyera en el resultado
de un trabajo objetivo. Lo peor es que muchas veces se ataca a la
persona -aún sin motivos- solamente para cuestionar un artículo de
Gardel. Es muy positivo que eso no suceda entre nosotras, quienes,
sin conocernos, mantenemos una cordial correspondencia (aunque sin
ponernos de acuerdo).
En cuanto a la “respuesta a tu respuesta” -que, por otra parte, la
hago porque a mí te dirigiste, aunque el destinatario final es
Esteban- no voy a tomar partido por una u otra opinión (ya sabés
cuál comparto y por lo tanto sería redundante desarrollar
nuevamente cada tema); tampoco voy a aventurar respuestas a tus
numerosas preguntas “qué pudo llevar a Gardel a suponer...?”, “por
qué Doña Berta dijo esto y no aquello...?” o “no sería más
razonable que en vez de hacer esto hubiera hecho lo otro...?”. Las
cosas fueron como fueron y siempre nos quedará sin conocer algún
motivo que tuvo un “no-sé-quién” para hacer o decir algún
“no-sé-qué”.
No obstante, quiero acercarte algunos datos concretos de
los que me sorprende el desconocimiento que has manifestado:
1°)
Entre 1904 y 1910 Gardel estuvo en Buenos Aires.
Precisamente estoy comenzando un relevamiento de esas referencias,
que te transcribo (“R.O.Z.” son las iniciales de Rodolfo Zatti, y
estas citas están extraídas de Gardel en el Abasto, aunque
algunas de ellas ya fueron dadas a conocer con anterioridad por
otros autores)
“Si bien dicen que se fue a Montevideo, hay indicios de que vivió
en diferentes lugares de Bs. As.” (Barsky pág.100).
1905: “Lo llamaban el Melena” (R.O.Z. pág. 51)
1906: “Aldo Leoni, sobrino de Yiyo, recuerda a Gardel cantando “La
Morocha” (R.O.Z. pág.109).
Foto dedicada a Guzzatti (Esteban)
“Según contara Esteban Capot, hacia 1906 o 1907 Gardel trabajó de
extra en “Gigantes y Cabezudos” (R.O.Z. pág. 236).
1907: “Comence a atenderlo alrededor de 1907” (Salvador Scippo)
“Canta en el coro de “Los Patriotas” (R.O.Z. pág.51).
“…Solía ir a la cancha de bochas de Moreira...” (R.O.Z. pág. 76 y
Barsky pág. 111).
“...por primera vez apareció Gardel por el Abasto” (R.O.Z. pág.
189).
“...cuando Gardel quiso comprar su primera guitarra, por 1907...”
(R.O.Z. pág. 239).
“Rafael Iriarte señala: ‘Yo lo conocí en 1907 (...) en un
cristianamiento” (Barsky pág. 103).
“Por esa época Gardel cantaba en los comités como el
regenteado...” (Barsky pág. 103).
“Su primera visita a Mar del Plata habría sido en 1907” (Barsky
pág. 318).
“En 1907 lo escuché cantar “La Morocha” (Francisco N. Bianco).
1908: “El actor Juan Sarcione contó que por 1908/1909 solía ir con
Gardel a dar serenatas...” (R.O.Z., pág.242).
“Conocí a Gardel en los camarines del Teatro Nacional por 1907 o
1908” dijo Elías Alippi (Barsky, pág. 89).
“Quizá lo hubiese escuchado en 1907 o 1908 en el gramófono que los
Traverso tenían...” (Barsky pág. 94).
“El actor César Ratti afirmaba que el dúo ya existía para 1908...”
(Barsky pág. 197).
1910: “Sus amigos del café EL CRIOLLITO organizaron una función en
su honor para presentarlo formalmente ante el público” (R.O.Z.
pág. 55).
“ El almacén BRECANECA era uno de los que frecuentaba en la época
del Centenario (...) También el café de MARINELA Y TOMASÍN” (R.O.Z.
pág. 85).
Seguramente hay muchos más testimonios e indicios, pero la falta
de tiempo que te comenté al principio no me ha permitido (todavía)
releer todo cuanto querría. Consideremos también que, por tratarse
de testimonios, puede haber algún margen de error que, por otra
parte, no entorpecería demasiado la reconstrucción de la vida de
Gardel en estos años.
2°)
Las grabaciones para Columbia no fueron realizadas en 1913, sino
en 1912. El contrato está fechado el 2 de abril, pero no
necesariamente ha de ser ésa la fecha de grabación. (Te recomiendo
el libro de Benedetti, recién “salido del horno”)
3°)
Ni Morena, ni Esteban ni Benedetti afirman que haya dejado de usar
el apellido “Gardes” para cambiarlo, de un día para el otro, por
el de “Gardel”; simplemente han tratado de rastrear cuándo fue la
primera vez que usó el apellido que lo inmortalizaría. No obstante
eso, tengamos en cuenta que en 1913 había diarios que anunciaban a
“Carlos Gardes”; así lo encontramos en San Nicolás (julio), Rojas
(agosto). Ese mismo mes en Mercedes aparece como Gardel; lo mismo
sucede en Chacabuco y Alberti, pero en setiembre en Bragado
volvemos a encontrarlo como “Gardes”. Esto está en “La Prensa
Mundial”, no es ninguna novedad la que te doy, pero creo que da la
pauta de que utilizaba cualquiera de los dos apellidos, de manera
indistinta. También Doña Berta ya era “Gardel” en 1918, pero
siempre seguirá siendo “Gardes”.
4°)
En sus declaraciones a 2 “La Canción Moderna”, Doña Berta dice
dos cosas por separado que vos hacés converger: por un lado, que
Gardel se fue a Montevideo, y por el otro, que estuvo tanto tiempo
sin saber nada de él. Pero eso no significa que haya estado
radicado todo ese lapso en el Uruguay. Ante las evidencias
mencionadas en el punto 1, la mayoría de los investigadores
coinciden en que hubo “frecuentes escapadas a Montevideo”.
5°)
En cuanto a la cicatriz -sobre la que últimamente han aparecido
interesantes investigaciones-, aunque lo dudes data de antes de
1917 (la podemos observar en fotos de “Flor de Durazno”) y la
disimulaba no sólo con maquillaje sino con luces y sombras, trucos
del fotógrafo.
6°)
Me tomé el atrevimiento de corregir la dirección de 1913, porque
se te había deslizado un error de tipeado (“Corrientes 1557” por
1553).
En ningún momento se trata de “llevar más agua para el molino de
Toulouse que para el del Uruguay”. Coincido con vos en que “lo
honesto es llevar el agua hacia donde uno cree que está la
verdad”, pero esa verdad debe ser demostrada y la única forma de
hacerlo es a través de los documentos que el Uruguay nunca aportó.
Queda otra posibilidad: el ADN. (Si bien no me simpatiza la
idea de la exhumación de los restos de Don Carlos, entiendo que es
el único camino).
Afirmás que AVLIS y sus seguidores no han hecho más que “difundir
una historia que se conocía en Tacuarembó desde 1884”. Entiendo
que la búsqueda de pruebas habría sido más positiva que la
difusión, y habría evitado increíbles diferencias entre las fechas
de nacimiento, las madres... La difusión continúa por parte de los
seguidores de AVLIS, pero no se aporta ninguna PRUEBA más que la
promesa de unas cintas que nunca aparecieron, donde una viejita
senil dice lo que le dijeron que decían... Eso tampoco sirve.
La historia y los investigadores son otra cosa.
Esperando haber realizado algún aporte a tus inquietudes, te
saludo cordialmente,
ANA TURÓN
P.D.: Asumo la total responsabilidad por haber eliminado de tu
carta el link del sitio a tu cargo, pero la selección de material
que se me ha encomendado es como una tijera de podar que corta
todo retoño de Escayola & Cía., para seguir dando paso a los
renuevos de la verdad histórica, único medio para continuar
recuperando a Gardel día tras día.
-II-
MARTINA IÑIGUEZ REFUTA A ANA TURÓN
Septiembre, 9 de 2005.
Estimada Ana:
Agradezco tu gentil respuesta. Trataré ser breve:
1º)
Conocía que existían algunos testimonios sobre estadías de Gardel
en Buenos Aires entre 1904 y 1910, pero también los hay sobre
estadías de Gardel en Uruguay durante esos años y anteriores. Lo
difícil es establecer su veracidad. Pudo muy bien haber estado en
uno y otro lugar.
Pongo un ejemplo. Con respecto a la foto dedicada a Guzzatti, si
fue tomada en 1906, como afirman, puesto que corresponde a la casa
“El Indio”, indicaría que Gardel en ese momento estaba en
Montevideo. Dice Avlis: “En noviembre de 1906 estará en
Montevideo, y en el bar de Camacuá y Brecha (en el “Bajo” del
barrio sur) se le encontrará “de beberaje con un tal Pablo Belén”
que era, como él, un huérfano nacido en el mismo Departamento de
Tacuarembó”. Lo dicho podría significar que la foto fue sacada en
esa fecha en Montevideo, o no.
Con respecto al libro de Barsky, es evidente que muchos de los
testimonios allí vertidos, refritos de otras publicaciones, no
fueron verificados. Da como ciertos muchísimos datos, probadamente
erróneos, que sería interminable detallar. Me limito a dos
ejemplos:
A) Menciona como ciertas las afirmaciones de Esteban Capot cuando
se ha demostrado que no pudo conocer a Gardel cuando nació en
Francia porque ya hacía un año que residía en Buenos Aires.
B) Afirma que Anais Beaux y su esposo, Fortunato Muñiz, recibieron
y ayudaron a Berta a su llegada a Buenos Aires, cuando se ha
demostrado que Anaix Beaux figura en el censo de 1895, como
soltera y con una hija natural de 1 año de edad llamada Amanda.
*Las referencias de R.O.Z. sobre testimonios de Capot tienen la
inconsistencia de quien las hizo.
*La Revista Cantando, Junio de 1957, dice:
“No se conocen antecedentes escolares de Carlitos en el tercer año
del siglo.
En diciembre de 1903, en la fiesta de los Estévez, por los
Corrales Viejos, el sol clareaba y la rueda seguía firme y nutrida
aplaudiendo las endechas de un mocito apodado “El Melena”. (“Lo
llamaban el Melena” (R.O.Z. pág. 51) Zatti no dice por qué toma la
fecha 1905.)
*Cielito Traverso es desterrado en 1904 y viaja a Uruguay.
Casualmente se relaciona con Amanda Escayola, supuesta prima de
Gardel, lo que indicaría que la relación de Carlitos con los
Traverso es anterior a 1904.
Y lo dejo ahí..., creo que es bastante difícil establecer con
seguridad las actividades de Carlitos en esa época.
2º)
Con respecto a las grabaciones, no hago más que reproducir lo
dicho por Héctor Benedetti.
“En 1912 Gardel realiza sus primeras grabaciones; a propósito de
ellas dice Héctor Ángel Benedetti en “Apostillas al Gardel de
1912”:
“II. A sus virtudes, o quizá a la mera fama de sus virtudes,
débese el hecho que Gardel fuera convocado en aquel año para
realizar grabaciones en discos, las primeras de su carrera.”
Y hablando de la Casa Tagini , donde Gardel grabó a comienzos de
1913, dice que a partir de 1911:
“...El sello tendrá un nuevo y certero impulso con la contratación
de los grandes artistas del momento, sumado a la
inclinación del público por el tango y la música criolla…”
Y agrega:
“III. En medio de esta prosperidad fue incorporado Gardel”.
Es decir que Carlos Gardel, en enero de 1913, ya era reconocido
como “un profesional del canto”.
¿Dónde digo que las grabaciones para Columbia fueron realizadas en
1913?
3°)
Coincido contigo, solamente menciono que es “raro” que Berta no
haya dado también su “seudónimo”, ni que era cantor, si lo que
quería era que encontraran al cantor.
4°)
También en esto estamos de acuerdo. A los fines de conseguir una
documentación uruguaya, bastaba con las “escapadas”. Reitero lo
dicho agregando notita entre paréntesis:
“Es decir que desde 1904, cuando Gardel “se habría enterado” de
los problemas que a Capot le generaba su inscripción como francés,
hasta diciembre de 1908, fecha en que Charles Romuald Gardes
cumpliría sus 18 años de edad, nada le impedía
nacionalizarse argentino o uruguayo, puesto que estuvo
residiendo allá (aunque fueran estadías periódicas), -en el
caso de que quisiera evadir el servicio militar argentino-.
5°)
No es lo mismo una cicatriz cortante detrás de la oreja que
una cicatriz redonda y apenas perceptible casi en el
pómulo.
6°)
Fue un error de tipeado. Gracias.
Coincido contigo en “que la búsqueda de pruebas habría sido más
positiva que la difusión”, yo agregaría “indiscriminada”, y habría
evitado increíbles diferencias entre las fechas de nacimiento, las
madres...”, pero tanto francesistas como orientalistas son
responsables de que se hayan difundido muchos errores y/o
mentiras.
Investigar es como caminar en terreno cenagoso, no sabemos a donde
nos llevará la próxima pisada: El problema consiste en que muchos
ya han determinado lo que van a encontrar antes de dar el
próximo paso y se niegan a ver o mirar las nuevas pruebas
aportadas, de ahí que investigadores “serios” para los
francesistas, no muestren más “seriedad” que los investigadores
orientalistas desde un punto de vista neutral.
Considero muy positivo nuestro disenso y creo que, por fin, los
aportes de unos y otros podrán ir acercándonos a la verdad.
P.D.: Los que quieran acceder al debate en la página del C.E.G.
pueden hacerlo en:
http://www.quienesgardel.com.ar/version.html
Juan
Carlos Esteban – Martina Iñiguez.
No nos consideramos con derecho a “podar” ningún tipo de
información. Preferimos analizarla y exponerla a la consideración
de todos.
MARTINA IÑIGUEZ
tangocultura@hotmail.com
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