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JORGE LUIS BORGES RECUERDA A CARLOS GARDEL
De la siguiente manera, el escritor Enrique Estrázulas recordó a
Jorge Luis Borges citando a Carlos Gardel:
“La identidad de Carlos Gardel continúa sumando testimonios
evidentes de su nacionalidad oriental. Los documentos que así lo
prueban superan ya la veintena. Ahora, un reportaje inédito al
gran escritor argentino Jorge Luis Borges -de 1985-, se agrega a
las evidencias.
“Gardel era un paria oriental que murió quemado. Tal como
Homero, cantaba por las provincias, errabundo e indocumentado,
hasta hacerse famoso.
Lo vi en Tacuarembó (Uruguay), una sola noche, en una pulpería.
El local estaba entorpecido por bolsas, cueros y barricas
de yerba. Tenía un alto enrejado sobre el mostrador. Todos los
parroquianos estaban pendientes del joven cantor. Me lo presentó
Enrique Amorim y Gardel me sonrió sin decir palabra.
Estaba templando la guitarra (junto a un hombre motudo,
taciturno) y un grupo de criollos aguardaba su canto.
Era una noche muy fría. Nos fuimos con Amorim que, engripado, se
echó una caña al cuerpo. Saludamos al cantor y éste respondió el
saludo con la misma sonrisa.
Este recuerdo mío data de 1917 o 1918. Dicen que, al igual que
Homero, muerto no deja de cantar. Yo nunca lo escuché. Amorim
sí; también Esther Haedo en el Salto Oriental.
No tengo más que este fugaz recuerdo de aquel trovador mítico
que tan mal imitó Perón y que, como Enrique Saborido, era
uruguayo.”
“Este es un fragmento del reportaje inédito que le hiciera
Francisco Lanza a Borges, en 1985, un año antes de morir, en su
casa de la calle Maipú.
El texto fue archivado por el periodista y luego hallado en una
de las bibliotecas que perteneciera a Esther Haedo, viuda de
Enrique Amorim.
La entrevista toca temas históricos y literarios, habla de
Avelino Arredondo, de Emma Risso Platero y Borges evoca El Prado
y El Paso del Molino.
El pasaje que se publica puede ser un documento sobre la
identidad de Gardel.
El carácter literario de las declaraciones de Borges no invalida
el hecho (el encuentro con Gardel), que tuvo como testigo al
novelista salteño Enrique Amorim en 1917 o 1918 en Tacuarembó,
donde aseguran que nació el mitológico cantor.”
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