SÍNTESIS DEL
PROGRAMA N°
11
–
16/03/2003
Presentes en estudios:
Periodista: Walter Ernesto Celina y Profesora Helena Caorsi
Control de emisión: Sr. Álvaro Lois
EXPRESIONES INICIALES
Walter Ernesto Celina: -Oyentes
amigos de la latitud esteña configurada por los Departamentos de
Rocha y circunvecinos, así como de las áreas brasileñas de Chuí
y Santa Vitória do Palmar, muy buenas tardes!
Los estamos convocando a acompañarnos para disfrutar de la
música popular rioplatense. De la cultivada por las generaciones
que atravesaron más de un siglo y nos legaron el formidable
cofre que las atesora.
No se trata de una herencia baladí. Estamos hablando de una
música con historia y con porvenir. De aquella que se perfiló,
desde el siglo XIX con trazos fuertes, de la que fue
configurando su estructura en diversos planos y quedó delineada
para ser cantada, escuchada y bailada por nuestros pueblos.
Y, como suele suceder con las esencias populares, esta música
da muestras de su propiedad para transformarse en música
erudita. Y no hay contradicción posible entre la una y la otra.
Por eso vamos a la guardia vieja, avanzamos hacia el tango
moderno y no tememos presentar y difundir las manifestaciones
más acabadas del vanguardismo.
Ahora vamos a la música. Les presentaremos una versión rara
-por poco difundida- y un tema bailable, añoso, fresco y de
vigor.
Escucharemos, por un lado, “Qué querés con ese loro!”, de
Romero y Delfino, por Sofía Bozán.
Luego llegará Rodolfo Biagi con “Refasí”, también de Enrique
Delfino.
(Se irradian los registros referidos.)
¿QUIÉN ERA SOFÍA
BOZÁN?
Helena Caorsi:
-Sofía Bergero -quizás más propiamente Begerot- era una
profesora de corte y confección que, conjuntamente con sus
hermanas Elena y Rosa, adoptaron el apellido Bozán, de su prima
Olinda, quien les abriera el ingreso a las tablas. Olinda Bozán,
como recordarán algunos de nuestros contertulios, tuvo
actuaciones memorables en el teatro capitalino 18 de Julio, con
compañías porteñas, en los años 40 y 50.
De Sofía Bozán quedaron estampadas en el celuloide de sus
películas -una de ellas “Puerto Nuevo”-, sus ojos negros y
la blancura de su sonrisa. Fue creadora de una modalidad de
tangos afines a la crítica social y política, así como al
humorismo. Fascinó desde los escenarios teatrales y revisteriles,
como los del San Martín y, luego, del Maipo. Viajó poco,
aunque estuvo en París, donde con Gardel y Julio De Caro
participara -con Quartucci, Lusiardo y otros- en la filmación de
“Luces de Buenos Aires”. También grabó poco. Pero tuvo un
contacto íntimo con las plateas porteñas, las que saludaron su
gracia y picardía no ofensiva.
Se retiró en 1950. Falleció 8 años después, aún joven.
“Cambalache”, de Enrique Santos Discépolo, fue preestrenado
por Sofía, en 1934 -época de crisis y recomposición de los
mercados-, en el mitológico proscenio del “Maipo”.
UN TANGO CON FILOSOFÍA DE VIDA
Walter Ernesto Celina:
-Ahora que acabamos de mencionar al ilustre Enrique Santos
Discépolo, Discepolín, no nos hemos de privar de mirar
atentamente su “Cambalache” y percibir sus notas.
Hemos dejado recién el siglo XX y no salimos del asombro por
lo que nos pasa, de lo poco que asimilamos, pese a las
formidables lecciones de la historia.
Discépolo nos pregunta: ¿Es lo mismo ser derecho que
traidor? ¿Cabe distinguir entre un iletrado, con una vida sin
merecimientos y un gran profesor?
Alza su voz contra la igualdad arbitraria de los que se
encumbran sin talento, ni virtud y sobresalen por puro
oportunismo y ventaja.
En “Cambalache” desfilan el estafador Alexander Stavisky; la
cortesana La Mignon; Don Bosco, cura salesiano; Don Chicho y
Napoleón, esto es, la mafia y el poder absolutista; Primo
Carnera, deportista campeón de box, y San Martín, héroe para
tres patrias: Argentina, Chile y Perú, todos mezclados con
patetismo.
“Cambalache” es un poema duro contra la prevalencia de una
moral perversa, que no distingue entre “el que labura día y
noche como un buey” de aquel que “vive de los otros”, “mata”,
“cura” o “está fuera de la ley”.
Las últimas dictaduras argentinas pusieron esta letra en el
“index”, como si alguien pudiera prohibir lo que es patrimonio
colectivo.
Rubén Juárez, bandoneonista y calificado intérprete de
grandes letras, nos hará disfrutar su versión de “Cambalache”.
Una vez más, escuchemos a Discepolín para reivindicar el
sentimiento justicia y aventar los duendes de la hipocresía.
(Se escucha la grabación de referencia.)
PALABRAS PARA TITA DESDE “ACCIÓN”
DE MERCEDES
Helena Caorsi:
-Al fallecimiento de Tita Merello tomamos conocimiento que en el
Chuy rochano viven parientes de la diva de la canción.
En la correspondencia que recibimos de los colegas de
“ACCIÓN”, diario de Soriano, de gran tiraje en el litoral oeste
-que tantas veces abre sus páginas para notas de nuestro
conductor- encontramos una semblanza referida a Tita, que hemos
de compartir con su familia y la multitud de oyentes de AM 1.440
e Internet.
El artículo, suscrito por el Sr. Artigas Espinosa, se titula
¡Adiós, Laura Ana! y expresa:
“Se fue de una manera simple y silenciosa, más calladamente
que cuando dio su primer vagido.
Según declaraciones de su médico, a los 98 años no había nada
físico que hiciera prever su inesperado final.
Nacida en un pueblo cualquiera de la inmensa Argentina.
Huérfana, su niñez transcurrió en un asilo, hasta la
adolescencia. Debió pelearle a la vida, con todas las armas que
dios le había dado: físicas y anímicas; venció una tuberculosis
(fatal en aquella época) y aprendió a leer a los 20 años.
De ahí, en adelante su voluntad, su fe y capacidad de trabajo
la fueron llevando a escalar posiciones, que nadie hubiese
pensado.
¿Quién creyó que con su voz carrasposa, más propia de los
estaños bolicheros que de las incipientes radios y de los viejos
discos cilíndricos y luego los de pasta de 78 revoluciones,
habría de conquistar a todo un pueblo tanguero en ambas márgenes
del Plata?, compitiendo con monstruos de la época: Mercedes
Simone, Azucena Maizani, Nelly Omar, Charlo, Hugo del Carril,
Corsini, etc.
Pero sus energías no se centraron sólo en el canto. El cine y
el teatro comenzaron a familiarizarse con su figura y ella, que
había alcanzado la fama de la mano del “Viejo Gómez” y con la
canción que dice “el que diga que soy chueca, no me ha visto en
camisón”, subió al pináculo con “Filomena Marturano”,
“Arrabalera”, “Guacha”, “Los isleros”, etc., al punto que sus
fanáticos la llamaban “la Ana Magnani argentina”, adjetivo que
no disgustó a la actriz italiana.
Generosa, manirrota casi, si no hubiese sido
internada en la Fundación Favaloro, su fin hubiese sido en la
miseria.
Es que Tita Merello era así. Lo que tenía lo daba.
Perseguida políticamente, luego de vivir en México, se radicó
en Uruguay, viviendo largo tiempo en La Floresta. Allí manifestó
que moriría en nuestro país.
Pasan los años y vuelve a la Argentina. El destino habría de
disponer otra cosa.
Hoy es un mito que se fue a la inmortalidad.
Seguramente nunca pasó por la mente de la huérfana que iría a
la tumba cubierta con la bandera patria, con la Guardia de Honor
de los Granaderos de San Martín, con un silencio sólo quebrado
por un vibrante clarín.
En el recuerdo, sólo me queda decirte ¡Gracias Tita, por los
momentos que me hicieron vivir tu música y tus películas!”
(Diario “ACCIÓN” – 03/III/2003)
Walter Ernesto Celina: -Y
Laura Ana continúa presente con su acento inconfundible.
De Cátulo Castillo y Francisco Canaro, con la orquesta del
maragato, Tita Merello realiza “Arrabalera”.
(Se oye la interpretación antedicha.)
DE GARDEL A LA MODERNIDAD
Walter Ernesto Celina: -El
título no nos debe confundir. No es que Gardel no siga siendo
moderno, cuando puede ser considerado como unos de los padres
del tango y, más seguramente, el padre del tango cantado.
Existe en nuestra música una modernidad. Es la que sobreviene
en medio de sus transformaciones. Tiene su más alta resonancia
en la creadora década de los 40, la que es sucedida por el
vanguardismo, con sus diversas vertientes.
Escucharemos de Martino “Soy una fiera”, un tema que Gardel
realizara de modo muy vital. Sólo que lo cantará quien con
Troilo fuera uno de los grandes exponentes del canto post-gardeliano.
No le daremos el nombre todavía. Y apreciaremos a una moderna
orquesta, con un gran juego de bandoneones y cuerdas.
(Se irradia la obra propuesta.)
Walter Ernesto Celina:
-Francisco Fiorentino así cantaba con la orquesta de Astor
Piazzolla “Soy una fiera”. Por ese entonces Piazzolla había
dejado de ser el arreglador de Troilo, dirigía una gran
agrupación y había captado a “Fiore” que, aunque con sus
virtudes, ya no cantaría más con el nivel con que supo hacerlo
con “Pichuco”.
En seguida Rubén Juárez, de Charrúa y Acosta, verterá
“Temblando”. La letra, sin espacio para una falsa vergüenza, con
sencillez y belleza, cuenta el sentimiento de un hombre y la
turbación que lo conmovió ante la presencia de su amada. Aquí el
tango florece de la mano con la vida y se canta para que nadie
se sonroje.
(Se escucha la versión correspondiente.)
PRESENCIA DE DOS CANTANTES EXTRAORDINARIOS
Helena Caorsi:
-A continuación expondrán sus singulares dotes para nuestro
canto dos personalidades portadoras de los mejores atributos
vocales.
Floreal Ruiz, de José María Contursi y Pedro Laurentz,
interpreta “Como dos extraños”, actuando con la orquesta de José
Basso. Le seguirá Carlos Dante, con Alfredo De Ángelis, para
dejarnos de C. E. Flores y A Gallucci, “Vieja luna”.
Hay recuerdos que suelen entristecernos, aunque sean fugaces.
Hay una luna que sabe de nuestros escondidos secretos.
Los bardos rioplatenses lo sienten así.
(Son propaladas ambas composiciones.)
CUANDO LA GUARDIA VIEJA SE HACE
GUARDIA NUEVA
Walter Ernesto Celina:
-De la notable inspiración de Eduardo Arolas, “El tigre del
bandoneón”, del tiempo en que las melodías se enriquecían con el
arte de la improvisación, nos llega la instrumentación de “Comme
il faut”, para una pieza bailable antológica de Aníbal Troilo (Pichuco).
(Se propala dicha obra.)
INSTANTES FINALES:
¡HAY UNA PRINCESA
EN CADA MUJER!
Walter Ernesto Celina: -Cerraremos
las páginas de este domingo de tangos con dos voces de acento
varonil. Para que quienes han sido y son princesas en otras
almas, perciban cómo pueden ser sentidas y recordadas.
Hugo del Carril interpretará “Como aquella princesa”, de José
María Contursi y Mora.
“Estás en mi corazón”, de Camilloni y Blanco, cantará Jorge
Vidal, volviendo “a la última esquina del barrio de nuestros
amores”...
El tango es una reconciliación con lo mejor de la
sensibilidad de cada uno de nosotros.
(Se difunden los temas señalados.)
“CORAZONEANDO” CON LA MEJOR
MÚSICA
Es el momento del tango del estribo. Si el nombre les dice algo,
nos senti- remos interpretados.
De Osvaldo Pugliese, por él mismo: Corazoneando
Nos estamos despidiendo.
-¡Muy buenas tardes!
-Muchas gracias y ¡hasta el domingo!
(Se escucha el registro citado.)
Cortina de cierre para “Tango-Cultura”, emisión N° 11.
FORMAS DE CONTACTAR CON ESTE PROGRAMA
“Galería Brasil” de la ciudad del Chuy, local 24.
Teléfono N° 5528
Celular 099.16.76.75
E-mail:
tango-cultura@hotmail.com o
waltercelina@hotmail.com
Se autoriza la reproducción total o parcial de estas
audiciones, con la sola condición de especificar sus fuentes.
Examine los capítulos anteriores para
conocer antecedentes de la formación y evolución del tango.
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