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SÍNTESIS DEL
PROGRAMA N°
9
–
02/03/2003
Presentes en estudios:
Periodista: Walter Ernesto Celina y Profesora Helena Caorsi
Control de emisión: Sr. Álvaro Lois
INTRODUCCIÓN
Walter Ernesto Celina: -Oyentes
amigos, integrados a la rueda intergeneracional que convoca
“Tango-Cultura”, tengan Uds. muy buenas tardes!
Por espacio de una hora nos aprestamos a
compartir -con la fono-platea regional que cubre los
Departamentos de Rocha y los vecinos de Lavalleja, Maldonado,
Treinta y Tres y Cerro Largo, así como los Municipios de Chuí y
Santa Vitória do Palmar, en Brasil-, los bellos compases de la
gran música de todas las edades, que es el tango.
Para compartir nuestra amable travesía vamos a la
música.
MATRICES VIEJAS Y NUEVAS PARA
DOS
TANGOS Y UNA MILONGA
Helena Caorsi: -De
Caruso y Canaro, por la orquesta de Francisco Canaro, cantando
Nelly Omar, “Nobleza de arrabal”. Inmediatamente, de Plaza, por
el Sexteto Mayor que conduce José Libertella, “Payadora”. Carlos
Gardel retorna a esta edición para entregarnos “Anclao en
París”, de Barbieri y Cadícamo.
Una orquestación con acento bien canyengue, por
un Canaro perfilado hacia el futuro del tango y una excelente
voz; una milonga moderna instrumentada por el virtuoso
Libertella y la nostalgia del país amado, cuando por la América
del Sur los exilios no eran políticos, ni económicos.
Tres naipes para la evocación, la alegría y el
sentimiento intransferible por nuestro suelo.
(Se
pasan los registros anunciados)
HACIA LA VERDADERA
HISTORIA DE CARLOS GARDEL
Walter Ernesto Celina: -Venimos de
aproximarnos a la “Voz que venció al olvido”. Gardel ha cantado
con sentimiento profundo sobre lo que cualquier hombre o mujer
experimenta al alejarse de su tierra.
Gracias a él muchos rioplatenses intuyeron, por
años, ese dolor que otros experimentaban y que el “Zorzal
criollo” trasmite en forma muy sentida. Seguramente y después,
por los atajos de la historia, esa experiencia la vivirían miles
de personas. Sabor amargo de la lejanía, impotencia para el
regreso y, en medio de ello, hondas pérdidas.
Hoy es perfectamente posible comprender la
grandeza de esas interpretaciones, mirando por detrás de la
dulce y encantadora sonrisa de Carlos Gardel.
En todas las formas del comportamiento humano
existen raíces, que no es fácil descubrir.
En el programa pasado nos internamos en aspectos
de la procelosa y generalmente desconocida existencia del ídolo
impar.
Vimos, con detalles de fechas, su condición de
tacuaremboense, de oriental y la documentación pública que así
lo indica.
Nos acompañamos de las investigaciones del Dr.
Eduardo Paysée González y quedó adelantado que la Sra. Berta
Gardés fue sólo madre de adopción de Carlitos. No de gestación.
Helena Caorsi: -El
famoso testamento hológrafo, por el que la Sra. Gardés captara
los bienes y derechos de Carlos, traspasándoselos a su muerte al
Sr. Defino, último representante de Gardel -quien -por pocos
pesos- los cede a José Razzano-, constituyen una página muy
borrosa, que no hace, para nada, a la historia de un Gardel
francés. Documentalmente la uruguayidad de Gardel es abrumadora.
Carlos Gardel, con certeza ya, es oriundo del
Departamento de Tacuarembó. A la vez, es ciudadano naturalizado
argentino. Lo demostramos en el programa anterior.
Interpretamos que es rioplatense, latinoamericano
y universal.
Pero, aspiramos, de la mano de los especialistas
que se consagraron al estudio de la vida del máximo cantor,
conocer y divulgar las nuevas conclusiones y las hipótesis más
serias, relativas a su vida.
De esto comenzamos a hablar luego que escuchemos
“Cuando me entrés a fallar”, un tema anunciado en la edición
pasada, que el “fantasma de la computadora” nos sustituyó por
otro.
“Tango-Cultura” paga las deudas con sus oyentes,
por lo que será José Basso, quien con Jorge Durán nos permita
recordar esta composición de Flores y Aguilar.
(Es
oída la versión de referencia.)
(Acordes de “Arrabal amargo”.)
LOS PADRES DE GARDEL
Walter Ernesto Celina:
-La llegada al mundo de una de las figuras más emblemáticas de la
canción de todos los tiempos en el Río de la Plata y la América
Latina estuvo signada por la más brutal sombra del ocultamiento.
La vida de Gardel se resuelve entre dos fuerzas de sentido
contrapuesto. Por un lado, la negación, lisa y llana, de su
identidad por parte de los progenitores. Por otro,
manifestándose el irresistible ascenso a la fama del cantor,
catapultado sin barreras al más resonante estrellato.
Su padre, Carlos Escayola, Jefe Político para Tacuarembó,
nombrado por la administración militarista de Máximo Santos.
Ocupó el cargo entre 1881 y 1891. Asimismo, coronel, por
nombramiento directo, al no haber completado los cursos
académicos.
Rico, apuesto, atildado en el vestir. Afable cuando se lo
proponía. Agresivo e intolerante con sus adversarios del Partido
Blanco, pese a proceder de una familia de esta filiación.
Amante de la música, del canto y del teatro.
Proclive a las aventuras amorosas engendró cerca de 50 hijos,
entre legítimos y no reconocidos.
Contrajo nupcias, sucesivamente, con tres hermanas de la familia
Oliva-Sghirla.
Juan Oliva era cónsul italiano y comerciante. Vivía en casa
lindera con Escayola, existiendo comunicación interna entre
ambas propiedades.
Las hijas de los Oliva se llamaban Clara, Blanca y María Lelia.
Esta, por algunos indicios, pudo ser hija del propio Escayola,
en virtud de una relación adulterina de la bella Juana Sghirla
-argentina de nacionalidad- con el Jefe Político. El padre de
Carlitos, si esta hipótesis fuera confirmada pudo ser, a la vez,
su abuelo, configurando un primer drama existencial familiar.
La secuencia de los matrimonios de Escayola con las hermanas fue
la siguiente: En 1868 contrae nupcias con Clara, de 18 años. Él
llegaba a los 23. Tuvieron 2 hijas.
La madre de Clara alcanzaba los 38, dando a luz a María Lelia,
al año siguiente del matrimonio con Clara.
En 1873 Escayola se casa con Blanca. Tienen procrean hijos.
Durante esta relación María Lelia -la hermana menor- queda
embarazada del coronel. Al fallecer Blanca, nuestro personaje
realiza, en 1889, su enlace con María Lelia, quien entonces
tenía cumplía los 20 y, secretamente, era madre del niño
llamado familiarmente Carlitos.
Nuestro personaje enviuda, por tercera vez, en 1905. Tocaba los
60.
Escayola pasa los últimos años de su vida en Montevideo, en una
residencia de la calle Yaro N° 1142. Sin fortuna, muere en abril
de 1915.
En ese invierno, Carlos Gardel debuta clamorosamente -con José
Razzano- en el legendario Teatro Royal. (Nos remitimos a la
página de Julio César Puppo, dada a conocer en audiciones
anteriores.)
Con la compañía del investigador gardeliano y periodista amigo
Dr. Eduardo Paysée González estamos recorriendo algunos aspectos
del entramado social-familiar de Carlos.
Tras el intermedio publicitario, proseguimos con la verdadera
historia de Carlos Gardel y más música ciudadana aquí, en
“Tango-Cultura”, por AM 1.440, “Radio Chuy”.
CONTRAPUNTO DE DOS
GRANDES: CANARO
Y TROILO
Helena Caorsi:
-Hacemos un paréntesis musical antes de retomar para seguir
desentrañando la peripecia vital del “Zorzal Criollo”.
Francisco Canaro fue uno de los orientadores en
la búsqueda de un gran sonido para el tango. Aportó mucho en
renovaciones, procuró nuevos instrumentos, hizo tangos para
bailar y para escuchar. Asoció voces magníficas. Tuvo, también,
una etapa comercial final, repetitiva y menos significativa.
De Piana y Manzi su orquesta nos recuerda este
buen producto: “Milonga Sentimental”.
(Se
escucha el tema propuesto.)
Seguidamente, Aníbal Troilo (Pichuco), de Demare y Manzi
presentará “Malena”. Francisco Fiorentino hace esta pieza de
modo memorable.
“Pichuco”, sobre la norma del sexteto, forma en
el invierno de 1937 la orquesta con 8 músicos y un vocalista.
Anticipa con Caló, Demare y Vardaro, Di Sarli, D’Agostino,
D’Arienzo, Fresedo y otros notables músicos y cantantes la etapa
de los ’40. Tango para oir y bailar con orquestaciones calidad e
intérpretes cultivados para ofrecer las imágenes poéticas de los
grandes bardos populares.
Este es Troilo, mojón último hacia el
vanguardismo de Pugliese, Piazzolla, Salgán, Garello y más...!
(Se
irradia la música antedicha)
CARLOS Y BERTA GARDÉS
Walter Ernesto Celina: -El embarazo de la tercera de las Oliva, cuando el coronel Escayola
estaba casado con Blanca, la segunda de las hermanas, se
resolvió -si así pudiera denominarse- con todas las herramientas
del ocultamiento, del poder del dinero y de la coacción del
incontrastable Jefe Político de Tacuarembó.
El reconocimiento legal del niño jurídicamente no
era viable. Tratándose de un sórdido episodio familiar, social y
políticamente rechazable, se hace
claro, que el coronel Escayola montara un
dispositivo riguroso para esconder el hecho.
Al nacer Gardel su progenitora no podría mostrar
vínculo alguno con el niño. Su padre, también, debería
ignorarlo. Y así resultó.
El niño pierde la identidad materna, aquella que
aún los hijos naturales, no legítimos, por lo general
conservaban. Su padre le da la espalda.
Primero se confía a Carlitos a una de las
domésticas de la estancia “Santa Blanca”: a doña Manuela Casco.
Más adelante, a la mujer apodada “La francesita”.
¿Quién era ella?
Berta Gardés!
Por entonces el niño es llamado por gentes del
lugar como el “guachito de Escayola”.
Los detalles de la vida de su madre biológica,
María Lelia Oliva Sghirla, poco se conocen, pendiendo al
respecto una tarea de reconstrucción.
Helena Caorsi:
-Son, en cambio, abundantes los de Berta Gardés, sólo madre
adoptiva, de hecho.
Cuando esta señora llega al Río de la Plata, con
otras francesas, el barco recala en nuestro puerto. Berta toma
conocimiento del pedido de personal que hace la “Compañía
Francesa de Minas de Oro de Uruguay”, la que comenzaba a operar
en Tacuarembó y Rivera.
Durante un corto período trabaja en la Estancia
“Santa Ernestina”, del Ing. L’Olivier, como lavandera y
planchadora. Pasa luego al cabaret “La Rosada” del viejo
Tacuarembó, conocido como San Fructuoso.
Cocina, limpia, atiende a la clientela. Conoce
allí a Escayola, quien la lleva a su establecimiento “Santa
Blanca” y, luego, a su domicilio urbano. Es su amante y
protegida.
Por este tiempo Berta Gardés sostuvo amores con un
tipógrafo, llamado “Romualdo”, quien trabajaba para el periódico
“El Heraldo”, editado por un cuñado de Escayola.
Al registrarse un incidente en el cabaret donde
Berta se desempeñaba, Escayola la envía para Montevideo, desde
donde partiría para Francia. Allí tiene a su hijo: Charles
“Romualdo” Gardés. Así fue inscripto.
Para entonces, quien sería “El Mago”, tenía
existencia real en estas tierras, por haber nacido años antes.
Por encargo de Escayola y la paga de 3.000 pesos,
Carlitos es conducido por Berta, en 1890, a Montevideo. Cuando
Berta viaja a su país, el niño queda a cargo María Escayola
-hermana del coronel-quien habitaba en el después memorable
edificio del “Medio Mundo”, en el corazón del Barrio Sur
capitalino.
A su retorno del viaje a Francia, la mujer se
llevará a Gardel a Buenos Aires. No está claro que acontecería
con el francesito Charles Romualdo.
Existen fuertes indicios de que Gardel asiste en
el período montevideano a la Escuela, cuyo local -años más
tarde- busca con un amigo, cuando es conquistador de
multitudes.
Walter Ernesto Celina:
-Con razón, el ídolo de la sonrisa eterna, dijo
en Paris, en rapto de dolor a su amigo Guillermo Barbieri:
- “Estoy
pensando en el
purrete
desgraciado que fui yo...!
La tiranía del tiempo limita nuestra exposición.
Estos relatos biográficos no hacen más que
exaltar la estatura humana y artística de Gardel. Se proyectó
como un juglar vencedor sosteniendo, con la música y el canto,
la comunión y el afecto que sus padres le negaran, en aquélla ya
lejana sociedad prejuiciosa, regida por una moralina semibárbara.
(Se
vuelven a escuchar los acordes de “Arrabal amargo”.)
NOTICIAS BREVES
Helena Caorsi:
-A
invitación de algunos amables oyentes hemos asistido a reuniones
domiciliarias para intercambiar informes y músicas, lo que nos
ha resultado muy grato.
Cualquier propuesta puede hacerse por el teléfono
099.16.76.75, en la emisora o por e-mail.
-Días atrás,“Tango-Cultura” saludó en Santa
Vitória el aniversario del Semanario “Liberal”, departiendo con
su propietario, nuestro amigo el Sr. Faustino Valdi Munhoz.
-En las próximas horas la conducción del programa
formalizará su reconocimiento al Sr. Director de “Chuynet”, Don
Oscar Chocho, en mérito a su cooperación para crear páginas de
tango en Internet.
Lo sustancial de estas audiciones ha sido
transcripto, ofreciéndose por “Tango-Cultura” interesantes
suplementos.
Desde Chuy, Rocha, con AM 1.440 y el Servicio
“Chuynet” estamos en el mundo. Caben pues, las felicitaciones y
el reconocimiento para el Sr. Oscar Chocho.
-La Radio de la Universidad Federal de Río Grande
del Sur, Brasil, a través del programa diario “Tangos en la
Noche”, que dirige el Sr. Roque Araujo Viana, agradeció la
comunicación que le cursáramos desde “Radio Chuy”. Tango,
cultura y confraternidad nos unen, más y más a “gaúchos” y
orientales.
FORMAS DE CONTACTAR CON ESTE PROGRAMA
“Galería Brasil” de la ciudad del Chuy, local 24.
Teléfono N° 5528
Celular 099.16.76.75
E-mail:
tango-cultura@hotmail.com o
waltercelina@hotmail.com
RENOVACIÓN DE UNA
TRADICIÓN QUE NO MUERE:
¡EL CARNAVAL!
Walter Ernesto Celina: -Ahora,
volvemos a la música.
Unos recordaremos los carnavales que vivimos.
Otros los imaginarán en su esplendor, con sus formas
irrepetibles y, seguramente, hoy como ayer, muchos nos
volcaremos a nuestras avenidas y paseos, a desafiar la alegría
que nos promete su sensual y efímero reinado.
Una de las voces femeninas más notables que dio
el tango fue la de Mercedes Simone. Con acompañamiento propio,
de Rubistein, realiza “Carnaval de mi barrio”. Una versión como
pocas, para pintar ese” pedacito de cielo” que jóvenes, adultos
y mayores llevamos en el alma.
Floreal Ruiz, el cantante post-Gardel de más
relevante personalidad, con José Basso, interpretará “Después
del carnaval”, de Amuchástegui.
Antes de pasar los registros nos despedimos.
Volvemos a tango limpio, el domingo próximo. Gracias por estar
integrados a la sobremesa musical de “Tango-Cultura”. (Saludos
finales.)
(Se
emiten los registros musicales citados)
Cortina de cierre de “Tango-Cultura”, emisión N° 9.
Examine los capítulos anteriores para
conocer antecedentes de la formación y evolución del tango.
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