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SOMBRAS SOBRE CUBA
La Revolución Cubana afronta, desde hace decenas de años,
dos problemas claves, a saber: el bloqueo y la invasión.
Ambos temas fueron examinados editorialmente por Fidel Castro en
una nota reciente, dos de cuyas partes transcribo:
1.- “Nuestro pueblo está a punto de cumplir 50 años de cruel
bloqueo; miles de sus hijos han muerto o han sido mutilados como
consecuencia de la guerra sucia contra Cuba, único país del
mundo al que se aplica una Ley de Ajuste que premia la
emigración ilegal, otra causa de muerte de ciudadanos cubanos,
incluidos mujeres y niños; perdió hace más de 15 años sus
principales mercados y fuentes de suministros de alimentos,
energía, maquinarias, materias primas, financiamientos a largo
plazo y bajo interés.
Primero cayó el campo socialista y casi de inmediato la URSS,
desgajada pedazo a pedazo. El imperio arreció e internacionalizó
el bloqueo; las proteínas y calorías, bastante bien distribuidas
a pesar de nuestras deficiencias, se redujeron aproximadamente
un 40%; vinieron enfermedades como la neuritis óptica y otras;
la escasez de medicamentos, igualmente bloqueados, se
generalizó: solo como obra caritativa podían entrar, para
desmoralizarnos; estos, a su vez, se convertían en fuente de
compraventa y negocios ilícitos.
Sobrevino inevitablemente el período especial, que fue la suma
de todas las consecuencias de la agresión y medidas desesperadas
que nos obligó a
tomar, potenciado el conjunto de acciones nocivas por el colosal
aparato publicitario del imperio. Todos esperaban, unos con
tristeza, otros con júbilo oligárquico, el derrumbe de la
revolución Cubana.
Mucho daño hizo a la conciencia social el acceso a las divisas
convertibles, en mayor o menor volumen, por las desigualdades y
debilidades ideológicas que creó.
A lo largo de toda su vida la Revolución instruyó al pueblo,
formó cientos de miles de maestros, médicos, científicos,
intelectuales, artistas, informáticos y otros profesionales
universitarios y posgraduados en decenas de carreras. Esa
riqueza atesorada permitió reducir la mortalidad infantil a
mínimos no imaginables en un país del Tercer Mundo y elevar las
perspectivas de vida y el promedio de conocimiento de la
población a niveles de noveno grado.
La revolución Bolivariana de Venezuela, al ofrecer a Cuba
petróleo con facilidades de pago cuando el precio de este subía
vertiginosamente, significó un alivio importante y abrió nuevas
posibilidades, ya que nuestro país comenzaba a producir su
propia energía en cifras crecientes.
Desde años antes, el imperio, preocupado por sus intereses en
ese país, ya tenía planeado liquidar aquella revolución, lo que
intentó en abril de 2002 e intentará de nuevo cuantas veces
pueda, para lo cual preparan su resistencia los revolucionarios
bolivarianos.
Mientras tanto, Bush arreció sus planes de ocupar Cuba, al
extremo de proclamar leyes y un gobierno interventor para
instalar una administración imperial directa.”
2.- “A pesar de todo iremos creciendo lo necesario y lo posible.
“La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a
vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”,
dijo Martí.
“Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo
anegado en sangre, si no perece en la lucha”,
proclamó Maceo.
¡No somos los primeros revolucionarios en pensar así! ¡Y no
seremos los últimos!
Un hombre puede ser comprado, nunca un pueblo.
Durante muchos años pude sobrevivir por azar, a la máquina de
matar del imperio. Pronto se cumplirá un año desde que me
enfermé y, cuando estaba entre la vida y la muerte, expresé en
la proclama del 31 de julio de 2006: “No albergo la menor duda
de que nuestro pueblo y nuestra Revolución lucharán hasta la
última gota de sangre.”
¡No lo dude Ud. tampoco, Sr. Bush!
¡Le aseguro que no tendrán jamás a Cuba!”
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