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LUZ ROJA PLANETARIA
Un afinado informe, con previsiones económicas y demográficas,
acaba de ser dado a luz en Bruselas por los expertos de Naciones
Unidas que conforman el Grupo Intergubernamental sobre Evolución
del Clima.
El documento se condensa en 1.400 páginas con severas
preocupaciones sobre las alteraciones climáticas en curso, las
que se agravarían con estrépito hacia 2050 y 2100 al compás de
las temperaturas.
Se trata de una situación crítica, provocada exclusivamente por
el hombre a raíz de la industrialización desbocada y otros
fenómenos conexos.
Acontecimientos radicales ha experimentado el continente
americano en los últimos años, verdadera antesala de desastres
mayores.
Lluvias torrenciales en Venezuela, inundaciones en la pampa
argentina, tempestades de granizo en Bolivia, ciclones en el Mar
Caribe.
A la vez, las precipitaciones se han reducido en Chile, Perú al
sur y Argentina al sudoeste.
Con las alzas de temperaturas ya registradas en América Central
y en América del Sur en un siglo los glaciares andinos se
retiran, siendo una tendencia crítica que afecta a Bolivia,
Perú, Ecuador y Colombia.
El informe divulgado en París en el mes de enero prevé, en
efecto, un aumento en la escala mercurial de una media entre
+1,8ºC y +4ºC para
el año 2100, que en hipótesis admite un abanico mayor, entre
+1,1ºC y 6,4ºC.
Alrededor de las tres cuartas partes de las tierras están
afectadas, en forma
moderada o grave, por un proceso de degradación que progresa a
ritmo muy elevado, en particular en las regiones selváticas,
también expuestas a incendios.
El informe de Bruselas expone que en América Latina 7 de los 25
lugares de fuerte concentración de especies endémicas, están a
punto de perder su habitat natural. Se trata de mamíferos,
reptiles, ranas, mariposas.
El aumento del nivel de los mares provocará inundaciones en
tierras bajas como las del estuario del Río de la Plata,
Guayana, El Salvador, México.
Las costas de Uruguay y Argentina serán
alcanzadas por el fenómeno.
Los manglares de Brasil, Venezuela, Colombia y Ecuador quedarán
expuestos al peligro.
La mitad de las tierras agrícolas del continente podrán verse
afectadas, exponiendo a millones de personas al hambre hacia
2050. Los recursos de agua entrarán, asimismo, en crisis.
De la exposición científica fueron eliminadas multitud de cifras
e indicadores, en función del propósito de algunas potencias,
como Estados Unidos y China, de no causar alarma mundial. Ambos
países están entre los mayores contaminantes de la atmósfera y
rehuyen adoptar políticas de reducción urgente de las emisiones
peligrosas para la vida en el planeta.
La luz roja está encendida. La humanidad está llamada a batallar
por su propia existencia.
(Fuente: Grupo de Expertos Intergubernamentales sobre Evolución
del Clima. IPCC – ONU)
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