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LA ALTERACIÓN DE LA NATURALEZA
LAS TEMPERATURAS
Once de los últimos doce años (1995-2006) están en el ranking de
los más calurosos en los registros de temperaturas de superficie
instrumentalizados desde 1850. La tendencia lineal para 100 años
(1906-2006) es de 0.74ºC, siendo mayor que la estimada para
1901-2000, que era de 0,6ºC.
Nuevos análisis de mediciones, por globos sonda y satélites, de
las temperaturas de las capas baja y media de la troposfera
muestran tasas de calentamiento que son similares a las de los
registros de temperaturas de superficie.
El contenido medio de vapor de agua en la atmósfera ha crecido
desde, al menos, los años 80 sobre la tierra y los océanos, así
como en la troposfera superior. Este incremento es coherente con
la cantidad extra de vapor de agua que el aire más cálido puede
contener.
Desde 1961 las observaciones muestran
que la media de temperatura del océano ha aumentado hasta
profundidades de no menos de 3000 metros. Los océanos han estado
absorbiendo más del 80% del calor añadido al sistema climático.
Ello hace que el agua del mar se expanda, contribuyendo al
aumento del nivel del mar.
LOS GLACIARES
Los glaciares de montaña y sus capas nevadas han disminuido en
ambos hemisferios. Las reducciones de glaciares y casquetes de
hielo determinaron el aumento del nivel del mar (los casquetes
de hielo no incluyen las contribuciones de las placas de hielo
de Groenlandia y la Antártica).
Datos más recientes muestran que las pérdidas en las placas de
hielo de Groenlandia y la Antártica han favorecido el aumento
del nivel del mar desde 1993 a 2003 La velocidad reflujo ha
aumentado para algunas descargas de glaciares de Groenlandia y
la Antártica, las cuales drenen hielo desde el interior de las
plataformas. Las pérdidas por derretimiento superan las de
acumulación de nieve.
NIVEL DE LOS MARES
El nivel medio del mar creció con un índice
de 1,8 mm. año, entre 1961 y 2003. La tasa fue más rápida
entre 1993 y 2003, en que se situó en 3,1 mm. año.
REGISTROS DE LOS CAMBIOS
A escala continental, regional y de cuencas oceánicas se han
observado numerosos cambios a largo plazo en el clima. Incluyen
modificaciones en el hielo y las temperaturas del Ártico,
cambios generalizados en la cantidad de precipitaciones,
salinidad de los océanos, patrones de vientos y aspectos del
tiempo extremo, que incluyen sequías, precipitaciones fuertes,
olas de calor y de intensidad en los ciclones tropicales
(comprendidos tifones y huracanes).
LOS HIELOS
Las temperaturas medias del Ártico se incrementaron en casi el
doble del índice medio de los últimos 100 años. Han sido de alta
variabilidad medidas por décadas. Se observó un período cálido
entre 1925 y 1945.
Datos satelitales, desde 1978, muestran que la media anual de
extensión del hielo marino en el Ártico se ha reducido un 2,7%
por década, con decrecimientos mayores en verano, en el orden
promedial del 7,4%.
Las temperaturas en la capa alta del permafrost del Ártico se
han incrementado desde 1980 hasta en 3ºC. El área máxima
cubierta por suelo estacionalmente helado ha disminuido
aproximadamente en el 7% en el Hemisferio Norte desde 1990, con
una disminución en primavera de hasta el 15%.
LLUVIAS Y SECAS
En algunas grandes regiones se han analizado tendencias a largo
plazo sobre la cantidad de precipitaciones desde 1900 a 2005,
pudiéndose establecer un aumento significativo en la parte este
de América del Norte y Sudamérica, norte de Europa, norte de
Asia y Asia central. Ha habido desecamientos en el Mediterráneo,
Sáhel, África del Sur y sectores sureños de Asia.
Las precipitaciones han sido altamente variables, espacial y
temporalmente, careciéndose de datos de algunas regiones.
(Fuente: Informe de Expertos sobre Evolución del Clima – IPCC –
ONU)
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