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DE LA HISTORIA RECIENTE - Nota 6
LA FACULTAD DE DERECHO RADIOGRAFÍA DE LOS ABUSOS DE
PODER
DOCUMENTO
Cuarenta y ocho horas después del golpe de Estado del 27 de
junio de 1973, la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la
Universidad de la República emitió un prolijo pronunciamiento,
en el que historió el progresivo descaecimiento institucional
hasta la consumación del acto liberticida.
Estos son algunos fragmentos del documento:
EJERCICIO ABUSIVO DE LOS PODERES DE EMERGENCIA
“...Hace más de cinco años que se asiste en el país, a un
progresivo avasallamiento de las libertades públicas, y a un
constante menosprecio -que ha culminado en disolución- de
instituciones que podían contribuir al respeto de aquellas
libertades y en las que, aún imperfectamente, se reflejaba la
opinión y la voluntad de los sectores populares.
Pueden rastrearse, obviamente, antecedentes menos próximos del
proceso vivido en estos últimos días, vinculados todos a las
condicionantes sociales y económicas que luego se analizarán.
Estos antecedentes consisten en un gradual -y a la larga fatal-
acostumbramiento al ejercicio abusivo de los poderes de
emergencia del Poder Ejecutivo, y a un adormecimiento
-igualmente fatal- de las competencias de contralor del Poder
Legislativo. Se multiplicaron así, a partir de 1959 (con el
antecedente de marzo y setiembre de 1952), las Medidas Prontas
de Seguridad, por los más variados motivos; y en las pocas
oportunidades en que el Poder Legislativo dispuso de su
levantamiento, o ejerció sus competencias de contralor, sus
decisiones no fueron respetadas por el Poder Ejecutivo.
Pero existe, en cambio, una continuidad indudable desde el punto
de vista político en el proceso que comienza en diciembre de
1967, cuando el Poder Ejecutivo de la época, encabezado desde
hacía pocos días por el Sr. Jorge Pacheco Areco, dispuso ilegal
e inconstitucionalmente la clausura de varios periódicos y
organizaciones políticas. Junio de 1968, a su vez, marcó el
inicio de la aplicación de Medidas Prontas de Seguridad, con un
alcance y una intensidad jamás vistos en la historia de la
república, determinando que el Poder Ejecutivo sustituyera, de
hecho, en todos los planos en los que ello le pareció oportuno,
al Poder Legislativo y al Poder Judicial, pues dictó normas que
derogaron o suspendieron leyes, y resolvió por sí y ante sí las
controversias derivadas de su aplicación -además de continuar
ejerciendo competencias de administración y de ejecución,
especialmente en el plano de las libertades y derechos
fundamentales-, con un notorio abuso de las atribuciones que se
le han conferido.”
BARBARIE Y DESPRECIO POR LA DIGNIDAD HUMANA
“El Uruguay comenzó a habituarse a las muertes de los
estudiantes baleados por la policía, a las torturas, practicadas
cada vez con más profusión de técnicas, pero desde el principio
con la misma barbarie y el mismo desprecio por la dignidad
humana; a la presencia masiva de efectivos armados patrullando
las calles; a la necesidad de transitar munido de una completa
documentación para no ser arrestado, y a la inseguridad más
total aún en ese caso; a las clausuras de periódicos, a los
diarios con espacios en blanco por la censura. Nuestro pueblo se
iba acostumbrando a (ver) la reiterada y cotidiana violación de
los derechos humanos.
Cuando Líber Arce murió, desangrándose luego de haber caído
baleado con ensañamiento por un integrante de las fuerzas de
represión, el país entero se conmovió y todos vivimos, en
nuestro fuero más íntimo una sensación de angustia, de pesar, de
incertidumbre, que se manifestó externamente en la impresionante
columna humana que acompañó su sepelio.
Cuando lo fueron siguiendo muchos otros, en circunstancias
similares, se fue generando, poco a poco,
el acostumbramiento a que recién se aludía, con nocivas
consecuencias para la opinión pública y para el destino
nacional.”
SUSPENSIÓN DE LA SEGURIDAD INDIVIDUAL Y OTRAS MEDIDAS
“...Si bien el Poder Legislativo y el Poder Judicial permanecían
intactos en su integración, eran cada vez más mutilados en sus
competencias. Toda vez que alguna
decisión suya desagradaba al Poder Ejecutivo, este la
desacató; toda vez que entendió necesaria una decisión
legislativa, la adoptó por sí.
De las Medidas Prontas de Seguridad se pasó, cuando las
circunstancias lo hicieron propicio para quienes ejercían el
poder, a la Suspensión de la Seguridad Individual, al Estado de
Guerra Interno, a la aplicación de la Jurisdicción Militar a
Civiles; en todos los casos, con
desviación con respeto a las normas constitucionales.
En algún caso, como en el dictado de la Ley de Seguridad del
Estado, se obtuvo una conjunción, por lo menos transitoria, de
voluntades entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo; pero, en
general, la violación constitucional de fondo fue unida a una
transgresión formal igualmente, por la falta de decisión o apoyo
parlamentario, o porque la misma no logró -como ocurrió en
la inconstitucional Ley de Educación- el número de votos
constitucionalmente necesarios.”
OTROS GOLPES PRECEDIERON AL DEL 27 DE JUNIO
“...En indudable, pues, que se acaban de avasallar las normas
constitucionales, que se ha dado un golpe de Estado y que el
régimen ha consolidado una ruptura institucional a través de la
cual ha concretado sus claras finalidades dictatoriales.
Es, asimismo indudable, que se habían dado, técnica y
políticamente, otros golpes de Estado en los últimos años, y que
el régimen era ya, de hecho, una dictadura aunque, privación de
libertades y régimen electoral artificioso mediante, pudieran
exhibir, los titulares del Poder Ejecutivo, credenciales
electorales reveladoras de menguado apoyo popular.
Esta Facultad que ha dicho su palabra frente a las anteriores
transgresiones, que ha sufrido alguna de ellas en carne propia,
condena con el mismo vigor la presente violación de las normas
constitucionales y de los derechos del pueblo.”
MANTENIMIENTO DE LA INJUSTICIA Y EL PRIVILEGIO
“...Este proceso político-institucional responde a causas
económico-sociales signadas por la dependencia imperialista, el
estancamiento de la producción, la desocupación, el
desabastecimiento, la inflación, la irritantemente desigual
distribución del ingreso y la acumulación de la deuda externa,
que llevan al deterioro de la salud, de la enseñanza, del
bienestar social en general.
Los sectores dominantes se aferran, aún por la fuerza y aún
abandonando los ideales que en tiempos de bonanza decían
profesar, al mantenimiento de las estructuras económicas
injustas en las que se insertan sus privilegios. ...”
(Fechado 29 de junio de 1973)
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