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UN ARTÍCULO DE FIDEL CASTRO
El líder cubano Fidel Castro fue noticia cuando hace pocas
semanas comenzó a incursionar en
la prensa con algunas notas sobre temas de actualidad
continental.
Uno de sus análisis versó sobre los efectos de la producción de
etanol, sucedáneo del petróleo.
Es preciso destacar que, fuera de la referencia genérica sobre
la cuestión, no hubo difusión de los contenidos. Ello motivó que
hiciera la averiguación pertinente.
En rigor, la presentación
periodística del asunto fue un resumen de lo que
manifestara la brasileña María Luisa Mendonza, al exhibirse un
documental sobre el corte manual de caña de azúcar en su país.
Fidel Castro ingresa a la consideración del problema a través de
la documentalista y lo hace con tacto político.
La fórmula es impactante porque las revelaciones tienen tal
carácter.
Después de realizar una síntesis de lo planteado, el veterano
Comandante en Jefe Cubano recuerda su niñez en una hacienda
azucarera de su familia.
¿Qué sostuvo María Luisa Mendonza y recogió Fidel Castro?
En una introducción general expresa que:
-La mayoría de las guerras en las últimas décadas, tienen como
factor central el control de las fuentes de energía.
-Su consumo está garantizado a sectores privilegiados, tanto en
los países centrales como en los periféricos, mientras la
mayoría de la población mundial no tiene acceso a los servicios
básicos.
-El consumo de energía “per cápita” en Estados Unidos es de
13.000 kilowatts, en tanto el promedio mundial es de 2.429 y, en
América Latina, de 1.601.
-El monopolio privado de fuentes de energía es garantizado por
cláusulas en los Acuerdos de Libre Comercio, bilaterales o
multilaterales.
-El papel de los países periféricos es producir energía barata
para los países ricos centrales, lo que representa una nueva
fase de colonización.
Se sostiene que es necesario desmitificar la propaganda sobre
los supuestos beneficios de los agrocombustibles. Al respecto se
señala que:
-El cultivo y procesamiento de la caña de azúcar para producir
etanol contamina los suelos y las fuentes de agua potable al
utilizarse una alta proporción de productos químicos.
-La vinaza es un residuo de la destilación del etanol. Por cada
litro que se produce se generan entre 10 y 13 litros de desecho.
Si bien una parte de tal elemento puede ser aplicado como
fertilizante, la mayor parte contamina ríos y fuentes de aguas
subterráneas.
-Si Brasil produce 17.000 o 18.000 millones de litros de etanol
por año, eso significa que, por lo menos, 170.000 millones de
litros de vinaza se depositan en las regiones de los
cañaverales. Cabe imaginar el impacto medioambiental.
-La quema de caña de azúcar, que sirve para facilitar la
cosecha, destruye gran parte de los microorganismos del suelo,
contamina el aire y causa enfermedades respiratorias.
-El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil
decreta, casi todos los años, en San Pablo -Estado que produce
el 60% del etanol- “situación de emergencia” ya que las quemas
han llevado la humedad del aire a niveles bajísimos, entre 13% y
15%.
-La expansión de la producción de agroenergía es de gran interés
para las empresas que venden organismos genéricamente
modificados o trangénicos, casos de Monsanto, Syngenta, Dupont,
Bass, Bayer.
-La compañía brasileña Votorantin ha desarrollado tecnologías
para la producción de caña transgénica no comestible y varias
empresas aplican tecnologías similares y, como no existen medios
para evitar la contaminación de los transgénicos en los campos
con cultivos nativos, dicha práctica pone en riesgo la
producción de alimentos.
-Se ha desnacionalizado el territorio brasileño. Grandes
empresas han adquirido los ingenios de caña: Bunge, Novo Group,
ADM, Dreyfus, Además de los megamillonarios George Soros y Bill
Gates.
-La expansión de la producción de referencia a generado la
expulsión de campesinos de sus tierras y ha creado su
dependencia de la nueva economía de la caña.
-Los trabajadores son remunerados por cantidades cortadas y no
por horas trabajadas.
-La meta de cada trabajador es cortar entre 10 y 15 toneladas de
caña por día. En los años 80 los operarios acumulaban alrededor
de 4 toneladas y obtenían el equivalente a unos 5 dólares.
Actualmente, para ganar 3 dólares diarios, es necesario cortar
15 toneladas.
-El Ministerio de Trabajo analizó que antes 1000 metros
cuadrados de caña sumaban 10 toneladas. Hoy, con la caña
transgénica, tienen que trabajar 3 veces más para alcanzar las
10 toneladas. El patrón de explotación ha causado serios
problemas de salud y hasta de muerte a trabajadores.
-El trabajo esclavo también es común en el sector. En el 2006 la
Fiscalía del Ministerio Público inspeccionó 74 ingenios en San
Pablo, los que fueron objeto de procesos.
La precedente enumeración no agota las referencias extraídas por
Fidel Castro, aunque alcanzan para formalizar un buen debate.
El documental que sirvió para las reflexiones de Castro fue
producido por la Comisión Pastoral de la Tierra de Brasil y
sindicatos de trabajadores forestales de Pernambuco.
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