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CUESTIÓN CANDENTE: LOS DD. HH.
Los pueblos y sus gobiernos no deben vivir de espalda a su
futuro, por lo que el cultivo de los valores humanistas debe
manifestarse no sólo como un credo filosófico, sino como un
elemento constante de la acción cotidiana.
¿Y respecto del pasado reciente?
No es posible ignorarlo y, menos, sepultarlo en función de una
supuesta concordia.
En principio esta nota se iba a titular “Tapa y contratapa”,
recogiendo las impactantes impresiones de la edición, del 14 de
mayo de 2007, de un matutino nacional
Encima del titular “Volverán a excavar en cuarteles buscando a
los desaparecidos”, un colgado indicaba: “En el marco de la
investigación del segundo vuelo se ordenaría retomar las
excavaciones e inspeccionar lugares de detención clandestina de
la dictadura”. Más abajo, el texto indicaba: “Confirmado el
traslado ilegal del 5 de octubre de 1976, la Justicia buscará
identificar los centros de detención y lugares de enterramiento
de las víctimas del segundo vuelo. Se intentará elaborar la
lista de “pasajeros”. Se convocará a los mandos de las unidades
militares para averiguar dónde pudieron estar o ser sepultados”.
En el interior de la publicación, el periodista Roger Rodríguez
hace un análisis de
las actuaciones y eventuales pasos a dar por el Poder Judicial.
Como contracara de la medalla, en la página final, la politóloga
Constanza Moreira examina los aspectos por los cuales la Mesa
Política del Frente Amplio se reuniera con el Presidente Tabaré
Vázquez. Indica que en el curso del encuentro se le hizo conocer
“su rechazo unánime al proyecto de reparación económica para
civiles, policías y militares “víctimas de la sedición”, y para
detenidos desaparecidos”.
Los desacuerdos, según la especialista, se centraron: 1) En el
juicio contenido en la exposición de motivos de la iniciativa,
donde se justifica la reparación económica a las “víctimas de la
sedición”, basada en “la inquebrantable defensa que hicieron
militares y policías de la sociedad”. 2) En las condiciones de
la reparación económica y en los montos asignados. 3) En un
anexo, donde figuran los nombres de militares, policías y
civiles.
Anotó la comentarista que las discrepancias se centraron en que:
a) En la exposición citada “se reunía bajo el concepto de
“reparación” tanto a detenidos desaparecidos, como a los
militares y policías”. Con este extraño aditamento: “...el
articulado dejaba entrever su adhesión
a la conocida tesis
que el golpe de Estado fue resultado de una guerra entre
“dos bandos”. b) La lista de indemnizables “no fue sometida a
ninguna de las condiciones establecidas para otras reparaciones
(presos políticos, exilados, detenidos desaparecidos)”, lo que
demandó el trabajo de comisiones de estudio. c) El proyecto del
Poder Ejecutivo fue remitido “en forma inconsulta”. No lo
conocieron ni los legisladores ni la mesa de la fuerza política
de gobierno.
Finalmente, Constanza Moreira precisó que ahora el texto será
examinado por el Parlamento, tratándose de una materia
“complicada” y “sensible”. Recordó, de paso, que a veces “es más
difícil reformar algo que hacerlo de nuevo”.
Con fecha 16 de mayo, el mismo cotidiano da cuenta en su primera
plana: “Hubo un tercer traslado masivo de 40 patriotas; todos
asesinados”. Y, más arriba: “En 1978 se realizó otra operación
de traslados por tierra, mar y aire desde Argentina que
involucró a 40 uruguayas y uruguayos que figuran como
desaparecidos en ese país, y en realidad fueron traídos y
asesinados en Uruguay”.
Como se advierte, la cuestión no está debidamente saldada.
La verdad y la justicia esperan.
¿Hablarán los que hasta ahora mantienen cerrado silencio?
Si estuvieran dispuestos a hacerlo sería una contribución
estimable para fundar la reconciliación nacional que se le debe
al país.
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