Chuynet

 

COLUMNA DE INFORMACIONES Y COMENTARIOS

IMPRIMIR

 
Envía tu comentario
Si desea enviar un comentario referente a esta nota o a otra, favor clic en Enviar
 
 

Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

LAS ASIMETRÍAS Y “AINDA MAIS”

El viaje a Uruguay del Presidente de Brasil Luiz Inàcio Lula da Silva precedió al de su homónimo estadounidense Georges W. Bush y no ha dejado de suscitar comentarios.

Para unos analistas su llegada borró los efectos de dos señaladas ausencias anteriores: una cuando inasistió a la cumbre presidencial iberoamericana; la otra cuando suspendió otro encuentro pautado con el Presidente Tabaré Vázquez.

El enfriamiento del clima alcanzó un punto relevante cuando el canciller brasileño sostuvo que Uruguay no podía firmar otros acuerdos comerciales con países ajenos al Mercosur y, a la vez, continuar siendo miembro del bloque.

Uruguay, quejoso por soportar con Paraguay un régimen de relaciones asimétricas en el Mercado del Sur, al que se suman barreras físicas para impedir la “libre circulación de bienes” que garante el tratado, exploró ahondar sus relaciones con los Estados Unidos, país en el que coloca importantes partidas de carne y algún otro producto. El camino hacia un TLC -orquestación de un convenio bilateral de libre comercio- fue una vía ensayada por el gobierno oriental, de inmediato recogida por los norteamericanos. Brasil sintió la incomodidad ya que aspira a liderar al Mercosur, haciendo ahora, al parecer, lo que antes no realizó: preocuparse por la suerte de sus socios menores.

En el encuentro de la Estancia Anchorena Lula da Silva se manifestó partidario de “equilibrar el comercio exterior”, “respetar la soberanía para que los otros socios mercosurianos defiendan sus intereses” y señaló que debían “destrabarse normas burocráticas” que afectan a los asociados de la región. Se declaró partidario de cultivar el “respeto” y contrario a todo “hegemonismo”. Asimismo, dulcificó las anteriores manifestaciones de su canciller, advirtiendo que Brasil procuraría con Estados Unidos negociar sobre el biodiesel.

Por supuesto, signó varios programas de inversiones con Tabaré Vázquez, que el Presidente de Uruguay agradeció de manera encendida. Pero evitó cualquier referencia a la violación del Tratado del Mercosur, con que Argentina interfiere con Uruguay.

Pese a esto, algunos politógos han expresado que Uruguay ha logrado ubicarse “bajo el ala” de Brasil, al sustentar “más y mejor Mercosur”.

Si los programas signados se cumplen es posible que las relaciones entre ambos países entren en un franco progreso.

Un repaso somero del encuadre comercial permite ver de qué volumen son las asimetrías o disparidades existentes hasta hoy entre Brasil y Uruguay.

Uruguay coloca en Brasil granos, botellas y recipientes de plástico, arroz, goma vulcanizada, trigo, carne deshuesada de bovinos, leche, mezcla de materia prima para la industria alimentaria y de la bebida, funguicidas, otras carnes, partes y accesorios para tractores y otros vehículos, papel y cartón, artículos de embalaje, cemento para la construcción.

Brasil, a su vez, vende a Uruguay combustibles, terminales de telefonía celular, tractores, automóviles y partes, azúcar de caña, polietileno, láminas de acero inoxidable, hierro para la construcción, aluminio.

En 2006 Brasil importó de Uruguay 618.224.319 dólares, en un total de importaciones de 91.395.620.834 dólares. A su vez, exportó a Uruguay 1.006.099.582 dólares, en una cuenta exportable de 137.469.700.421 de dólares.

Si los hechos mandan, Brasil deberá revertir de modo sostenido estas cifras, única forma de adecuar los discursos y las buenas intenciones a la realidad.

Si en cambio hubiere hegemonismo, el Mercosur será sólo un proyecto postergado. Y se habrá inferido a los pueblos de países pequeños -como Uruguay- un daño mayúsculo, exponiéndolo a los riesgos de otras asociaciones.

Walter Celina - Febrero de 2007  waltercelina1@hotmail.com


www.chuynet.com© 2000 - 2007