|
EL ARCHIVO DE JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ
El Prof. José Pedro Barrán, Director del Departamento de
Historia del Uruguay en
la Facultad de Humanidades,
ha promovido un tema cuya relevancia hace que deba ser
examinado públicamente y en los ámbitos de gobierno, con la
presteza del caso.
Me refiero al destino del archivo de Don José Batlle y Ordóñez.
Preguntado Barrán acerca de quien considera sea “el personaje
de mayor relevancia en la historia del Uruguay” contesta:
“Que yo haya estudiado con Nahum, Batlle es el que a mi me
interesó más.
¿Por qué? Bueno, uno no puede dejar de mirar a un hombre que
tenía esa conciencia de progreso en el país.
A mi me parece admirable. También el hecho de que en
muchísimos planos fuera un radical. Y, a veces, un jacobino. Que
estuviera al frente del cambio de la ética, en materias
económicas, ni qué decir sociales. Sí. Es una personalidad más
que interesante. Claro, funciona en un entorno, no está solo.
La pena es que nunca se pudo acceder al archivo de él.
(remarcado de W.E.C.).Yo no accedí. Ninguno de nosotros lo hizo.
Accedió un norteamericano porque se lo permitió la familia, que
es la dueña del archivo. En estos momentos no sé dónde está,
creo que está en Buenos Aires. Y creo, no lo se a ciencia
cierta, que piden mucho por él. Temo que terminan vendiéndolo a
Estados Unidos. Decí que a los americanos, en primer lugar, sólo
les importa los EE.UU. y su lógica y no conocen mucho de lo
exterior. Y en segundo lugar, este país es tan chico, tiene tan
poca relevancia, que la historia del Uruguay no le importa a
nadie.”
Agrega el periodista: -“Tendría que ser Estado uruguayo el
más interesado.”
Exclama Barrán: “¡Pero claro!”
Anota el entrevistador: “Es como el archivo de Ayestarán, que
lo termina comprando un argentino.”
A lo que el profesor remata con esta afirmación que, como
ciudadano, comparto: “Es evidente que una de las funciones
del Estado uruguayo es preservar nuestro patrimonio como nación.
Eso es la identidad del país Es el principal político del siglo
XX, para bien o para mal. No es cualquier nombre. Nadie dice que
paguen lo que piden; no sé, se verá. Pero tiene que estar.”
Necesario para los historiadores actuales y las nuevas
generaciones de investigadores, se trata de un patrimonio que el
país no puede perder.
Sería imposible entender al Uruguay sin contar con el más
completo perfil del gran estadista y político, con las aristas
de su personalidad y el encuadre de su tiempo.
El Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Educación y
Cultura, así como las comisiones respectivas del Parlamento,
harían bien en prestar atención a este asunto y expedirse. Ello,
sin perjuicio de lo que la familia Batlle tenga para decir, como
propietaria de los antecedentes.
|