|
VERÍSSIMO EN ESPAÑOL
“EL CONSEJERO” HA LLEGADO…
Traducción
de Walter Ernesto Celina
Luis
Fernando Veríssimo, autor de “El consejero”, es una
distinguida personalidad de las letras brasileñas y conocido
columnista de “Zero Hora”, el matutino riograndense.
Animador de
los eventos culturales en la región sur, está radicado
temporalmente en París. No por ello abandona a sus lectores,
quienes aprecian sus agudas reflexiones en temas de actualidad,
como su psicología para captar cuestiones de la vida corriente.
Invariablemente, su pluma se desliza sin pérdida del buen humor.
La nota que
traduzco a continuación acaba de aparecer en “Donna-ZH”.
El rápido trámite del asunto puede ubicar la página como una
“lectura de verano”. Cómplice y sin agravios
Permitamos
ahora, que “El consejero” golpee a la que puede ser
su puerta, de la mano de este preciado escritor y periodista.
W.E.C.
*-*
Verónica
y Renato se encontraron por primera vez después del divorcio en
una fiesta, en casa de unos amigos. “Te veo muy bien”, “Tu
también”, etc. Verónica dijo que quería que Renato conociera a
Jaimito.
-¿A quién?
-A Jaimito,
mi novio.
-¿Está
aquí?
-Está en
el cuarto con Lucio, jugando “videogame”.
-Espera
aquí que voy a buscarlo, dijo Verónica.
Volvió
trayendo de la mano a Jaimito. Un Jaimito obviamente
contrariado, que prefería continuar en su juego.
-Jaimito,
este es Renato, mi ex marido.
-Renato.
Jaimito. Un placer, un placer.
Y Jaimito
volvió a su entretenimiento.
Verónica
miró como se alejaba.
-¿No es un
encanto?
*-*
Cuando se
estaban yendo, Verónica hizo un aparte con Renato. Le pediría
algo.
-¿Podrías
conversar con Jaimito?
-¡¿Yo?!
-Sí.
Precisa una figura paterna.
-Verónica
yo…
-Perdió a
su padre muy pronto. Es muy inmaduro. Habla con él. Dale unos
consejos. Es un favor que me harás. Simpatizó contigo. Lo noté.
-¡Pero ni
me miró la cara!
-Conversa
con él, Renato. Eres sensato, equilibrado. Fue por eso que me
casé contigo.
*-*
Dos
semanas después, Verónica en el teléfono:
-Renato,
¿qué le estás diciendo a Jaimito?
-¿Por qué?
-Qué
historia es esa de meterte en su vida sentimental?
-Pensé que
era mi obligación, como figura paterna…
-Me contó
que no encontrabas adecuado que se enamorara de una mujer mucho
más vieja que él.
-Si, es
cierto. Yo…
-No le
hables de eso. ¿Entendido? De eso no.
-¿De qué
vamos a hablar? ¿De “videogames”?
-Tienes
otra cosa. ¡No soy tanto mayor que él!
-Apenas
veinte años.
-No entres
en eso.
*-*
-Ella dice
que no da para conversar contigo.
-¿Por qué
razón?
-Piensa
que eres anticuado, prejuicioso, contraído y que por eso se
divorció de ti. Que tienes mala onda.
-¿Uds.
están teniendo problemas?
-Bueno. No
es sencillo. He pensado en lo que me has dicho y…
-Debes
comprender que para ella no es fácil.
-Lo se, lo
se.
-Vamos
hacer lo siguiente. Conversaremos los tres. Tu, yo y ella.
Juntos.
*-*
Los tres
se han reunido una vez por semana. Conversan y discuten la
relación. Renato siempre actuando como una especie de moderador,
un consejero ponderado. Han acertado. Cuando Jaimito va a su
entretenimiento, Renato y Verónica quedan en el sofá de la sala,
conversando, recordando, tomando vino dulce y, últimamente,
hasta quitándose los zapatos para enroscar los pies, como antes…
*-*
|