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Ronaldinho “Gaúcho”, campeón del certamen mundial de fútbol
celebrado en 2002, tiene la disposición de continuar su
carrera deportiva acumulando más reconocimientos.
Asegurado el campeonato español por su equipo, el Barcelona,
aspira con los suyos a obtener la copa de la Liga de
Campeones, en Alemania.
Ha evaluado que su experiencia, tras la conquista del penta
por Brasil, más lo que ha recogido después, le han
pertrechado muy bien. Como él lo ha definido ha madurado.
Juntamente con el mitológico argentino Di Stéfano, presidente
de honor del club Real de Madrid, el jugador de Río Grande del
Sur acaba de ser proclamado candidato al Premio “Príncipe
de Asturias”, uno de los galardones más apetecidos en
España.
Quiero ganar todos los títulos que no conquisté por el
Barcelona. Quiero volver a levantar los trofeos en que ya
vencimos,
sostuvo ante el sitio de la Uefa.
Ronaldinho, diminutivo de Ronaldo y diferenciación de nombre
con el crack Ronaldo Nazario (Real de Madrid), tiene 26 años.
Nació en el barrio “Vila Nova”(Villa Nueva), de Porto
Alegre.
En las dos últimas temporadas ha sido electo el mejor
jugador del mundo por la FIFA.
Su valor en el mercado del fútbol ha sido estimado en 47
millones de euros por la consultora alemana BBDO, más de 50
millones de pesos uruguayos que el famoso Beckham, del team
madrileño, que le sigue en el ranking de los mejores.
Rooney, del Manchester, está tercero, cotizado en 111 millones
y medio de reales, valor en pesos uruguayos que se obtiene
multiplicando la cifra por 11.
Por su parte el otro gran Ronaldo gana un honroso séptimo
lugar. Su guarismo es de 75 millones de reales. Otros valores
oscilan entre un máximo de 78 y un mínimo de 72 millones de
reales, en una tabla de diez.
La estrella sureña no se jacta de sus éxitos deportivos.
Gusta de los ritmos de percusión y goza de las celebraciones
populares.
Con una sonrisa, se ha confesado así:
-¡Si será simple mi vida que no vendo diarios! Se parece a
la de cualquier persona. Tomo el café de la mañana con mis
amigos y como lo mismo que ellos. Hago las mismas cosas que la
demás gente.
Sólo que ilumina los tapetes verdes con sus corridas,
precisión de tiro y potencia. Se le reconoce como un maestro
que llena los estadios con estelas de energía alucinante, gran
manejo de la pelota y sagacidad para el gol. |