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URUGUAYOS PEREGRINOS
Desde hace 45 años el Uruguay no cesa de expatriar a gente
valiosa, la que busca nuevos horizontes que en el país no
encuentra.
En general, se trata de ciudadanos capaces, con buen nivel de
preparación, los que emprenden un camino casi sin retorno, en
busca de puestos de trabajo y posibilidades de realización que la
república no les ha ofrecido.
Lo orientales en el extranjero suman, con sus hijos, seiscientas
mil personas.
La inexistencia de políticas para atender la emigración sólo tuvo
un punto de inflexión y fue cuando, caída la dictadura, algunos
miles de compatriotas retornaron.
Se ha hablado, con intensidad, de la perentoriedad de incorporar
de modo activo a este 15% de uruguayos emigrantes a través de la
revitalización del empleo y de la aceleración de las formas
productivas, más todavía no se perciben las variantes esperadas.
Algunas medidas anunciadas en 2005 parecieron dirigirse a
funcionalizar el servicio consular, esto es, a procurar que los
cientos de oficinas que Uruguay tiene habilitadas en los países
con los que mantiene vínculos diplomáticos adquirieran la dinámica
de la que por lo regular han carecido.
Se habría de crear un registro de nacionalidad y ciudadanía y
consejos consultivos con ciudadanos radicados en el exterior.
Se trata de proyectos orientados a generar vínculos, lo que se
encuentran con dificultades o muy distendidos.
En Internet funciona el portal: wwwconexionuruguay.gub.uy
Este conjunto de iniciativas y diversas acciones se han encuadrado
en el denominado Departamento 20 del Ministerio de Relaciones
Exteriores
Importa conocer qué pasos se han dado y cómo puede progresarse en
el relacionamiento que el país debiere tener con los uruguayos que
están fuera de la patria.
En la frontera con Brasil hay ciudadanos que desearían que se
materialicen propuestas respecto de las cuales se ha trabajado y
sobre las que hay necesidad de insistir. Importa destacar los
arreglos de la documentación a la luz del acuerdo binacional
suscrito hace algunos meses. Existen áreas como las de la
seguridad pública, sanidad, justicia, educación, etc. Sobre las
que sería conveniente actuar más a fondo.
Cuando se ponen arriba de la mesa estas temáticas puede
advertirse, con total claridad, cómo las cuestiones del servicio
exterior irrigan y pueden fertilizar modalidades de la
integración.
Los uruguayos peregrinos esperan. En la gran diáspora que los
disgrega y los une por el mundo, como aquí, en nuestras fronteras,
apenas unos pasos más allá. |