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SOBRE LA PASTA BASE
Un equipo de médicos pertenecientes al Centro de Información y
Asesoramiento Toxicológico (CIAT), dependiente de la Facultad de
Medicina (Universidad de la República), observó las reacciones
de la población asistente a hospitales públicos y privados
presentando alteraciones por el consumo de pasta base.
Un número considerable concurrió tras la inhalación
persistente del producto. Algunos atravesaron
el intento de suicidio.
Para el grupo de profesionales conocer y detectar los síntomas
expuestos por la población tratada permite afinar los
procedimientos diagnósticos y, subsecuentemente, brindar una
atención más apropiada a cada caso.
La pesquisa de referencia fue expuesta en el IV Congreso de
Toxicología Clínica llevado a cabo hace pocos meses en la sede
de ALADI, con participación de expertos en el conocimiento de
los efectos de las drogas.
El trabajo abarcó consultas por uso de pasta base de cocaína en
las últimas 48 horas, en el período comprendido entre el
01/01/2004 y el 31/12/2005. Comprendió 113 casos de los cuales
el tiempo transcurrido entre el consumo y la consulta fue de
menos de 6 horas.
En promedio las edades de los pacientes fue de 22 años,
comprendiendo una franja etaria entre los 8 y los 45 años, con
un pico entre los 17 y 18 años. La predominancia fue del sexo
masculino, guardando una proporción de 4 a 1 en relación al
femenino.
Cerca del 45% de los incluidos en el estudio (51 personas)
también consumían otras drogas, en especial alcohol (33%) y
benzodiazepinas ((21,6%). Un 6% fumaba, asimismo, marihuana.
Sólo en 30 casos se declaró la dosis utilizada y esta osciló
entre los 0,5 y los 25 gramos de pasta base.
El efecto tóxico se inicia tras fumarla, lo que produce una
etapa de euforia. La sensación placentera desaparece en 3, 4 o 5
segundos.
La cocaína pasa directamente del pulmón a la circulación
arterial y de ahí al cerebro.
La caída del efecto de la pasta base es mucho más que cuando el
usuario utiliza el clorhidrato de cocaína, inhalado o inyectado
por vía intravenosa.
Las cocaínas fumables -pasta base o crack- tienen efectos
rápidos y caídas aceleradas. De ahí que el consumidor
experimente elevada ansiedad y más deseos de fumarla, lo que
explica su poder adictivo.
Las manifestaciones clínicas del consumo de la droga se
evidencian con taquicardia, euforia, dilatación de las pupilas,
hipertensión arterial, silbidos pulmonares, aire alrededor de
los pulmones y alteración del ritmo respiratorio.
A los efectos perniciosos de la pasta base para la salud se
agregan los que derivan de la mezcla con otras sustancias, las
que van desde la glucosa a vidrios de tubos de luz y polvo de
ladrillo.
Como prevenir es curar, valdrá la labor de difusión de los
riesgos que comporta el consumo del verdadero veneno que es la
pasta base.
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