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CENTRAL NUCLEAR
Uruguay podría encaminarse al denominado colapso energético si en
tiempo y forma no adopta decisiones en torno a las opciones que
tiene en la materia.
Para solventar las necesidades insatisfechas se ha manejado la
posibilidad de levantar una planta nuclear.
Será esta la forma ideal de cubrir la demanda o comporta
demasiados riesgos?
La energía eléctrica hoy representa el 20% del consumo general,
incrementándose a un ritmo de un 4 – 5% anual.
Dicho aumento se viene resolviendo con la creación de plantas
menores, que funcionan en base a gasoil o fueloil.
Son costosas y contaminantes.
La matriz energética depende del petróleo en un 60%, aunque
corresponde decir que las represas sobre los ríos han provisto
entre 2001 y 2005 un 83% del consumo, siendo un 12% la energía
importada y un 5% la proveniente de la generación térmica.
La energía nuclear es más productiva que la eólica unas 4 veces y
su costo es 4 veces menor que las de otras fuentes.
Sus defensores aducen que, además, no produce gases de efecto
invernadero. Las reservas de uranio se calculan para 270 años.
Pero, no es oro todo lo que reluce. El valor del uranio tiende a
la suba, las plantas producen residuos radioactivos que mantienen
sus efectos peligrosos por plazo indeterminado.
España construyó un enterradero de desperdicios nucleares para 70
años, ignorando qué solución podrá arbitrar más adelante.
Para el Grupo Ecologistas en Acción no existe la
estabilidad nuclear, esto es, no da garantías.
Una planta nuclear acorde a la necesidad uruguaya podría tener un
costo que oscilaría entre los 400 y 800 millones de dólares. Su
instalación no podrá efectuarse en menos de 4 -10 años,
dependiendo de los recursos disponibles y providencias
tecnológicas necesarias al caso.
Pero seguramente lo que más obstaría a un emprendimiento de esta
característica sería la resistencia de la población. Baste
recordar que en 1993 hubo movilizaciones para desactivar un
acuerdo -suscrito en 1988- con Canadá, por el que se pondría una
usina nuclear en Pasos de los Toros.
Desde 1997, por la Ley de Marco Energético, en Uruguay quedó
prohibido el uso de energía nuclear para suministros domiciliarios
e industriales. |