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Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

A PROPÓSITO DEL MODELO CHILENO

NO PADECER AMNESIA  

Para nadie es un secreto que el denominado “modelo chileno” se matrizó con el pinochetismo, haciendo las delicias de determinados sectores económicos y financieros, dentro y fuera de Chile.

Que no todo siguió igual en el país trasandino, luego de la caída del oprobioso régimen militar es, también, cierto. Que algunos cambios han sido por cuentagotas, no es novedad. Cualquiera pudo entender que mantener -por tanto tiempo, como se hizo- al Gral. Augusto Pinochet como “senador vitalicio”, ha sido una afrenta ilevantable a la democracia.

El presidente socialista Ricardo Lagos ha traspasado el poder a una mujer, Michele Bachelet, de su mismo partido, quien mantuvo una dura disputa electoral con un candidato empresarial conservador, hijo del modelo liberal, impulsado por el ya anciano ex-dictador.

No me dirijo a estigmatizar a este personaje, juzgado por la historia contemporánea como un auténtico verdugo, cuya sombra siniestra, a su paso, opacara nuestro suelo.

Deseo señalar que ni los periclitados paradigmas chilenos, ni muchos de los actuales, podrán servir a los uruguayos para forjar una economía de éxito en cuanto a producir un desarrollo en el que hombre y la naturaleza sean elementos centrales. 

LOS DESASTRES AMBIENTALES DEL MODELO CHILENO 

Marcel Claude, economista y director de la Fundación Oceana, entidad que opera para América del Sur y la Antártica, ha recordado que, a despecho de lo indicado  por expertos de las Universidades de Yale y Virginia, en colaboración con el Foro de Davos, el gobierno de Lagos generó graves conflictos medioambientales.

Precisó que producto “de la instalación de una planta de celulosa en Valdivia se acabó la vida en el Santuario de la Naturaleza “Carlos Andwanter”. Ahí, la empresa Celco, de Anacleto Angelini, contaminó las aguas del Río Cruces, destruyendo el hábitat natural de cientos de cisnes de cuello negro”.

Citó, lo que a su juicio constituye un “caso paradigmático del deterioro ambiental”, para referirse al estado de conservación de los recursos marinos. Recordó el especialista que “desde que se aprobó la Ley Corta de Pesca, en 2002, la biomasa de merluza disminuyó en un 80%”, liquidándose “de paso el trabajo de miles de pescadores artesanales, los que se vieron postergados porque la legislación privilegió al sector industrial”.

A partir de estas realidades, ha indicado el técnico, resultará insuficiente algo de lo que la novel presidenta prometió instrumentar en su campaña: un Ministerio de Medio Ambiente.

Ha agregado que la mandataria trasandina suscribió “compromisos que incluso la llevaron a oponerse a Pascua Lama antes de conocerse las resoluciones finales acerca del devastador proyecto minero”. Estimó que tales enunciados son apenas “declaraciones de buenas intenciones cuando se constata -con la conformación de su primer gabinete- que seguirá con las mismas políticas económicas empleadas hasta ahora por los gobiernos de la “Concertación”.

Para el ecónomo-ambientalista “Lagos consolidó la apertura irrestricta de la economía y con ello un modelo de acumulación de riquezas en un reducido sector de la sociedad. El esquema de concentración económica chileno, basado en la acelerada conversión de capital natural en capital financiero, explica porqué el nuestro es uno de los más desiguales del mundo y también el grave deterioro ambiental de Chile. Los casos Celco, Pascua Lama, o el impacto de la salmonicultura, son claros ejemplos de la predilección por las grandes inversiones, atentando contra el resguardo de la naturaleza y de las comunidades locales”.

EL PESO DE LOS INTERESES EN JUEGO

Y hace la siguiente consideración política: “Por lo tanto, mejorar la nefasta herencia de Lagos implica un esfuerzo mayor que la creación de una Secretaría de Estado o la intención de reformar la institucionalidad ambiental”.

Los postulados generales de Bachelet candidata  podrán resultar   insuficientes ya que, como manifiesta el Director de “Oceana”, “el esquema que reproduc en su programa de gobierno, por más que se esmere en crear instancias de participación y de debate técnico, no alterarán los intereses económicos en juego, los que primarán por sobre cualquier otra consideración”.

Cuando Uruguay ha santificado la atracción de inversiones y, de hecho comienza a convivir con las forestadoras y procesadoras celulósicas, tener presente el caso chileno equivaldría, por lo menos, “a poner las bardas en remojo”.

Si es un deber de los gobernantes examinar y reexaminar los mecanismos que suponen librar el uso de la tierra, el aire, los ríos -y lo que a ellos se asocia- al arbitrio y uso de quienes no tienen otros principios que alcanzar rentas máximas en sus emprendimientos, constituye igualmente  una obligación ciudadana seguir, paso a paso, estos negocios de gran porte y sus repercusiones.

Nos valdría tener bien presente la enseñanza contenida en el sabio -por sano- proverbio africano: “El mundo NO nos ha sido legado por nuestros padres sino que nos ha sido prestado por nuestros hijos.

Walter Celina - Abril de 2006  waltercelina@hotmail.com


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