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LA
CUARTA LENGUA
El manejo de los idiomas en el planeta tiene porcentajes que
podrían sorprender. Japón lleva el 37%, el inglés 31%, 15% el
chino y corresponde el 17% restante al español con un 3%, 2% para
el italiano, 2% para el ruso, 2% para el francés, 2% para el
portugués, en tanto otras lenguas insumen el 6%.
El español es la cuarta expresión idiomática en cuanto a peso
demográfico, siendo la novedad principal que crecerá más que el
chino y el inglés. Sin embargo, para potenciarse en el ranking
deberá nutrirse en los negocios, crecer en las ciencias y en la
red.
Al español lo hablan 440 millones de personas y es el idioma
oficial en 21 países, afirmándose en Estados Unidos y Brasil.
Un informe de El País de Madrid indica que la lengua de
Cervantes cobrará estatura desde la vertiente económica en mérito
a los negocios internacionales, las corrientes inmigratorias a
España y el auge de Internet.
El valor económico de la lengua ha sido cuantificado, estimándose
en el 15% del Producto Interno Bruto de España, sumando todas las
actividades relacionadas con el idioma.
El español “sobresale en los Estados Unidos donde se concentran
alrededor de 36 millones de hispanohablantes nativos (emigrantes);
el grupo de hablantes no nativos es de 23 millones que lo adoptan
como segunda lengua extranjera o son usuarios de mezclas
bilingües” dice el diario citado.
Se destaca la homogeneidad de los hispanohablantes: el 96% de los
habitantes de los países donde es oficial tienen acabado dominio
de la lengua frente al 78% del árabe, 69% del chino, 62% del ruso,
33% del francés y 25% del inglés.
El español precisa, en algunas situaciones, ser institucionalizado
para dar proyección a su importancia en el ámbito científico,
económico y político, anota el informe mencionado.
Esta exigencia resulta de apreciar que la divulgación científica
corresponde al inglés entre un 80 y 90%.
81 millones de páginas electrónicas pueden encontrarse en español
y España proporciona el 45% de las mismas.
Cabe indicar que el 90% de los idiomas actuales no están
ingresados en Internet. El español carece de un buscador de
calidad.
La razón que determina el limitado acceso a la red es la pobreza
que campea en muchos países de habla hispana, confirma la
publicación madrileña. |