Chuynet

 

COLUMNA DE INFORMACIONES Y COMENTARIOS

IMPRIMIR

 
Envía tu comentario
Si desea enviar un comentario referente a esta nota o a otra, favor clic en Enviar
 
 

Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

EN TORNO AL DESEMBARCO VIKINGO

 BOTNIA, EL CABALLO DE TROYA URUGUAYO

III

 SABER QUÉ QUEREMOS Y HACIA DÓNDE VAMOS

La necesaria apertura del Uruguay al mundo pasa, en primer lugar, por la definición de los gobiernos nacionales acerca de qué tipos  de emprendimientos se reputan propicios al desarrollo y  merecedores de estímulos, en función de una economía garantizadora del bienestar general.

El juicio puede enunciarse con sencillez, más implica tener una filosofía política y económica coherente. Muchas bellas promesas y discursos de talentosos políticos y académicos han terminado en la obediencia y en regalías de empleos en la burocracia internacional. Sin aportar a la gente más que la conocida pócima que, por no diferir de las anteriores, se ha conocido con la frasecita más de lo mismo.

Es muy triste ver los resbalones de gobiernos que pudieron ser mejores en relación a los anteriores y que, después, quedaron tachados con el juicio seco de  igual o peor.

Para una orientación nueva, también se precisa de la calificación del personal diplomático.

La profesionalización de la política exterior es parte de una buena  estrategia de subsistencia. En especial, cuando el país es pequeño, poco poblado y con desarrollo escaso o no significativo.

Muchas naciones, además de operar con servicios exteriores eficientes, desenvuelven el potencial de sus ejércitos, protegen sus economías y    mueven sus empresas por el planeta, en una nueva forma de conquista. Otras veces, los Estados acompañan los movimientos de penetración de las multinacionales.

No es el caso de Uruguay, distante de todo eso.

PESE A TODO, LA REPÚBLICA NO ESTÁ EN VENTA

Está en la tapa del libro que debieren haberse fijado con mayor  nitidez las condiciones en que se recibirían a los potenciales inversores.

Lo peor es no saber qué hacer cuando estos están a las puertas o, cuando algunas multinacionales ya han metido su basa.

La dirección de los asuntos públicos precisa más coherencia.

Si la república no está en venta, quienes lleguen de afuera deberán aceptar el orden jurídico interno, sometiéndose pacíficamente a las regulaciones establecidas y a las que se establezcan, sea por razones de seguridad, higiene, uso de bienes, empleo de mano de obra,  medio ambiente, etc., etc.

En el cuadro de estas normativas es obvio que, ningún inversor, podrá pasar por alto los tratados internacionales y los convenios con naciones limítrofes, que estipulan obligaciones para los Estados.

¿Qué pasaría -o qué pasa- si prometiendo acatar la legislación, una, dos o tres empresas compran millares de hectáreas de tierras, dan empleos temporarios y, luego, cuando están posicionadas, incumplen y resisten obrar en la forma preestablecida o, simplemente, tratan de sacar partido en sus negocios, asolando tierras, degradando ríos y arroyos o afectando la atmósfera circundante o faltando a otras exigencias?  ¿El gobierno no va actuar? ¿Va a argumentar que si controla con firmeza podrían retirarse los inversores, que los trabajadores serían perjudicados y cosas por estilo?

Con respecto a las procesadoras  Botnia o Ence alguien objetará que esto no ha ocurrido y que Stora Enso  apenas se viene aproximando.

 Es cierto. Aún no están en funcionamiento. No obstante, la imagen es muy útil para ver, en perspectiva, algo de lo que ya pasa, en el período que puede denominarse de incubación. Los hechos que analizaré están documentados.

  SOBERBIA Y FLAQUEZA

 Recuérdense sólo estos dos, al margen de cualquier otra valoración posible.

1.- El Presidente Vázquez, acompañado por el Presidente Kirchner, pidió en forma pública a las empresas un gesto, referido a la suspensión temporaria de obras. Botnia lo denegó. Sólo paró los trabajos para conceder la licencia reglamentaria en la industria de la construcción.

Tratándose de una petición, realizada al más alto nivel, por los mandatarios de dos países con aguas limítrofes e intereses directos en la administración y preservación del Río Uruguay, hizo “oídos de mercader”. Puso el ruego en saco roto. 

En este caso  ¿Cómo valora Botnia su entrada a Uruguay? ¿Viene con la idea de meter un Caballo de Troya en el territorio, para hacer imperar su fuerza, en todo tiempo y desde el vamos?

Su reticencia es, por lo menos, sospechosa. La finlandesa no ignora que Argentina hostigó a Uruguay cortándole el flujo turístico y dificultando el libre uso de  carreteras y puentes internacionales, con lo que se generaron pérdidas irrecuperables en la floja economía de un país chico.

Por supuesto, a su generosidad no le importa. ¿Hay ingenuos que esperaban más?

Por encima de lo que opinen los técnicos industriales que le sirven ¿Botnia no se enteró por sus abogados que los residuos contaminantes irán a un río limítrofe, que tiene un régimen de aprovechamiento compartido entre dos signatarios, que son los Estados que separa el curso de agua? ¿No advirtió que son más de 70 (setenta) las reservas de los técnicos del Banco Mundial, lo que pone en cuestión muchísimas certezas de la empresa y del gobierno que la acoge?

En su accionar Botnia ha mostrado su irreductible esencia vikinga, olvidando que no estamos en el medioevo.

2.- Pasados los días y cuando se anunciaba una nueva reunión de Presidentes, el secretario presidencial uruguayo declaró que lamentablemente la empresa no había viabilizado las gestiones de esos días, por lo que los presidentes ya no se reunirían. El conflicto quedó a fojas cero.

Primó la posición de la multinacional. Sus construcciones civiles continuaron. Trabaja como en suelo conquistado, sin  que la clase política le haya lanzado siquiera una objeción o pregunta.

Uruguay quedó con las brasas en las manos. No tuvo fuerza para imponerse y se replegó a la penosa posición de  prestadora de una autorización muy liberal. Un “laissez faire, laissez passer” (dejad hacer, dejad pasar). ¡Para que todo prosiga igual, como si no hubiera pasado nada!

Utilicé en nota pasada el giro que el Dr. Tabaré Vázquez quedó como un tierno sandwich de jamón, entre dos fuerzas que lo oprimen.

Es muy grave que la super-empresa aherroje al gobierno cuyos funcionarios deben controlarla.

Si la tentacular Botnia camina, además, con las piernas del Estado Finlandés -que presidirá la Comunidad Europea-, más delicado todavía. Este bloque ha complicado nuestras exportaciones y las de otras naciones pobres.

¿Son estos los socios que hemos escogido para apuntalar el desarrollo?  ¿El desenvolvimiento será para quiénes? ¿Habrá país productivo si carecemos de personalidad para tratar con los zares de la economía y actuamos como imberbes a la hora de fijar condiciones que nos hagan respetables?

Walter Celina - Abril de 2006  waltercelina@hotmail.com


www.chuynet.com© 2000 - 2006