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CORSAN
NO EXPLICA
Cualquier usuario está asistido del derecho a recibir informes por
parte de los titulares de los servicios públicos que administran.
En Barra do Chuí central y sus barrios aledaños existe una
preocupación extendida por la forma en que, desde un tiempo a esta
parte, se brinda el servicio de agua potable.
No se trata de la cuestión del precio o tarifa, lo que guarda
relación directa con las políticas sanitarias, sean municipales,
estaduales o federales. Siendo un tema relevante hoy está
desplazado por otro, importante también.
Tampoco se trata del trabajo del personal obrero.
Tiene que ver, sí, con explicaciones que no se han dado por:
1) La reiteración de cortes del suministro -por períodos mayores a
dos horas-, que se han registrado desde los inicios de la
temporada estival.
2) Del altísimo contenido de cloro que se detecta por el sólo acto
de abrir una canilla para que fluya el agua.
3) Por el aspecto blancuzco que ciertos elementos en suspensión
han estado dando al elemento y,
4) Asociado con este desarreglo, la turbidez -color amarronado-
que persiste en el color del agua.
Puede y debe sumarse un 5to. factor, que no habla de las bondades
del servicio: la débil presión con que el agua pasa por las
cañerías, inhabilitando el funcionamiento de los “chuveros
eléctricos”.
La sumatoria de desarreglos son de estos meses, en que muchas
personas sintieron que el turismo y las actividades comerciales se
verían incrementadas. CORSAN “mata a la gallinita de los huevos de
oro”.
No basta con que los usuarios puedan presumir que se están
haciendo obras, a partir de ver desde la carretera que en los
predios de la empresa hay algunos equipos.
Está en lo elemental que quienes comandan la compañía anuncien a
la población local qué trabajos se van a cumplir, en qué tiempo
aproximado, que características han de tener y, de qué modo el
agua ha de llegar.
Los medios de prensa de Santa Vitória do Palmar (BR) y los de Chuy
(UY) difunden generosamente y, aún comentan, los anuncios de
interés social.
Algún servicio debería contralorear lo que CORSAN ha estado
ofreciendo y ofrece como “agua potable”, para saber cuáles son
los valores constantes de los análisis del producto vendido.
La prevención de una parte del público lleva a que se compre agua
mineral. Los residentes, que son los más, no pueden adquirirla por
el precio suntuario a que se ofrecen las botellas.
Por cierto, hay que pedirle a CORSAN que no sea remisa en hablar
con sus clientes, que anuncie sus trabajos, que de calidad de
servicio y que cobre por lo que da y, no, por lo que suministra o
provee defectuosamente.
Sin perjuicio de ello, es menester que terceros órganos controlen
su actividad, en interés de la población. En este caso, de Barra
do Chuí y sus barrios.
Dicho esto ¿quién toma la palabra? |