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CARA Y CONTRACARA
Desde el 20 de enero se viene cumpliendo en Nairobi (Kenia) la
séptima edición del Foro Social Mundial, congregando miles de
militantes sociales de las más diversas partes del mundo.
Como contracara, desde el 24 hasta el 28 de enero, se celebra en
Davos (Suiza) el Foro Económico Mundial.
Al primero acuden delegados de corrientes sindicales, ecológicas,
sociales, de movimientos pacifistas, etc. que expresan las
inquietudes de tendencias independientes de la sociedad civil a
escala planetaria.
En Davos estarán 24 jefes de estado y de gobierno y unos 800
ejecutivos de grandes empresas.
Los programas en debate son bien distintos. En Nairobi se
discutirá cómo orientar la lucha contra el sida, las problemáticas
de la deuda externa, del comercio justo y la soberanía alimentaria,
a más de cuestiones atinentes a la juventud, fuentes de empleos
estables y la dignificación del trabajo.
Al capítulo del Foro Social Mundial asistirán el presidente de
Zambia, Kenneth Kaunda; la keniata Wangari Maathai, Premio Nobel
de la Paz 2004; la ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos
Humanos, Mary Robinson; el sudafricano Premio Nobel de la Paz
Desmond Tute y la ex esposa de Nelson Mandela, Winnie Mandela.
Por su parte el Foro de Davos tiene un orden del día en el que
figuran como temas centrales la regulación de la economía, la
situación de Irak y del Oriente Medio y problemas del desarrollo
de Internet.
Esta reunión gubernamental-empresarial fue fundada en 1971 por un
profesor especializado en “management” y concentra los poderes de
la economía mundial.
El Foro Social Mundial surgió en Porto Alegre (Río Grande del Sur,
Brasil), concentrando 20.000 personas en 2001. En 2006 operó
descentralizadamente por continentes, celebrando sus sesiones en
Venezuela, Bamako y Karachi. Movilizó entonces 100.000 personas.
El evento de 2007 se inició con una gigantesca manifestación que
atravesó los arrabales de Nairobi.
El FSM no tiene definición política, ideológica o filosófica,
dejando librada la acción de sus componentes a los acuerdos que
celebren por si las organizaciones que lo componen, tras objetivos
por ellas determinados.
Algunos sectores demandan que este encuentro culmine con
proposiciones, lo que de hecho significaría la adopción de una
línea programática y organizativa que no posee.
El Foro Social Mundial significa una movilización vastísima y
única en su género en que se pasa revista a los grandes problemas
de la humanidad. |