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ACONTECIMIENTO CIENTÍFICO
La inauguración del Instituto Pasteur de Montevideo puede
calificarse como el principal acontecimiento científico del año
que nos deja.
Se trata del primer brazo latinoamericano del famoso Instituto
Pasteur de París. Su objetivo es la investigación biomédica
mediante tecnologías de última generación y de programas de
investigación científica y educación.
La fundación fue creada expresamente por la ley del 14 de julio
de 2004 y es punto de un acuerdo de cooperación entre los
gobiernos de Francia, Uruguay y la casa matriz del instituto
parisino.
Importa saber que desde los próximos meses funcionarán programas
como el de oncología molecular y otro relacionado con las
enfermedades degenerativas.
La investigación sobre el cáncer, el mal de Alzheimer y los
medicamentos estarán en el foco de este esfuerzo cuyo Director
Ejecutivo es el Prof. Dr. Guillermo Dighiero, personalidad
científica de arraigo en el centro de París.
La inversión supuso la aplicación de 8 millones de dólares, que lo
incluye equipamiento por 4 millones en la misma moneda.
La planta física se construyó en un año, en la zona de Euskal
Erría de Montevideo y ocupa 1.000 mts. cuadrados.
Cuenta actualmente con 40 científicos y 8 administrativos. El
staff a fines de 2007 será de 100 personas.
Operará con 8 unidades tecnológicas, a saber: 1) Biología celelur;
2) Cristalografía de proteínas; 3) Bioquímica analítica y
proteómica; 4) Animales transgénicos y de experimentación; 5)
Bioinformática; 6) Producción de proteínas, 7) Biofísica de
proteínas y 8) Biología molecular.
En estos laboratorios se trabajará en líneas de indagación
abiertas por la secuenciación del genoma humano.
Se investigarán y desarrollarán productos biotecnológicos ligados
a la industria farmacéutica, la alimentación, el agro y la
medicina. Podrán así surgir patentes y convenios con laboratorios
nacionales.
Ha dicho el Prof. Digiero que Uruguay invierte en investigación
sólo un 0,3% del producto bruto interno, lo que es totalmente
insuficiente para crear una sociedad del conocimiento. Debe llegar
al 1% en el plano más breve y crecer en el mediano al 2.5%. Otros
países con éxitos en la materia invierten más del 4%.
Existe para el científico le necesidad de diseñar una estrategia
científica a largo plazo; una política de estado, que no dependa
de un gobierno determinado.
Y previene, asimismo, que otra limitante es la baja tasa de
natalidad uruguaya y la circunstancia que el 40% de los niños
nazcan bajo la línea de pobreza. Una sociedad abierta al
conocimiento precisa de un coeficiente intelectual adecuado y la
pobreza lo reduce.
Ergo, constriñe el esfuerzo más empeñoso. Por eso ha dicho que
“el Centro es una jalón pero que no basta”.
Hay que celebrar la puesta en funcionamiento del Instituto Pasteur
de Montevideo y, a la vez, estar conscientes de lo que puede dar
si se crean mejores recursos para la investigación y se
incrementa la calidad de vida de la infancia.
Uruguay debe sentirse orgulloso de la novel entidad científica y
celoso de los deberes que tiene para con ella. |