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Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

APOSTILLAS A UNA CLASE DE HISTORIA

Cuando en 1947, en el Liceo Departamental de Soriano (cuya sede fuera en calle Roosevelt entre 18 de Julio y 25 de Mayo) fuimos introducidos a los estudios sobre historia de la humanidad, lejos estábamos de pensar que  aquellos conocimientos primarios nos irían a guiar en nuestras ansias de saber acerca del origen y destino del hombre.

Dos campos unidos, dos campos distintos, a la vez.

El curso de Historia Universal, bajo el rótulo de Prehistoria y Oriente, nos ponía bajo un enorme pórtico. Prontamente sentimos necesidad de averiguar de dónde vino el hombre y cuáles fueron sus sucesivos pasos en el planeta.

La Prof. María Alzugaray de Klappenbach un buen día nos hizo la pregunta a boca de jarro:

-¿Dónde aparece el hombre? ¿Alguien lo creó o es producto de algún tipo de evolución? ¿Cómo se generó la vida y de qué forma continuó? ¿Qué responden Uds?, agregó.

-Si lo prefieren pueden agruparse para estudiar el tema.

Habíamos ya hablado del hombre de Cromagnon, del de Neardenthal pero, seguramente, ¡deberíamos ir más atrás!

El asunto no era pequeño. Y no lo es.

Unas respuestas venían de la mano de la Biblia, con la historia de Adán y Eva pero, para algunos de nosotros había una historia quizás más antigua que la de dicha formulación y optamos por la visión evolucionista. Nos honraba que Don Carlos Darwin -fundador de la tesis evolucionista- hubiera estado en nuestra tierra en oportunidad de su periplo mundial.

A las inquietudes surgidas se le sumó un natural debate. Lo efectuamos civilizadamente, bajo la supervisión  respetuosa de la docente.

Pues bien. Seguimos pensando. Y viendo más, a la luz de increíbles hallazgos y mediciones.

Los mamíferos aparecen tras la extinción de los grandes reptiles hace la friolera de 200 millones de años. Los monos primates son de hace 40 millones de años y el homínido -es decir, los que evolucionan hacia el cambio actual- aparecen hace unos 15 millones de años.

Para nosotros, estudiantes principiantes, era casi emblemático (y objeto de chanzas, también) el pitecantropus erectus, vinculado a otro sujeto: el homus erectus, que viviera entre hace 1 millón de años a unos 750 mil años y cuyos rastros aparecen en el Asia del este y del sudeste.

Después vendría el homo sapiens, dominador del fuego, conocido como hombre de Neardenthal y poblador de Europa, Asia y África.

Desde hace unos 40 mil años tenemos al homo sapiens sapiens, que hace unos 10.000 años comenzó la domesticación de animales y la agricultura.

Ahora, en Dikika, Etiopía, ha sido hallado un esqueleto de 3.3 millones de años, un chimpancé humanoide, con  lo que los conocimientos vuelven a revolucionarse o, si se prefiere, a precisarse para corroborar la posición científica.

Baste decir, para culminar estas apostillas a aquella antigua clase sobre la historia del hombre, que la criatura descubierta en el desierto africano habría poseído un cráneo con un peso de de 275 a 330 centímetros cúbicos, con un  máximo estimado de 400. Ello hace una diferencia superlativa con la del individuo actual, cuya materia gris se ubica en unos 1350 centímetros cúbicos.

Lo demás, tiene que ver con el talento de aquellos profesores para encender el interés de sus alumnos en la búsqueda de la verdad.

Walter Celina - Octubre de 2006  waltercelina1@hotmail.com


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