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P R E O C U P A C I Ó N
El ciudadano chuiense Douglas Mendes (Cafuné), en su meritísima
labor en pro de las comunidades fronterizas de la zona atlántica,
arrojó al viento de la conciencia ciudadana su alerta en relación
a la naturaleza, el hombre y la vida.
Una de las banderas de su campaña ha sido contra la contaminación
del Arroyo Chuí (Chuy). Lo recorrió palmo a palmo. Documentó su
situación en varios ítems y dejó expuesto el problema ante los
gobernantes sucesivos.
Los herbicidas con que son tratados los plantíos de la región
constituyen una de las causas de la afectación grave del curso de
agua.
Como es sabido, las lluvias no sólo penetran los suelos con las
sustancias químicas empleadas, sino que, una parte de los tóxicos
es arrastrada hacia la cuenca.
Ahora ocupa la atención pública un problema más, de incidencia
general sobre la vegetación, la vida animal y humana.
Avionetas fumigadoras esparcen en áreas cultivadas pesticidas
líquidos. Diseminados en forma finísima en el aire, hace víctimas
primeras a los trabajadores de la tierra, a las especies animales
localizadas en ellas, a aves y pájaros, como a los habitantes de
las vecindades.
En Santa Vitória do Palmar se han promovido denuncias que están a
consideración de las autoridades.
El método de marras también es de uso común en cultivos del
Municipio de Rocha.
Muchas son las personas tienen como única fuente de laboral la que
se ofrece en campos en los que ocurren los procedimientos de
fumigación aérea. Se entiende que tratándose de operarios
dependientes, algunos con familias constituidas, no estén en las
mejores condiciones para promover sus derechos a la salud
ocupacional. Esto explica la preocupación y desasosiego en que
viven.
El silencio no es respuesta, ni oculta el problema. Legítimamente
cabe que ahora se brinde una noticia pública.
Y que con hechos puedan encararse las soluciones, tantas veces
promovidas por el ciudadano Cafuné y los colectivos de
ambientalistas. |