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DEFORESTACIÓN Y MUERTE
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Con el sol en los ojos la multitud avanzaba en la Marcha de la
Paz por las avenidas de Porto Alegre. En medio de un
vocinglerío único que amalgamaba conversaciones, consignas,
cantos, músicas, emisiones propaladas desde equipos y el
murmullo característico de los pies de la muchedumbre
desplazándose, advertí una columna casi extraña. |
Junto
a la vida, que fluía como un torrente, una procesión de jóvenes
trasladaba ataúdes.
No se trataba de ningún ritual esotérico. El mensaje era público
y sencillo. En los cajones mortuorios, simbólicamente,
transportaban despojos de los bosques. Apenas unas plantas
raquíticas. Numerosas pancartas aludían a la causalidad del
fenómeno.
El V FSM albergó a ambientalistas de los cuatro puntos cardinales
y, en el propio Brasil, la discusión es fuerte por el destino de
la Amazonia, pulmón del planeta.
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No resulta ocioso señalar que los bosques conforman un hábitat
para variadas especies de animales y plantas y que sus
funciones se relacionan con la vida humana.
A través de la fotosíntesis plantas y árboles adquieren
energía y liberan oxígeno, imprescindible para la función
respiratoria.
Los bosques son fundamentales para evitar la erosión de los
suelos, su corrimiento e inundaciones. |
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Hombres y
mujeres jóvenes abrazan la causa ambientalista. Alertan sobre
la muerte de los bosques. |
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Los árboles, desde las copas a las raíces, y las plantas
circundantes son reguladores de los flujos de agua que hombre
necesita para vivir.
La alteración de los bosques es un fenómeno gravísimo, cuyas
consecuencias se están palpando.
La deforestación, esto es, destrucción del bosque por acciones
del hombre, tiene como vehículos principales, los aserraderos e
industrias de la madera, la captación de tierras para la
agricultura, los incendios forestales y otros fuegos, las
explotaciones mineras y petrolíferas, la producción de carbón,
etc. Este proceso negativo crece, según algunas estimaciones, a un
ritmo anual de 20 millones de hectáreas.
Marina Silva, Ministra de Medio Ambiente de Brasil y asistente al
Foro, sostuvo que la política ambiental que está siguiendo su
gobierno ha integrado a 16 ministerios, con la finalidad de que
cada repartición, preceptivamente, analice la eventualidad de
impactos ambientales cuando adoptan sus resoluciones. Ha afirmado,
asimismo, que sobre la Amazonia vienen coordinando 13 ministerios.
Se estaría alcanzando una agricultura sustentable y buscando que
las obras de infraestructura para las comunidades no vayan en
perjuicio de los ecosistemas. En relación al 2002 ya se habría
obtenido, en su opinión, una baja considerable en la
deforestación amazónica.
La denominada Ley de Directivas y Bases de la Educación establece
la obligatoriedad de la educación ambiental en escuelas, ciclos
medios y universitarios. Existe el propósito de movilizar a 20
millones de niños y jóvenes en una mega conferencia sobre el medio
ambiente.
Las políticas sobre la Amazonia no suscitan unanimidades, no
obstante los pasos dados y en preparación. Sin embargo, la
discusión apunta a una mayor concientización sobre un fenómeno de
gravedad como es la deforestación.
Cerca del tétrico cortejo que emitía una señal en defensa de los
bosques, un gigantesco muñeco lanzaba un s.o.s. por nuestros
árboles y preguntaba:
-¿Quiere respirar?, para contestar, lacónicamente:
-Comience a preservar.
No existe otra fórmula. |