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El desafío del Presidente Lula
Por Walter Ernesto Celina & Helena Caorsi, enviados especiales.
Desde el
jueves hasta aquí el centro de la discusión, en más de un ámbito
del FSM y de la sociedad portoalegrense, ha sido el discurso dado
por el Presidente Lula da Silva, en el Estadio Gigantinho, del
Club Internacional.
Su
presentación la realizó en el marco de la discusión sobre
estrategias contra el hambre y la pobreza.
Intolerancia
Al ingresar
el presidente brasileño al estrado desde donde debería presentar
el testimonio de cómo su gobierno encara los flagelos citados,
estallan aplausos de partidarios suyos y representantes de países
integrados al FSM.
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También
se escuchan silbidos y gritos hostiles.
Desde
días anteriores, opositores que pertenecieran a filas de su
partido, en pequeños grupos, venían agitando consignas
extra-Foro. Los asuntos de la política interna del país
hermano son asunto exclusivo de los brasileños. Y ocurrió que
la intolerancia vino también a molestar al auditorio del
estadio.
Entre
25-30 personas, actuando a todo pulmón, durante todo el
desarrollo del acto, procuraron parar la intervención del
político que, en el silencio de la asistencia, supo hacer
oídos sordos al sector fundamentalista y desarrollar
completamente su discurso. |
Algunos centros del discurso
La
contribución de Brasil al tema de la superación del hambre fue
expuesta por Lula da Silva en el contexto de su política interna
y externa.
*Valorizó el
tema de la paz y la contribución que, juntamente con Perú, ofrecen
apara un entendimiento entre Colombia y Venezuela.
*Subrayó la
importancia de los resultados electorales de Argentina, Uruguay y
Paraguay y la aceleración de los procesos de integración.
*Destacó los
apoyos concedidos por su país a otros de la región, así como la
condonación de adeudos a países del África. Subrayó, entonces que,
después de África, Brasil es el segundo país negro del mundo.
Tampoco omitió citar Asia.
En otro
momento, el Presidente de Brasil respondió preguntas del Comité
que organiza acciones contra el hambre (www.whiteband.org), del
mismo modo en que al arribar a Porto Algegre había contestado
interrogantes a la dirigencia del FSM.
¿Campos comunes posibles?
La
afirmación de Lula da Silva que entre Davos y Porto Alegre "pueden
dos haber dos campos comunes" -sostenida en artículo publicado en
estos días en "Le Monde" (París)- tuvo réplica.
Un miembro
del Consejo Internacional del FSM y Director del Instituto
Brasileño de Análisis Social y Económico, Cándido Crzybowski,
estimó que "no hay puente posible", para agregar "Davos es otra
cosa".
Lula había
escrito en favor de "establecer contactos entre comunidades unidas
por un destino humano indivisible", a partir de la "capacidad sin
precedentes de los pueblos de luchar por los grandes intereses
ciolectivos", lo que en tal sentido exigía "soluciones coordinadas
y solidarias".
Dentro de
esa estrategia inscribía al Plan Hambre Cero de Brasil y el
combate internacional contra el flagelo de la falta de
alimentación.
En la búsqueda de negociaciones
Lula partía
el jueves rumbo a Davos, Suiza. Su orientación es participar en
los escenarios, locales, tanto como latinoamericanos y mundiales,
captando adeptos para una revalorización de Brasil y
Latinoamérica.
En el
discurso antes de su partida el mandatario reiteró el punto de
vista de que los dos foros deberían formalizar un vínculo para la
negociación que quiebre, dijo, "las relaciones perversas entre los
países ricos y pobres".
La pregunta
está en el aire: Será posible?
La respuesta
puede ser clara: si no se intenta, no habrá modo de saberlo. |