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Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

LA CALIFICACIÓN DE NUESTROS JÓVENES

UNA ESCUELA TÉCNICA PARA LA FRONTERA ATLÁNTICA

Un grupo de ciudadanos  ha puesto en marcha un movimiento, retomando la vieja aspiración de contar en la ciudad de Chuy con una Escuela Técnica, dependiente de la Universidad del Trabajo del Uruguay.

La iniciativa data, por lo menos de 1967. Hasta existió el predio, el que más adelante sirvió de asiento para la Escuela Pública Nº 100.

En tan dilatado período sólo ha podido contarse con cursos volantes, Interrumpidos por algún tiempo y ahora retomados con la cooperación de una ONG local.

 En el tiempo transcurrido cientos de jóvenes han visto frustradas sus posibilidades de formación. La escuela técnica más próxima se encuentra en Castillos, distando a 75 kilómetros del Chuy. La siguiente se ubica en Rocha capital, más lejos aún. Y no hay condiciones en las familias de la región para mantener en pensionados a sus hijos, ni para trasladarlos en forma diaria, lo que además de costoso sería inadecuado para los alumnos interesados.

Democratizar la enseñanza significa poner al alcance de las comunidades los servicios que éstas requieren.

La capacitación de quienes egresan del ciclo escolar tiene que ver con la necesidad del desenvolvimiento personal y social de las nuevas generaciones o con el entierro prematuro de sus posibilidades.

Como lo demuestran las estadísticas nacionales -hasta el cansancio- la interrupción del ciclo primario, como la falta de continuidad en la preparación de los educandos en el paso siguiente, los relega en los planos laborales. Deben asumir los puestos de menor significación económica y por breves períodos.

Se ven no sólo impedidos: quedan con las expectativas quebradas. Y, consecuentemente, expuestos a mayores riesgos para formar parte de los núcleos marginalizados de la sociedad.

Así como las comunidades de frontera tienen enormes aptitudes para la integración -especialmente donde un territorio está separado del otro por la demarcación de una avenida-, no es menos cierto que las inseguridades pueden resultar mayores, al entrar en simbiosis los elementos negativos.

En un famoso discurso, pronunciado un 18 de setiembre en el Paraninfo de la Universidad, hace 137 años, José Pedro Varela, en forma magistral advertía, preguntando a su audiencia y a nosotros hoy, todavía:

 ¿Qué le hace falta a América del Sur para ser asiento de naciones poderosas?

Digámoslo sin reparos: instrucción y educación, educación difundida en la masa de habitantes, para que sea cada uno elemento y centro de producción y riqueza…”

Un país y una frontera que quiera desarrollarse deberán fomentar la calidad del trabajo, lo que no puede alcanzarse a los tropezones, sino a través de un régimen educativo que provea los conocimientos que permitan  que el trabajador sea artífice de su destino -como gustaba decir a José Enrique Rodó- y generador de bienestar social.

El Chuy, no sólo es la puerta del país en la zona atlántica, sino el centro convergente de numerosas poblaciones asociadas a la demanda de una educación especializada. Alinean a Barra del Chuy, 18 de Julio, San Luis, La Coronilla y sus respectivas áreas rurales.

La instalación de este centro docente en el Chuy va más allá de ser un reclamo demorado en el tiempo. Es esencialmente justo y, además, urgente.

Ameritará que volvamos a la cuestión.

Walter Celina - Setiembre de 2005  waltercelina@hotmail.com


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