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Los sucesos más relevantes de la región fronteriza, desde la óptica del interés público.

GOBERNAR CON EL EJEMPLO

   Acudir a la experiencia personal puede ser un recurso para entrar a la consideración de un tema periodístico, con el fin de acompañar el análisis con algo de amenidad.

   También es cierto, por otra parte, que el lector de la página escrita o el internauta, gusta muchas veces saber algo de los pasos que por el mundo ha  dado quien  acude a una columna para exponer sus reflexiones.

   Ha poco de haber ganado un cargo para la administración, hace cincuenta años y un piquito, quise interesarme en qué normas regulaban la función  pública.

   Después de mucho andar, un viejo inspector me dijo algo así:

   -Esto le servirá para sus preguntas. Son las normas nuestras. Ese compendio lo prepararon los Jiménez de Aréchaga y me quedé con una copia. Tome sus anotaciones. Cuando termine, devuélvamela.

   La corporación de “los Aréchaga” -como se les decía- era casi infalible. Al prestigio y saber acumulado que partía con el Primero, se sumaban Justino -con sus notables comentarios de derecho constitucional-, Eduardo -especialista en derecho internacional y buen administrativista-, Daniel y otro que olvido.

   Lo interesante es que la solvencia del grupo tenía una de sus bases en el estudio colectivo de los asuntos, de la más diversa índole, que desembocaban en sus consultorios.

   Pero, vuelvo al manual o relatorio de derecho administrativo que me aportara aquel amigo.

   Uno de los elementos contenidos refería al Decreto-Ley denominado Estatuto del Funcionario, aún vigente.

   Señalaba los derechos de la carrera funcional al ascenso, ofrecía la garantía del sumario en el proceso administrativo y determinaba algunas prohibiciones e incompatibilidades. Por ejemplo, aquella en que los cónyuges están impedidos de revistar en la misma sección.

   Pude ver, con el correr del tiempo, cómo con una interpretación laxa, el precepto se salteaba. Por ejemplo, haciendo que la señora de N, de la oficina 2, movilizara los expedientes para su esposo N, de la oficina 1.

   ¡“Peccata minuta”!, alguien podría decir. Y no objetaría el reproche después de conocerse todo lo que hemos sabido sobre la forma de  operar de los círculos de intereses, comprendidos los entretejidos de familia y el nepotismo, para expropiar desde adentro bancos o para  utilizar la administración y el gobierno como fuente de poder.

   Guarda esto relación cierta con la extraordinaria importancia que los gobernantes mantengan cristalinidad en sus procedimientos y estén en condiciones de asumir, de buen grado, la crítica pública rectificando conductas equívocas o no deseadas por la opinión ciudadana.

   Algunas decisiones del nuevo gobierno han sido observadas desde propias filas, desde la oposición y desde sectores sociales, dando lugar a un debate bastante amplio.

   Menos comentadas han sido las declaraciones y preceptos divulgados por el electo Intendente Municipal de Montevideo. Ha puesto distancia de los vínculos de parentesco dentro de la administración, de las relaciones de dependencia con empresas suministradoras de mercaderías y servicios, del uso de influencias indebidas en la gestión de cualquier asunto, así como de reglas sobre uso de aparatos telefónicos, autos y, en general, de bienes de la comunidad.

   En el vuelo de reconocimiento de su espacio de gobierno, el Dr. Ricardo Ehrlich ha lanzado un apercibimiento muy republicano, rescatando la vigencia de normas legales y éticas, incluidas aquellas no perimidas del lejano Estatuto del Funcionario.

   Un país con tantas dificultades precisa de conductas austeras. Que el discurso político mantenga unidad. Y que los ejecutores de la administración prediquen a la hora de gobernar con los hechos.

   Está entendido que se gobierna políticamente y, no siempre, resulta claro que también se debe gobernar con el ejemplo.

   Quizás sea la primera lección del artiguismo. Proclamada y tantas veces desconocida. Imprescindible para generar confianza y crecer en democracia.

Walter Celina - Junio de 2005  waltercelina@hotmail.com


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