Hace mucho tiempo que no escribo. Confieso que se me
hace difícil encontrar el tiempo. Para mi es una buena
noticia, señal de que hay mucho trabajo. Pero les doy
otra noticia, como yo y en otras áreas, aquí son muchos
a quienes el tiempo se les acorta.
Cada día se necesita mas personal y cada día se hace
mas difícil encontrarlo. Por esa razón aquí existen
emigrantes ilegales. Y no de ahora, desde siempre.
Pero por estas horas parecía que luego de muchos años se
produciría la anhelada reforma migratoria, una especie
de amnistía para los mas antiguos viviendo a la sombra.
Sin embargo una vez mas los anhelos se desplomaron como
un castillo de naipes. La noticia dice :
‘El Senado estadounidense fracasó el viernes en
aprobar antes de su receso de dos semanas una reforma
migratoria que legalizaría a millones de indocumentados,
tras una votación que pone en duda el frágil acuerdo
alcanzado entre demócratas y republicanos el jueves’.
¿Alguien se sorprendió?. Yo al menos no me sorprendí. El
Presidente George Bush, con su popularidad en caída
libre, necesitaba hacer algo con los emigrantes o al
menos, contentar a los estados que viven el problema.
Seria tonto pensar que en un año de elecciones
legislativas claves los demócratas le ayudarían a
mejorar en algo su deteriorada imagen.
Pero hay mas razones para suponer que los ilegales
seguirán viviendo en las sombras. La masa conservadora
de este país, que también la integran la mayoría de los
emigrantes ‘legales’ (las encuestas no mienten), no
quiere nada saber de arreglos para los ilegales.
Es una contradicción, es cierto. Pero asi son las cosas.
Las encuestas sobre el tema son contundentes. En cada
estudio aparece una cifra superior al 60 por ciento de
rechazo a las reformas migratorias. Por el contrario,
crece el numero de personas que apoyan la construcción
de un muro en la frontera con México y otras medidas por
el estilo.
La noticia sigue diciendo:
De unas 400 enmiendas presentadas, los demócratas
sólo han permitido votar tres, lamentó el líder de la
mayoría republicana en el Senado, Bill Frist.
Con sus tácticas legislativas, los demócratas "han
asfixiado el derecho de cada senador de ofrecer
enmiendas y expresar su opinión", estimó.
Si eso no es una estrategia, que venga Dios y lo diga. Y
veamos como yo lo veo.
Si se aprobaba la reforma, de aquí a noviembre y aún
después el asunto ganaría la opinión publica en medio de
reclamos, declaraciones de defensores de los derechos de
los emigrantes a favor y en contra, los empresarios que
se verían afectados y cuanto personaje con derecho a un
espacio publico. ¿Y saben de quien se olvidarían?: de
Irak. Del desastroso negocio, del peor negocio de esta
administración republicana.
El tema ahora volverá al tapete y los demócratas ganaran
por partida doble. Le echarán la culpa a los
republicanos por el fracaso de la reforma migratoria y
le recordaran a la gente que aun hay fracasos peores,
como las tropas empantanadas en medio de la guerra civil
del infierno iraquí.
En su estrategia para desaloja a Bush y Cía. de la Casa
Blanca, es indudable que se han anotado un poroto. Lo
lamentable de todo esto es que, una vez mas, los
ilegales siguen siendo los rehenes. Por que, si bien es
un delito entrar aquí en forma ilegal, el 99 por ciento
de los ilegales no son delincuentes, son trabajadores,
forman familias y sus hijos, vean que contradicción, no
son ilegales, son ciudadanos estadounidenses.
Hasta la próxima.
Miami, Abril de 2006.